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Decisiones

Decisiones

Ella era una chica sencilla a la que solo le habían pasado cosas malas. Nunca habían sido fáciles las cosas para ella.

Aprendió a ser fuerte, más que a ser feliz. Aprendió a levantarse en vez de sanar las heridas. Vivió con grietas.

Era un ángel al que le cortaron las alas. Un libro al que le borraron las palabras. Una chica a la que le quitaron su ilusión.

“No hay tiempo de llorar” se decía ella misma, “levántate y recupérate que en pocos días vendrá otra”.

Sola. Se sentía sola.

La soledad nunca fue un problema. Al contrario, ella disfrutaba de esos pequeños momentos de paz que tenía en su habitación.

Pero incluso su soledad empezó a ser conquistada por el malestar.

Hasta aquel día.


Se despertó temprano. Hizo lo mismo de todas las mañanas: levantarse, desayunar, asearse e ir a la universidad.

Salió antes de casa, al autobús aún le quedaba media hora para llegar.

Decidió tomar otro camino a la parada. Una decisión que provocó un giro de 180º en su vida. Pasó por delante de una pequeña tiendecita. Esa que siempre miraba desde el escaparate y nunca se había atrevido a entrar.

Miró hacia la puerta. “Abierto” decía el cartel que colgaba de ella.

Tras unos minutos de debate interno, decidió pasar. La tienda era pequeña. “Parece una sala familiar” pensó. A ambos lados de la estancia había estanterías llenas de libros. En la parte superior de cada una de las baldas había distintos carteles donde se podía leer: fantasía, romance, clásicos, inglés, gastronomía… Al final, había una mesa de madera con una caja registradora. Allí se encontraba una mujer de avanzada edad.

La chica avanzó a través de todos esos libros. Algunos eran muy antiguos, mientras que otros parecían bastante nuevos. Uno en especial le llamó la atención. “¿Puedo cogerlo?” preguntó la chica a la anciana. “Por supuesto querida, puedes mirar todos los que quieras” contestó la dulce señora.

Estiró la mano y agarró un libro que estaba en una de las baldas superiores cuyo título era Amar(se) es de valientes escrito por Alejandro Ordóñez. Nunca había sido una fanática de los libros, pero decidió echarle un vistazo. Contenía pequeños poemas con títulos que atraían mucho su curiosidad: Tus defectos decía uno, A mi yo del pasado decía otro.

Se paró en una frase que decía: “no hay noche que dure eternamente, siempre saldrá el sol que le ponga fin a todas esas sombras contra las que ahora luchas”.

En ese momento le llegó un mensaje al móvil. Era Sophie, diciéndole que quedaban cinco minutos para que llegase el autobús.

Movió las manos para dejar el libro, pero una punzada de curiosidad no la dejó devolverlo a su sitio, sino que se dirigió a la señora de la mesa para comprarlo.

Salió de la tienda mirando el libro que sujetaba con sus manos.

En ese momento ella no lo sabía, pero ese libro fue el primero de muchos, los cuales le ayudaron con su proceso de sanación interno. Le acompañaron en su camino, le guiaron. Nunca más se volvió a sentir sola mientras tenía un libro en sus manos. Empezó a conocer nuevos mundos e historias que le hacían soñar mientras estaba despierta. Por fin, las grietas que sentía dentro de ella, empezaron a cicatrizar, para posteriormente ser una marca que le recordaba lo que había sufrido y que había conseguido superar.

 

Aroa Melero Sáenz.

Hasta las cenizas

Hasta las cenizas

Y lo vi arder, millones de libros alimentando las llamas. Vi cómo se consumían las páginas, cómo las palabras se desvanecían, cómo las historias se olvidaban. Nada más prender la llama que iluminó aquella noche sin luna, las campanas de la iglesia rompieron el silencio, como señal del genocidio que se estaba produciendo.

La gran masa de humo comenzó a ascender hacia el cielo estrellado, mientras que en la superficie se podía sentir el cálido abrazo de la hoguera. Pronto, aquel aire contaminado invadió cada rincón, quemó nuestros cuerpos por dentro, ennegreció nuestras almas.

Fuimos pocos los que asistimos a la despedida de los personajes que nos acompañaron durante parte de nuestras vidas, aquellos que nos enseñaron a amar y nos hicieron sentir la más pura de las tristezas. Ahora, vuestra jaula de papel está ardiendo para que por fin podáis ser libres, en forma de humo y cenizas.

Todos guardamos silencio, no por miedo, sino por respeto a aquellos que nos compartieron su sueño. Ellos son los que nos permitieron viajar a otros mundos, los que nos mostraron la belleza de las pequeñas cosas, los que hicieron florecer en nosotros una ilusión que ahora amenaza con extinguirse.

Muchos de ellos ya no están aquí para ver cómo todas sus esperanzas y fantasías quedan destruidas. Pero sabed que el legado que habéis ido sembrando a lo largo de vuestras vidas no se ha convertido en una simple lluvia negra, sino que sigue vivo dentro de nuestros corazones. Ahora somos nosotros los que tenemos que contar vuestra historia, porque ya se ha convertido en una parte de nosotros mismos. 

Y la hoguera siguió ardiendo, hasta que el fuego consumió todo, hasta que solo quedaron las cenizas.

 

Aitana Moya Sánchez.

One last story

One last story

OX10 9PP. St Mary’s Church, Cholsey. Wallingford, Oxfordshire, United Kingdom.

Alcalá de Henares (Madrid). February 23rd, 2022.

 

Dear Agatha

Normally you tell me the stories, but today I would like to be the one to tell you one. Do not have high expectations, it is not at all similar to yours.

This story begins one day a few years ago, on February 13th. I remember it because it was the day before Valentine’s Day and, at that time, my parents used to like making me and my brother participate in the moment of opening the gifts. I had already manifested clear traits of a mystery lover and my mother had the idea of trying to you. The books I had of yours on the shelf were The Murder  of Roger Ackroyd and Ten Little Niggers. This one was the first book I volunteered read on my sleeping hours, I remember that, furthermore, I devoured it on a trip to Córdoba and, while visiting the mosque, I dreamed that Emily Brent and Dr. Armstrong were actually in cahoots and, when the former died, it was because the doctor was not interested in her being alive. While visiting the Alcázar I was convinced that the doctor had gathered them all there and he was the murderer and that same night, when I arrived at the hotel and read his murder, it was the first time you left me speechless. And, in this way, the memory of my favourite novel remained linked to that beautiful city. It’s impossible for me to remember its streets without thinking of you and how you deceived me.

That’s why whenever I travelled, I could not miss one of your novels under my arm. By doing so, your essence would spread to every place I visited and it would always have its head busy trying to unmask the murderer before you did. In this way, you slipped into my day to day. Reading A Tragedy Christmas on the last day of the year, death in the clouds on the plane back from Prague… If I’m honest, when I read one of your novels away from home, I feel more yours, because I know that what drive you to create was not in Torquay. In fact, now, when I think about it, home never brought you good things. Tell that asshole Archie and Nancy. Isn’t it? Your place has always been on the remote islands awaiting justice, on Nile cruises filled with rancour, on trains departing from Istanbul loaded with revenge…

I know that it is impossible for you to read this letter, but a part of me, the dreamiest and the one who likes to smile the most, knows that you will manage to do it. That’s why the child that I still have inside me has thought of making two copies of this letter: one to send it as close as possible to what is left of you and, the other one, burnt it to free the words from the paper and let them fly free; so you can hunt them from wherever you are.

By the way, say hello to Vera from me, until now she has been your victim who has touched my heart the most, although I don’t recommend that you hang out with her a lot. Better with Poirot, perhaps now is your chance to discuss all your cases together. Many criticized you for taking it with you when you left; however, I understood you. You needed someone up there who knew how to understand you to continue talking about all those mysteries in which you lived and, if you allow me to comment, I will tell you that you made the best possible choice.

And we come to the end of the story. The story of someone who lives more in your mysteries than in the life from which you gave us the option to escape.

Sincerely yours.

David Castellanos Martínez

Clubs de lectura. Leer, charlar y vincularse frente al productivismo.

Clubs de lectura. Leer, charlar y vincularse frente al productivismo.

Si pienso en un club de lectura pienso en mujeres que hablan alrededor de té o café sobre un libro que han elegido, que quizá les ha hecho pelearse para seleccionarlo, que les ha emocionado, aburrido, intrigado, enfadado o alegrado. Si pienso en un club de lectura pienso en lo cotidiano y lo atemporal que es hablar con tus amigas de aquello que te remueve y te renueva. Si pienso en un club de lectura pienso en luchar en medio de un productivismo salvaje por guardar espacios para leer, para charlar; para charlar de lo leído sin más pretensiones que eso: leer y charlar.

Esta visión de lo que es un club de lectura está, por supuesto, sesgada por mi tiempo y mi contexto. Si fuera un burgués del siglo dieciocho, o un obrero de comienzos del veinte posiblemente tendría imágenes muy distintas de qué o para qué es un club de lectura. Pero desde mi presente, mi género, mi edad y mi contexto, un club de lectura es la excusa perfecta para hacer de manera organizada lo que más nos gusta hacer de manera espontánea: hablar sobre aquello que nos importa (y, casi siempre, aquello que nos importa puede ser encontrado en un libro).

Las alumnas de Historia de la Lectura de este curso así lo pensaban cuando pidieron montar el Club de Lectura en el que hace unos meses nos embarcamos, y gracias a ellas, a su compromiso por crear espacios propios, bonitos y fructíferos en la universidad, es que nos encontramos a las puertas de la segunda sesión del Club de Lectura, que tendrá lugar mañana, día 21 de abril, en el aula 10 del Colegio de Málaga.

En la sesión anterior (que tuvo lugar el 30 de marzo y fue dirigida por el profesor Antonio Castillo) pudimos detenernos a observar Fahrenheit 451 desde nuestros ojos de chicas de en torno a 20 años. Hablamos sobre la diferencia de ritmos con respecto a la distopía que estamos acostumbradas a consumir, sobre la presencia de las redes sociales en nuestras vidas, sobre lo aterrador que es vivir dejando de lado los vínculos y los detalles y, sobre todo, hablamos de los libros como cemento para las relaciones, como herramienta para luchar contra el olvido y el egoísmo. Hablamos de libros, vínculos y personas que son (aunque no sabría especificar en qué orden) mis tres cosas favoritas.

Mañana volvemos a ponernos manos a la obra comentando 84, Charing Cross Road de Helene Hanff y podremos, o al menos así lo espero, seguir pensando y ensayando sobre qué tienen los libros que conectan de tal forma a las personas.

Eva Granados Sanz

Nunca estarás sola, Olivia

Nunca estarás sola, Olivia

Estimados/as lectores/as, me presento yo soy Olivia, una joven niña, y en este pequeño relato os voy a contar el día que conocí la esperanza.

Como de costumbre, como todos los días, a la hora del recreo me dirigía a aquel banco de madera cercano a la zona donde todos jugaban. Siempre solía sentarme y observar cómo todos disfrutaban de sus cálidas amistades y jugaban a diversos y entretenidos juegos, pero ese día algo cambió. No me encontraba acompañada de mi frecuente y gran compañera, la soledad.

Aquel día sentía algo muy extraño al no sentir su presencia, en cambio, al sentarme en el banco notaba una nueva presencia, algo era diferente, cuando giré la cabeza, vi en el extremo del banco, algo que parecía que estaba a punto de caerse, ese objeto, absorbía mi atención, se trataba de un libro.

La curiosidad se apoderaba de mi mente y decidí agarrarlo, al observarlo, percibí que estaba bastante descuidado, con algunas páginas dañadas, subrayadas y con algunas anotaciones tomadas en sus márgenes. Al girarlo ojeé la portada, quedé sorprendida de lo hermosa que era, en el título decía Todas las hadas del reino de Laura Gallego. La portada y el título creaban en mí la necesidad de abrirlo y leerlo.

Atraída por él, pasó el tiempo del recreo y yo no podía despegarme de él, aquel libro era único, estaba confusa. No sabía si debía llevármelo, porque seguramente alguien lo había perdido, asustada decidí buscar si en alguna parte del libro se encontraba el nombre de la persona para saber si podría pedírselo, al llegar a la primera página encontré algo escrito, se leía con algo de dificultad, aquel breve fragmento manuscrito decía: Querido/a lector/a, este libro ha llegado hasta ti porque él ha decidido hacerlo, no te pide nada a cambio, solo que le cuides y valores, está contigo para acompañarte y para recordarte que nunca estarás sola, siempre que le tengas a él y, sobre todo, a ti.

Desde aquel día la soledad nunca volvió a sentarse conmigo en aquel banco, porque siempre estuve muy bien acompañada de aquel libro y de otros que fui descubriendo, y que me hicieron sumergirme en mil historias que en ellos se relataban.

 

Nerea Hernández González

Lenguas minoritarias y literatura

Lenguas minoritarias y literatura

Cuando se habla con alguien de por qué ha decidido aprender un idioma, a menudo la demografía es un factor principal en sus aspiraciones. No es de extrañar, ya que las principales lenguas del mundo abren puertas a una gran variedad de oportunidades laborales y turísticas en todo el planeta.

Sin embargo, el aprendizaje de idiomas no sólo supone un beneficio económico: es una actividad que puede enriquecer el alma y permitirnos descubrir culturas fascinantes, de una forma que no se vislumbra fuera de su expresión nativa. Sólo esto ya es motivo suficiente para acercarse a una lengua minoritaria y ahondar en los secretos que encierra.

En los últimos años, debido a diversos factores, la posición de las lenguas minoritarias en el mundo se ha cuestionado cada vez más. Con la salida del Reino Unido de la Unión Europea, cada vez se reclama más la posibilidad de que todas las naciones hablen su lengua materna, en lugar del inglés, lengua oficial de sólo dos países de la UE, y que en muchos casos se habla únicamente de manera deficiente. En la literatura, las lenguas minoritarias también se escuchan cada vez más.

Aunque es preferible leer la literatura en lenguas minoritarias a través de la lengua en la que fue escrita, no es en absoluto una necesidad. El inglés Clive Boutle por ejemplo, ha dedicado la última parte de su vida a esta cuestión, traduciendo al inglés la literatura de comunidades "no descubiertas". Procesos como éste permiten a los emigrantes de dichas comunidades y a los lectores en general conectar con un arte al que no habrían tenido acceso de otro modo. Aunque la literatura española e inglesa es excelente y hay mucho donde elegir, las 7.198 lenguas restantes (cálculo aproximado) contienen otros tesoros que los lectores podrían saborear si les dieran la oportunidad.

La relación entre la literatura y las lenguas minoritarias y su resurgimiento es bastante profunda. Para muchas lenguas que fueron suprimidas, los primeros pasos hacia el renacimiento llegaron con la literatura. El catalán resurgió en el siglo XIX gracias al movimiento cultural nacionalista de la Renaixença, que recuperó el idioma como lengua literaria. El irlandés, por su parte, también resurgió gracias a Conradh na Gaeilge - la Liga Gaélica. Estas lenguas minoritarias siguen ocupando su lugar en el mundo literario, a pesar de tener un margen de éxito limitado.

Como irlandés, siempre me he sentido privilegiado por haber podido conectar con la literatura escrita en lengua irlandesa (Gaeilge) de una manera tan íntima. Para mí, esto es aún más notable en el caso de la literatura procedente de las Islas Blasket (Na Blascaodaí). Obras como An tOileánach (El Isleño), Peig, y Fiche Bliain ag Fás (Veinte Años de Crecimiento), ofrecen al lector una visión de una cultura que desapareció cuando la vida en la isla se hizo demasiado dura y los isleños se vieron obligados a marcharse. Sin embargo, gracias a esta literatura, esta cultura no ha caído en el olvido, sino que permanece en su forma más pura como memorias escritas por los isleños, cuya forma de comunicarse es a menudo dolorosamente bella, a pesar de la dureza de sus vidas. El carácter autobiográfico de estas obras es también fascinante. La actitud de Tomás Ó Croitheann en An tOileánach, por ejemplo, recuerda a veces el distanciamiento emocional de Meurseault en El extranjero, de Albert Camus, ya que el autor dedica pocas líneas a la muerte de su esposa, más allá de quejarse del trabajo extra que se vería obligado a realizar como consecuencia de dicha muerte. Estas historias y muchas otras se pueden saborear gracias al trabajo de traducción.

Aunque todavía haya un tesoro de literatura en lenguas minoritarias por descubrir, gracias a que, tanto la traducción como el aprendizaje de idiomas, se benefician de la tecnología moderna, sin duda nos encontramos en un buen momento para la lectura.

James Gregory Neville

El fenómeno Booktok

El fenómeno Booktok

No es de extrañar que los jóvenes hoy en día desarrollen parte de su vida a través de las redes sociales. Incluso me aventuraría a decir que los niños mayores de diez años han usado al menos una en algún momento de su corta existencia. Todos los adolescentes dominan este nuevo mundo digital. Hasta ahora hemos oído hablar mucho de algunas de estas redes sociales, como Instagram, Tiktok, Twitter, WhatsApp… Plataformas virtuales donde podemos chatear con amigos, compartir fotos, buscar vídeos y ver y acceder a numerosas informaciones. Pero, ¿y si te dijese que los lectores hemos conseguido adentrarnos en este mundo y conquistar parte de él?

Cuando tenía 15 años, me instalé la aplicación de Tiktok, donde encontré vídeos de bailes, nueva música…, pero fue aproximadamente al inicio de la pandemia del Covid-19 cuando empezaron a aparecerme vídeos sobre editoriales, best sellers y distintos géneros literarios. Todo esto podría haberse quedado ahí, unos pocos vídeos en la pandemia que desaparecerían con el tiempo, pero pasó justo lo contrario: los amantes de los libros CONQUISTAMOS Tiktok, creando una zona exclusiva para lectores que se conoce hoy en día como Booktok.

Booktok es un pequeño apartado de Tiktok que permite descubrir nuevos títulos, compartir retos literarios, las tendencias del momento…, llegando a “salvar” algunos libros que en su momento no tuvieron tanto éxito. Un ejemplo de esto último es la saga de Acotar, cuyo primer libro se escribió el 5 de mayo de 2015, pero es en 2021 cuando ha adquirido gran fama mundial gracias a esta aplicación. Una de las mayores ventajas de Booktok es que la comunidad de lectores que ha creado ha ido en aumento, por lo que no es solo una red social para conocer nuevos libros, sino que también es una muy buena forma de que las editoriales promocionen las obras que publican.  

Como en toda red social, en Booktok existen los conocidos influencers que son personas que destacan en estos canales de comunicación y que de alguna forma influyen en la vida de quienes los siguen, ya sea con opiniones, moda u otras tendencias. En este caso su tarea consiste en hacer reseñas sobre los libros que leen, colaborar con las editoriales para promocionar nuevas lecturas, recomendar obras…

Creo que Booktok es una de las zonas más sanas de todas las redes sociales, ya que no perjudica a nivel personal a quienes lo usan, sino que es una gran familia de lectores compartiendo su gusto por los libros.

Booktok no solo me ha ayudado a descubrir muchos de mis libros favoritos, sino que me ha abierto un nuevo mundo lleno de gente con los mismos gustos que yo, ayudándome a descubrir qué tipo de camino quiero seguir: una vida ligada estrechamente a la lectura.

Aroa Melero Sáenz.

Querida Elvira, hoy te escribo yo a ti

Querida Elvira, hoy te escribo yo a ti

Querida y estimada Elvira:

Me presento, mi nombre es Inma, desde hace años soy una lectora tuya y una gran admiradora de todo lo que haces: es por eso que quería escribirte esta carta en agradecimiento a todo lo que significas para mí.

Quisiera empezar diciendo que contigo pude descubrir que la poesía también tenía nombre de mujer, que no teníamos que ser sólo musas (aunque también las podíamos tener) y que cuando lo necesitara iba a poder estar armada de tus versos y de los que poco después yo empezaría a escribir.

Al igual que tú, soy un poco tímida y en ocasiones escribir las palabras era la única forma que tenía para sacarlas de mí. A veces me pasaba (más veces de las que pudiera admitir) que no las encontraba y era porque ya las habías escrito tú.

Leerte era y es, poner rima a esos ruidos del interior que no tienen nombre, abrazar a mis mayores cuando no los podía ver, ser libre, desnudarme de los demás, soltarme el pelo y que no importara, creer en el amor, en el amor sin miedo, vivirlo sin que duela, gritarlo, llorarlo, creer que algún día aquella orilla sería mía, decirle adiós al frío pero sin despedirme de mí.

Me enseñaste que el amor no es solo idilio o corazones rotos no correspondidos, sino que también es acompañarse, vivirse en el otro, cumplir los sueños de su mano, besar lento e incluso a veces irse, elegirse.

Aprendí que las emociones también pueden salir de nosotras y que no hay que arrepentirse jamás de sentir.

Elvira, tu poesía es un lugar seguro al que ir, fue un sitio donde empezar a quererme, donde empecé a creer que podía y donde nunca estoy sola, son recuerdos, son momentos donde poder ser.

Ojalá nunca dejes de vivir con tu sensibilidad, con la sencillez, con la palabra justa, tu bonita forma de ver el mundo y romperlo a viva voz cuando hay que cambiarlo.

Con el tiempo he podido darme cuenta de que la admiración no es solo a tus letras, sino que también lo es a ti, eres modelo e inspiración constante.

Gracias por ser como eres, y conseguirlo, y sobre todo por compartirte y darnos esa parte de ti en tus textos. Nos has abierto el camino a muchas poetas que venimos después y en ti hemos podido encontrar el reflejo en el que quizás algún día nos podamos mirar.

No quiero despedirme, pero tengo que terminar esta carta, gracias infinitas. Ojalá mi carta te llegue y con ella el pedacito de mí que se han llevado estas palabras.

Un abrazo,

Inmaculada Martín Lobato.

Te vas, Alfonsina

Te vas, Alfonsina

Alfonsina Storni

Playa la Perla, escollera del club argentino de mujeres.

Mar del Plata, Argentina.

23/02/2022

Querida Alfonsina,

Han llamado, han insistido, preguntan por ti. La alegría de tu hijo Alejandro necesita testigos; le hemos dicho que no estás, que has salido, que te fuiste a dormir, que no volverás. Tiene la convicción de que todo sucede por última vez; el club argentino de mujeres ha cerrado sus puertas, la última huella que dejaron tus pies fue también el último verso que se escribió en la fundación. Alejandro vive, Alejandro vivió esperándote, esperando a que despiertes.

¡Despierta! Te han compuesto una canción, “Alfonsina y el mar”. Mercedes Sosa desgarra en su voz los versos: “Por la blanda arena que lame el mar; su pequeña huella no vuelve más”. Te leemos Alfonsina, te leemos como tú leías a Horacio Quiroga. Aquella vez, desolada, escribiste “Morir como tú, Horacio, en tus cabales”. Morir como tú, Alfonsina, en tu casa de cristal, en tu abrazo de mar. Nos han llegado tus cartas y son las cartas más tristes de la literatura. Ahora sabemos que te has ido con Quiroga, con Leopoldo Lugones, con Juana de Ibarbourou y a nosotros nos has dejado esas tres cartas; ¡Se quiebran los vasos y el vidrio que queda es polvo por siempre y por siempre será!”

¿Recuerdas las calles de Buenos Aires? Esos arrabales últimos que clamaban con la desidia, el aroma fresco de la milonga en la voz de los gauchos, hoy han petrificado tu rostro junto a algunas parras de la capital, han nombrado en tu honor alguna de sus calles y allí duermes, eternamente. ¿Recuerdas los libros de los estantes? Tú dejaste tu esfuerzo y te empeñaste en preservarlos, eternamente, y sin pretenderlo has colocado tu nombre junto a los de tus admirados. Ahora te leemos y releemos eternamente.

Te están llamando, Alfonsina, son tu hijo y tu amado Quiroga, diles que ya despiertas, que es hora de volver, eternamente, como tus versos.

Anás Serrourkh Eddriouache.

ENTREVISTA AL PROFESOR ANTONIO CASTILLO GÓMEZ

ENTREVISTA AL PROFESOR ANTONIO CASTILLO GÓMEZ

Entrevista realizada al Prof. Dr. Antonio Castillo Gómez sobre su último libro El placer de los libros inútiles y otras lecturas en los Siglos de Oro (2018).

Antonio Castillo Gómez es Catedrático de Ciencias y Técnicas Historiográficas de la Universidad de Alcalá, desde donde también dirige el Seminario Interdisciplinar de Estudios sobre Cultura Escrita (SIECE) y el Grupo de Investigación de Alto Rendimiento LEA (Lectura, Escritura y Alfabetización).

Entre sus publicaciones destacan Escrituras y escribientes: prácticas de la cultura escrita en una ciudad del Renacimiento (1997), Historia mínima del libro y de la lectura (2004), Entre la pluma y la pared: una historia social de la escritura en los Siglos de Oro (2006) y Leer y oír leer: estudios sobre la lectura en los Siglos de Oro (2016). Además, sus obras han sido traducidas a diferentes idiomas como el francés, el italiano, el inglés, el catalán o el portugués. Para conocer mejor sus publicaciones os remitimos a la Página Web del SIECE y DIALNET.  

A lo largo de su trayectoria ha recibido diferentes premios y distinciones, el último ha sido el Premio a la Excelencia Investigadora en Ciencias Humanas y Sociales concedido por la Universidad de Alcalá en el año 2020.

En primer lugar, profesor, ¿qué quiere expresar con la sentencia del título: “el placer de los libros inútiles”?

La idea de los “libros inútiles” la tomé de la obra De bene disponenda bibliotheca (Madrid, 1631), de Francisco de Araoz. Este texto se inscribe en el género de los libros sobre libros, muy de moda en aquellos tiempos. En ellos se prescribían las obras que debían componer la biblioteca de quien pretendiera ser considerado/a culto/a, al tiempo que se daban consejos sobre el modo de ordenarla conforme al valor que se asignaba entonces a las distintas materias. Para este autor y otros como él, entre las menos relevantes estaban las “historias fantásticas”, esto es, las obras de ficción y entretenimiento, que consideraba “inútiles” porque de ellas no se derivaba un saber práctico. No obstante, reconocía que podían servir para distraerse siempre que no fomentaran “ningún desenfreno”. Dado que el objeto de mi libro son las lecturas corrientes (desde las novelas de caballerías a las relaciones de sucesos, las gacetas o incluso los pasquines y los anuncios publicitarios), me pareció que dicha expresión venía como anillo al dedo.

 ¿Por qué cree que la obra del Quijote sirve como hilo conductor de diferentes pasajes que observamos en su obra?

El Quijote, además de otras muchas virtudes, ofrece un excelente fresco de la realidad que vivió Cervantes. Lo he utilizado en este libro, al igual que en otros de mis trabajos, porque contiene imágenes muy oportunas sobre usos y significados de la cultura escrita en los siglos XVI y XVII. Por un lado, como obra de ficción nos acerca principalmente a las representaciones del escrito, es decir, al papel que Cervantes asigna a la escritura y a la lectura o a la participación de estas en el desarrollo de la novela. Por otro, si contrastamos las numerosas referencias quijotescas con lo que sabemos por otro tipo de textos de la época o por la documentación de archivo, se percibe la utilidad que tiene la obra para conocer distintos aspectos de la cultura escrita en los Siglos de Oro. En el caso de la lectura nos desvela muchas maneras de efectuarla, desde la solitaria y ensimismada que practica Alonso Quijano a la comunitaria en voz alta de los segadores que se hospedaban en la venta de Juan Palomeque el Zurdo. Este pasaje, en concreto, ha sido estudiado por diversos autores y algunos lo han considerado inverosímil por el elevado analfabetismo de la época. Sin embargo, diversas investigaciones con fuentes de archivos, especialmente inquisitoriales, han mostrado su verosimilitud, pues está perfectamente documentado que la lectura en alta voz era bastante habitual. Además de una forma de distracción y sociabilidad, entre los analfabetos, como el mundo rural manchego que Cervantes retrata en el Quijote, sirvió para que pudieran conocer ciertas obras oyéndolas. Por eso, como he mostrado en otro de mis libros – Leer y oír leer. Ensayos sobre la lectura en los Siglos de Oro (2016) –, cuando tratamos de conocer cómo, qué, quiénes y dónde se leía en aquellos tiempos es necesario tener en cuenta esa diversidad de formas, espacios y sentidos de la lectura, desde su expresión erudita hasta otras modalidades más corrientes.

¿Por qué es importante la figura del pintor Antonio de Puga durante los Siglos de Oro? 

Su mayor o menor importancia es algo que deben sopesar los/as historiadores/as del arte. Personalmente me interesa porque algunos de sus cuadros se alejan de la norma dominante y manifiestan un interés por la vida cotidiana que no aparece en muchos pintores del Barroco español, muy deudores de la Contrarreforma. En el caso concreto del cuadro que reproduzco en el libro, Sopa de pobres, lo que me llamó la atención es el cartel que aparece pegado en el muro. Este detalle -un indicio, conforme a las tesis de Carlo Ginzburg -  permite ver que dichos productos de comunicación eran más normales de lo que pensamos, pese a que no se hayan conservado muchos ejemplares en archivos y bibliotecas. Esto último no debe sorprendemos pues hoy día sucede lo mismo con muchos carteles, panfletos y productos similares, sobre todo con aquellos que se distribuyen sin depósito legal.

 ¿Por qué son importantes los lectores callejeros durante los siglos XVI y XVII?

No se trata tanto de que sean importantes o no, sino que nos acercan a situaciones de lectura y a lectores que normalmente quedan en los márgenes de la historia y de la literatura. Cuando pensamos en la lectura tendemos a fijarnos más en la que se realiza sobre libros, en los lectores cultos y en formas de leer que acontecen en espacios cerrados, principalmente en el despacho personal o en la biblioteca. Al poner el foco en estas situaciones y en esos lectores olvidamos muchos otros textos que circulaban (y circulan) a diario por la calle. Por eso me detengo en este lugar, en las prácticas de lectura desarrolladas ahí y en las personas que de pronto escuchaban leer un bando de la autoridad, se paraban delante de un edicto o de un anuncio publicitario para leerlo o formaban corrillos donde se leían gacetas y relaciones con las noticias de actualidad (como si fueran los periódicos de hoy día) y hasta pasquines.

Durante toda la obra, explica en algunas ocasiones, que hay diferenciación entre la Historia de la lectura y la Historia de la literatura, pero ¿tienen alguna similitud entre ellas?

Hablo de diferencias porque, en mi opinión, la Historia de la Literatura se enfoca mucho a los autores, las obras, estilos y corrientes literarias establecidos por ciertos sectores académicos; pero muy a menudo se olvida de la lectura, que es uno de los fines principales, si no el principal, de todo texto, sea literario o no. Partiendo de esta idea mi propuesta es que la Historia de la Literatura y la Historia de la lectura deben confluir en mayor medida: primero, porque no podemos renunciar a quienes en cada momento dan verdadero sentido a los textos, es decir, a los lectores y a las lectoras; y segundo, porque debemos también considerar que la producción textual de cada época trasciende algunos de los textos que integran el patrimonio literario de nuestra cultura. Si el destino principal de un libro es ser leído, ¿por qué la Historia de la Literatura se olvida tan a menudo de la lectura y de los/as lectores/as? Recordemos a este respecto que Jorge Luis Borges presumía más de lo que había leído que de lo que había escrito, como afirmó en los primeros versos de su poema «Un lector» (Elogio de la sombra, 1969), verdadero testigo de su pasión por la lectura: «Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído». Algo de esto es lo que pretendo señalar cuando sostengo que la Historia de la Literatura no puede dar la espalda a la Historia de la lectura.

Por último, profesor, ¿cómo surgió la idea de escribir este libro?

En realidad, el hecho de escribirlo fue fruto del encargo que el Servicio de Publicaciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (hoy Editorial CSIC) me hizo a finales de 2018 para que impartiera la conferencia del Día del libro de 2019. Al pensar en el tema inmediatamente quise enmarcarlo en los trabajos que vengo realizando desde hace unos años en torno a la cultura y la comunicación escrita en los Siglos de Oro. Por un lado, quise incidir en formas de leer y en textos ajenos a los cánones habituales en los estudios sobre el libro y la lectura, de ahí la atención a la circulación y apropiación de hojas sueltas y todo tipo de textos «menores» en la calle y en otros espacios similares. Y por otro, me interesó proceder de este modo porque así podía acercarme a la recepción y consumo de esos textos por parte de lectores y lectoras comunes, indagando expresamente en las clases subalternas, que son las que más interés me despiertan. Como historiador, entiendo que la Historia debe restituir las voces de todos y de todas con independencia de la edad, la clase social, la condición sexual o la etnia. Enfocarse en quienes han sufrido y sufren diferentes formas de marginación es casi una obligación frente a tantos otros estudios volcados en las elites. Incluso diría que puede ser un acto de justicia histórica e historiográfica.

Gracias, profesor.

Entrevista realizada por Alma Jaraiz.

EL RESURGIR DE LA LECTURA

EL RESURGIR DE LA LECTURA

El Ministerio de Cultura y Deporte hizo públicos hace un tiempo los resultados de una encuesta sobre hábitos de lectura en España: Encuesta sobre hábitos y prácticas culturales en España. En esta ocasión había especial interés en conocerlos por la excepcionalidad de nuestras vidas en tiempos de Covid-19. Los resultados han sido muy positivos, ya que parece que se ha leído más que en el sondeo anterior.

Antes de la cuarentena, a una gran parte de la población cuando se le preguntaba si le gustaba leer su respuesta era NO. Las explicaciones que se argumentaban, principalmente, era la falta de tiempo, de interés, y la preferencia por otros medios de entretenimiento, como ver una película o salir con los amigos, antes que poner la mano sobre un libro.

Hoy en día todos nos podemos permitir leer el libro que más nos guste, pero pienso que esa liberación ha provocado un gran alejamiento y rechazo hacia la lectura. En mi opinión, la educación tiene un papel fundamental para fomentar la lectura, aunque lo hace de una manera incorrecta porque tiende a imponer leer libros que, probablemente, a la mayoría de los niños y adolescentes no les llamen la atención. Pienso que cada mes se debería elegir un genero, y a partir de ahí, que cada uno sea libre de escoger el libro que le gustaría leer.

Pocas personas dedicaban un mínimo de tiempo a la lectura al día antes de la pandemia. Pero, de repente, llegó la cuarentena y la obligatoriedad de permanecer encerrados en casa, con todo el tiempo del mundo, sin escusas que poner y justo ahí, resurgió el gran interés hacia la lectura. Durante esos dos meses que tuvimos que estar en casa, muchas personas empezaron a dedicar su tiempo a la lectura como una manera de evadirse de lo que sucedía a su alrededor, y a partir de ese momento, surgió un nuevo boom en la lectura, con un nuevo público interesado.

La lectura aporta números beneficios, por ejemplo, aumenta la capacidad de la memoria gracias al desarrollo de la percepción y la concentración, mejora la capacidad de razonar, fomenta la imaginación, desarrolla y contribuye a perfeccionar la expresión oral y escrita…

Las prácticas de lectura han estado presentes prácticamente desde siempre, a pesar de sus múltiples transformaciones. Sin embargo, constantemente han tenido que suceder rebeliones, conflictos, luchas y situaciones poco deseables que recordaran la importancia de la lectura, sus beneficios, sus utilidades y sus potencialidades. Con esto quiero hacer un llamamiento a aquellas personas que no se aprovechan de la lectura y quiero animarlas a que dediquen un mínimo de su tiempo a leer, a coger un libro y sumergirse en él, para que puedan observar todos los aspectos positivos que ofrece.

Sabina Melisa Serediuc.

ESCRIBIR, LEER Y VIVIR EN EL RECUERDO

ESCRIBIR, LEER Y VIVIR EN EL RECUERDO

Todos conocemos a Ana Frank gracias a que escribió un diario que posteriormente fue titulado La casa de atrás en el que narraba sus vivencias durante la II Guerra Mundial y el Holocausto.  

Ella era judía y, por tanto, tuvo que esconderse muy pronto para intentar escapar a la persecución constante del regimen nazi. Pese a estar en unas circunstancias complicadas y siendo conocedora de sus escasas posibilidades para sobrevivir, seguía teniendo deseos a largo plazo. Ella quería convertirse en periodista y fue esta la razón que motivó que empezara a escribir, aunque poco a poco se convirtió en una necesidad: "Me parece que lo mejor de todo es que, lo que pienso y siento, al menos lo puedo escribir, de lo contrario, me asfixiaría completamente" (Ana Frank, 16 de marzo de 1944).

Aunque no tenía mucha esperanza en que fuese a tener éxito en su empresa y pensaba que quizás todo lo que estaba escribiendo en ese momento nunca se conocería: "Supongo que más adelante ni yo ni nadie tendrá algún interés en los exabruptos emocionales de una chiquilla de trece años. Pero eso en realidad poco importa. Tengo deseos de escribir y, ante todo, quiero sacarme algún peso del corazón" (Ana Frank, 20 de junio de 1942). Ojalá poder enseñarle hoy lo equivocada que estaba.

Además de escribir, ella leía, leía mucho. En el poco espacio que tenían en el hogar solían tener libros para uso y disfrute de toda la familia, pero como eran libros de contrabando no podían tener muchos, lo que les obligaba a releer los que ya tenían: "He leído Alegría de Estío por lo menos cuatro veces; y las situaciones burlescas siguen haciéndome reír" (Ana Frank, 21 de septiembre de 1942).

Pero no todos los libros eran para todos los miembros de la familia, los tres jóvenes de la casa estaban centrados en los libros escolares, para evitar ir atrasados en la escuela cuando volviesen a la normalidad, aunque también leían libros de entretenimiento, que eran escogidos por los adultos dependiendo de la edad del lector. Ana solía enfadarse porque la consideraban demasiado niña, y no dejaban que leyese los libros que leían los adultos: "Enseguida se mencionó el hecho de que casi todos los libros de los mayores me estaban vedados. Mamá lee en este momento, Heeren, Vrouwen en Knechten, pero a mí me lo han prohibido; primero tendré que madurar más, como mi «talentosa hermana», que ya leyó esa obra. Se ha hablado también de mi ignorancia; yo nada sé de filosofía ni de psicología. ¡Quizá sea menos ignorante el próximo año!" (Ana Frank, 21 de septiembre de 1942).

Es por esta razón por la que Ana Frank escribía y leía cada día, para que el resto de los adultos no la considerasen una ignorante. Ojalá aprendiésemos todos de ella y tuviésemos las mismas ganas de aprender y de vivir la vida como lo hizo ella: "No quiero haber vivido en vano, como la mayoría de la gente. Quiero ser útil, llevar alegría a los demás, incluso a los que no conozco. Quiero seguir viviendo, incluso después de la muerte" (Ana Frank, 5 de abril de 1944).

Carmen García-Miguel Hernández.

EL ENIGMA DE LA HABITACIÓN 622

EL ENIGMA DE LA HABITACIÓN 622

El enigma de la habitación 622 (Alfaguara, 2020) de Joël Dicker (Suiza, 1985) es una novela de suspense con matices de género negro que ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio Goncourt des Lycéens, el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, el Premio Lire, el Premio Qué Leer y el Premio San Clemente. En la actualidad, cuenta con alrededor de 9 millones de lectores y ha sido una de las claras tendencias del año 2020.

La narrativa utilizada por el Dicker usa el, siempre socorrido, recurso del escritor falto de ideas y motivación para adentrarnos en la investigación de un crimen ocurrido en un hotel de Ginebra unos años atrás al momento en el que se situa la novela.

La trama se nos muestra a través de saltos en el tiempo recurrentes, que nos convierten en testigos de primera mano de los diferentes acontecimientos que desencadenan en el trágico final, el asesinato. Al mismo tiempo de estas acciones, acompañamos también al escritor en su investigación. Dos puntos de vista que nos permiten como observador omnipresente ser conscientes de que, como suele ocurrir, no todo es lo que parece.

Más allá de la tensión creada por el suspense, los giros narrativos, los dobles sentidos y mal entendidos, que en algunos casos llegan a rozar cotas de comedia de enredo, podemos hallar en el trasfondo de la obra ciertas ideas fuerza, que pueden resonar con más o menos intensidad. Podríamos destacar el paradigma de que nunca es demasiado tarde para ser lo que uno realmente quiere ser, lo que incide en cómo las vocaciones, por muy ocultas que estén, llevan a una persona a desarrollar y elegir las actividades que marcan su vida y su personalidad. O también cómo se muestra la felicidad como objetivo y cómo esta difiere según las necesidades de cada personaje, mostrando también, por parte del autor, cómo es el viaje hacía esa felicidad y cómo esta suele no encontrarse en el lugar en el que los personajes creen que la van a encontrar, si no en el rincón exacto que consigue llenar los vacíos de cada uno, ya sean el amor, el reconocimiento, el respeto o la familia.

Lectura evasiva para quien sea aficionado al género, sin enormes grandilocuencias, con un lenguaje cercano y comprensible para el lector. El recurso principal de la obra es la trama y funciona por sí misma sin más aspiraciones. Altamente recomendable.

Daniel Díez Martín. 

VIVIR A TRAVÉS DE LAS PALABRAS

VIVIR A TRAVÉS DE LAS PALABRAS

No recuerdo cuando conocí a Ascanius, me refiero a la fecha, el lugar y la ocasión. En las últimas semanas he intentado recuperar algún recuerdo, pero sin éxito. Desde luego han pasado muchos, muchísimos años. A decir verdad, me impresiona pensar que ha transcurrido casi medio siglo desde que encontré su diario, y con ello, su poesía de despedida.

Recuerdo perfectamente aquella tarde de septiembre, unos pocos días después de la destrucción de Pompeya. En cuanto supe de lo sucedido, me uní a la expedición de rescate de los supervivientes, organizada por los sabios de Neapolis. Cuando llegué al taller donde trabajaba Ascanius durante los veranos, quedaban solo recipientes de cerámica que contenían ungüentos. A pesar del duelo y la tristeza por la pérdida de mi amigo, me sorprendí mucho al ver que una de aquellas vasijas contenía su diario. Se trataba de un volumen que no podía pasar desapercibido, no solo por las dimensiones, pues pesaba bastante, sino también por la tapa de color ocre, probablemente obtenida de la piel de un jabalí. 

En aquel momento, me entraron muchas ganas de leerlo, tenía la certeza de que en aquellas páginas se hallaba algo muy importante. Incapaz de contener la curiosidad, decidí leer en voz alta los pensamientos de Ascanius con el propósito de honrar su memoria. Al principio me sentía emocionada, pero también un poco desorientada. Poco a poco empecé a experimentar una especie de unión personal con el libro, doblando los márgenes de las páginas que más me gustaban. Entre las varias entradas me llamó la atención una en particular, fechada el 24 de agosto, el día que cambió la historia de miles de personas para siempre. Me sumergí completamente en la lectura, olvidándome gradualmente del entorno que me rodeaba, sintiendo una conexión emotiva con mi amigo y los eventos que contaba. Años después de este descubrimiento de su diario, sigo leyendo en voz alta su historia, para que su recuerdo perdure en la eternidad y me gustaría compartirlo hoy con ustedes:

24 de agosto del año 79 d.C. Pompeya, en proximidad del Vesubio. Dies clarus et Mane (por la mañana).

Debo admitir que en los anteriores dias no ha ocurrido ningún evento celeste que merezca mención en mis manuscritos. De hecho, tampoco ha habido mucho trabajo en el taller del maestro. He oído algunos clientes decir que los prados más allá de la ciudad han empezado a temblar. Los vecinos de Herculano, más cautos, han provisto de comida sus barcos. Un poco antes de mediodía el maestro, el erudito Plinio el Viejo, me ha dejado solo en el taller. Su sed por el conocimiento lo llevó al norte de la bahía, quería comprobar con sus propios ojos las voces de los transeúntes.

Meridies (mediodía).

Una lluvia repentina ofuscó de improviso el siniestro brillo del aire. Con estupor noté que no se trataba de gotas de agua, sino de pequeñas piedras de material poroso. Los techos de las casas parecían ofrecerse de manera espontánea como sacrificio a la extraña lluvia, mientras las ramas de los árboles se doblaban bajo el peso de aquellas piedrecitas caídas del cielo.

El sol perdió su aspecto de fuego, cediendo el paso a la oscuridad. ¿Qué pasaría si dejara que mis ojos se cerrasen? Las palabras de mi madre llenas de gloria siempre me sonaron vacías, sobre todo cuando ahora busco la salvación en esos cielos. Me tumbo en el polvo, pues no quiero engañarme a mí mismo con mentiras que pronto serán borradas por las llamas. Con mi último aliento escribo estos versos, mientras oigo el llanto incesante de la ciudad.

Nubes oscuras aplastan las colinas

Mis pulmones se llenan de cenizas ardientes

No existe distracción que pueda ocultar la realidad

Las paredes de nuestra querida ciudad se tumban

Perdóname por mis pecados, libera mi alma del presente

La tierra se burla de nuestras alas de carne y hueso

Estrecho la mano con las tinieblas de mis pensamientos

Entonces imagínate que tú y yo vivimos felizmente para siempre

Estas son las últimas palabras de mi amigo. Al menos él consiguió despedirse con ellas, quizás consciente de que su lectura permitiría conectar con su historia a todos aquellos que las escucharan. Ese es uno de los poderes de la escritura y de la lectura, hacer visibles a los que ya no están con nosotros. Espero que hayan disfrutado de su lectura, tanto como yo disfruté al encontrar ese viejo diario. 

Eleonora Perín.

IMÁGENES SUSURRANTES

IMÁGENES SUSURRANTES

Esto empieza con que cada vez que menciono que yo leo manga, cada dos por tres tengo que escuchar el comentario: “eso no es un libro” o “eso no es lectura”, y yo pienso completamente lo contrario. Me parece impresionante el trabajo que hay detrás de los mangas y la historia.

Como la mayoría de los cómics, los cómics (que pueden traducirse como "imágenes susurrantes") se originaron a partir del arte secuencial, que es una narrativa compuesta de imágenes presentadas en secuencia. Obviamente, el término "manga" fue utilizado por primera vez por el famoso artista del grabado en madera (Ukiyo-e) Katsushika Hokusai (1760-1849) en el siglo XVIII.

El manga es una parte importante de la industria editorial japonesa y representa más del 25% de todos los materiales impresos en Japón. Ofrece algo para todos los públicos, que se puede comprar en una variedad de tiendas minoristas y en línea. Los cómics más populares tienen una fuerte influencia. Muchas obras se convierten en libros, programas de televisión, dibujos animados, personajes de colección y videojuegos. De hecho, todos los aspectos de la producción de la cultura pop japonesa se originaron en la Zona Industrial Manga, que se ha convertido en la columna vertebral de la economía y la cultura de Japón.

El asombroso estilo artístico y temático de los cómics trasciende las barreras culturales y deja una marca importante y duradera en el público de todo el mundo. Como puerta de entrada a la cultura japonesa, ha atraído a una base de seguidores mundiales y ha despertado el interés global por la cultura japonesa. Sigue siendo una de las exportaciones más rentables económica y socialmente de Japón y ha ayudado a Japón a convertirse en uno de los mayores exportadores de productos culturales del planeta.

Los cómics siguen gozando de un gran atractivo a nivel mundial, pero la industria se ve gravemente afectada por el flagelo de la piratería. El manga es el tema central de los medios japoneses, proporcionando contenido fresco e innovador en casi todos los aspectos del mismo. Si el manga está amenazado, también lo están casi todos los demás medios japoneses.

Yo últimamente estoy leyendo manga en una aplicación llamada “webtoon”. Lo que me gusta de esta aplicación es que los que hacen los mangas son jóvenes artistas poco conocidos y en esa aplicación solo puedes leer mangas de ese tipo de escritores y es impresionante el talento que tienen de dibujo y de crear historias.

Para finalizar esta mini presentación quería recomendar la app que he mencionado antes, primero porque es gratuita y segundo porque el manga también ayuda muchísimo a la fomentar la creatividad y la imaginación y animar en tu mente los personajes presentados en las viñetas.

Yulia Kurkina Guetalo.

AUTORAS INVISIBILIZADAS

AUTORAS INVISIBILIZADAS

Tú has nacido con una vocación: ser escritora. Desde siempre has tenido una pluma en la mano con la que das rienda suelta a tu imaginación, te sientes tú, sientes que es tu don o tu esencia, eso que te hace que seas tú misma. Además, todo el mundo alaba lo que haces porque de verdad has nacido para eso. ¿Por qué no dedicarte a esto? Escritores famosos reconocen todo tu talento y de verdad confías en ti misma. Pero algo está pasando y es que lo que haces no tiene repercusión, ya has publicado tu primera novela e incluso un poemario y uf… lo que ha costado. Compras los periódicos esperando que haya una crítica, algo que hable de tu obra, pero nunca aparece nada. Eres una escritora con talento, sin embargo, no acudes ni a ferias ni a presentaciones, tertulias… Pero es que aquellos que están triunfando solo hacen que alabar tu trabajo cada vez que publicas algo aunque son los mismos que no te nombran cuando recomiendan autores ni te dan un reconocimiento público, pero sí aparecen otros amigos suyos, ¿y tú, dónde estás? Quizás es que te están mintiendo, igual no eres tan talentosa y por eso te marginan así. Aun así, es que es tu pasión, no puedes rendirte así de fácil, es tu sueño y tienes lo que hace falta, será un bache. Lo seguirás haciendo hasta el día de tu muerte, es lo que te hace feliz. ¿Se estudiará algún día tus obras en las escuelas?

Esta es la historia de centenares de mujeres a lo largo de toda la historia. Mujeres con talento, pero inmersas en una historia hetero patriarcal que les ha dado la espalda. Generaciones tan talentosas como las Sin Sombrero, las escritoras y las artistas olvidadas de la Generación del 27. Esta generación es conocida por todos, aquellos grandes escritores que quisieron mezclar la tradición con los movimientos vanguardistas que se estaban produciendo, fueron los varones que se unieron en Sevilla en 1927 durante una conmemoración al poeta Luis de Góngora. Pero, ¿y las mujeres?, ¿acaso no había mujeres escritoras pertenecientes a esta generación?, ¿no hubo mujeres en esa reunión?

Las mujeres en esta época son las madres, las que tienen que parir y criar a una generación que tiene que devolver a España su grandeza y su posición de potencia mundial. Pero ellas ya no querían esto, las mujeres españolas ya se habían incorporado al mundo del trabajo y estaban influidas por el resto de mujeres europeas. Demandaban su derecho al voto y una igualdad laboral, cosa que caló en las mentes intelectuales, esa necesidad de reforma porque las mujeres querían dejar atrás ese papel "secundario" que se les había adjudicado. Durante la Segunda República española se consolidó un modelo de mujer fuerte y libre, un sujeto activo.

En esta revolución es donde nacen las Sin sombrero. Su nombre nace a raíz de que un día Maruja Mallo y Margarita Manso paseaban por Madrid junto a Dalí y Lorca y, al llegar a Puerta del Sol, decidieron quitarse el sombrero. Llevar sombrero en los años 20 significaba prestigio y clase, es decir, una distinción social. De hecho ir sin sombrero era de no privilegiados, de alguien indeseable. Llegaron a ser apedreadas e insultadas por rechazar el sombrero. Al final es una metáfora que refleja cómo rechazaron lo establecido y lucharon contra los dictámenes sociales que estaban ahogando a la sociedad española del momento.

Son las mujeres olvidadas que participaron en esta generación, que colaboraron a que se desarrollase esa nueva literatura de los años 20 en España. Por edad, por estética o por ideología coinciden con los integrantes hombres que sí conocemos. Sin embargo, no aparecen en los libros ni se les da el reconocimiento que merecen.

Ellas eran revolucionarias, solo por escribir o pintar ya estaban rompiendo con ese rol de mujer establecido, creando un modelo nuevo de mujer que defendieron durante toda su obra. Las Sin Sombrero llegaron a crear lazos de amistad entre ellas y se apoyaron unas a otras, colaboraban y se influían entre sí. También muy amigas de los hombres del 27. Muchas antes de la Guerra Civil llegaron a exponer sus obras y consiguieron publicar sus textos en revistas famosas de la época. Tras el conflicto, muchas tuvieron que marcharse al exilio donde se hizo mucho más complicado seguir con su obra artística e intelectual, aunque nunca la abandonarían del todo. Durante la Transición, se inició un lento proceso de recuperación de toda esa "cultura exiliada", muchas de las obras realizadas por varones fueron asimiladas y rescatadas mientras que las de ellas quedaron relegadas al olvido. 

Fueron mujeres valientes que llevaron sus principios hasta el extremo, sin miedo a lo que pasase. No tuvieron una vida fácil, como muchos otros, ellas también tuvieron que dejar atrás su amada España, una España que esperaban que progresara para conseguir igualdad y libertad, pero que se llenó de muerte, de retraso social y de nacionalismo falso. Vivieron como pudieron, pero sin dejar atrás sus sueños y recordándose lo que valían.

Ojalá las reediciones de sus obras como las de Rosa Chacel o de Concha Méndez se hubieran anunciado como las de Lorca o Alberti. Ojalá sus nombres algún día aparezcan en nuestros libros. Ojalá se genere una Historia de la lectura que nos incluya. Ojalá su lucha algún día tenga su fruto. Ojalá se deje de arrinconar a las mujeres escritoras.

En memoria de María Teresa León, escritora y la primera mujer en España en doctorarse en Filosofía y letras. Marga Gil Roësset, escultora e ilustradora. Maruja Mallo, pintora reconocida en Argentina y EE.UU. María Zambrano, filósofa y escritora, ganadora del Premio Príncipe de Asturias y Premio Cervantes. Rosa Cachel, escritora. Josefina de la Torre, escritora y actriz. Concha Méndez, poeta y editora. Ernestina de Champourcín, poeta. Margarita Manso, pintora… Por todas esas sin sombrero.

Ana Carrión Ramiro.

LA MÁQUINA DEL TIEMPO

LA MÁQUINA DEL TIEMPO

Es precioso como un libro puede transportarte. Es cierto que yo no era muy fan de leer, lo hacía obligada, pero ahora lo pienso fríamente y doy gracias. Descubrí que en las páginas de esos libros que antes se me hacían eternas y tediosas he encontrado la inalcanzable máquina del tiempo. Con ella puedo viajar a otras épocas: hoy lucho con dragones, ayer descubrí América y mañana resolveré el caso policial más difícil del mundo.

Es precioso como un día de lluvia, en los que dejas de escuchar el mundo, puedes poner en un segundo plano el ajetreo de las calles. Solo escuchas las gotas impactar contra el frío asfalto, sales al balcón y solo escuchas, respiras el aire impregnado de ese olor tan característico de tierra mojada. Y, justo ahí, entra en juego nuestra máquina del tiempo. Se para el mundo y solo estamos las grises nubes, un café, un cigarro, mi libro favorito y yo. Me quedo mirando el humo fusionarse con la cortina de lluvia que cae frente a mí. Y abro las ya desgastadas páginas, solo hay un billete de ida. Mañana estaré somnolienta y las ojeras me acompañarán, pero valdrá la pena solo por poder salvar ese barco lleno de pasajeros que cruzan el Mississippi en busca del arca perdida.

Es precioso como una persona sacrifica lo más profundo que hay en él para plasmarlo en un libro. Deberemos agradecer a todos los que deciden cedernos un trozo de su alma y de su arte convertido en palabras. Siento que cada vez que leo un libro se queda un trozo del autor o de la autora inmerso en mí.

Ángela Cabrera Vaquero.

¿QUÉ ES PARA MI LA LECTURA?

¿QUÉ ES PARA MI LA LECTURA?

¿Qué es para mí la lectura? Muy pocas veces me he puesto a reflexionar sobre este tema. Simplemente me limito a leer y disfrutar. Hoy vengo a compartir con ustedes una historia que he tenido el gusto de descubrir.

Os voy a hablar de ella. Vista desde fuera, una chica alegre, explosiva, llena de energías, extrovertida y simpática. No tiene pinta de tener problemas de relacionarse, ni tampoco problemas personales. No obstante, según te vas fijando en ella, no hace falta mucho esfuerzo para descubrir que es una coraza lo que muestra. Suele estar riéndose e intentando sacar una sonrisa a las personas que tiene a su alrededor, no suele desentonar con nadie y siempre quiere que los que se encuentran con ella se sientan bien en el instante de su tiempo que tiene el gusto de disfrutar con ellos. Sin embargo, no suele hablar de ella, ni de lo que siente, ni de los problemas que tiene. Se nutre de problema ajenos que intenta resolver para, de este modo, poder evadirse de lo que tiene en casa, evadirse de su mente. Pero ¿qué es de lo que trata de evadirse?

Desde que le cogió el gusto a la lectura se suele envolver en sus libros de novelas románticas y de aventuras. Es una chica pasional, le encanta el amor, sin embargo, en su vida tiene muchas carencias del mismo, supongo que por eso solo le gustan las novelas románticas. Fantasea con ese amor que nos muestran en las historias novelescas, que la mayoría de las veces es irreal y ella lo sabe, pero le da igual. Le encanta leer cursiladas e imaginar que es ella la que lo vive, creerse la protagonista de la historia y querer vivirlo. Imagino que también con esas historias tan idílicas intenta evadirse de sus relaciones amorosas. Una chica con carencias afectivas que no busca ese amor en terceras personas, pero sí que genera una dependencia muy fuerte hacia quiénes son especiales para ella. No obstante, esta dependencia no es hacia personas tóxicas, la mayoría de las veces, pero eso no implica que no le limite. En cuanto a relaciones amorosas, no ha tenido muchas, creo que de lo poco que la he podido conocer, ha tenido dos, aproximadamente, pero les puedo asegurar que no se asemejan a las historias que ha leído en sus novelas. Muchas veces ha intentado creerse un personaje de sus cuentos, sentirse poderosa y poder romper con su desorden afectivo, pero sus demonios, a veces, son más fuertes.

También le encantan las novelas de aventuras, supongo que porque ella no ha vivido muchas, estudiante y siempre preparada para sacarse su curso de la mejor forma posible. En verano siempre que puede se escapa, pero nada que ver con los paisajes que describen en las historias que lee, para eso hace falta un nivel de renta mucho mayor al que ella tiene. Sin embargo, son fantásticos. Eso sí, tiene un brillo en sus ojos que me hace ver que puede conseguir todo lo que se proponga, seguramente que cuando acabe sus estudios y tenga un trabajo estable se recorrerá hasta donde pueda, como límite lo que el bolsillo le disponga y siempre recordando de donde viene, fiel a sus orígenes y a lo que ha trabajado para poder conseguir aquello de lo que creo que será capaz. A lo mejor en esos momentos es ella la que nos regala a nosotros su historia. Tengo la intuición de que también le gusta escribir, que lo hace para evadirse.

En cuanto a su familia, de ahí no os puedo contar mucho, tampoco creo que ella quiera que lo haga. Solo sé que al hablar de ella se le quiebra la voz, que ha habido momentos desagradables y que se ha sentido muy sola y no sabía cómo evadirse ni escapar de las discusiones. Al final, siempre lo conseguía poniéndose a leer la novela que estaba leyendo, evadiéndose en su historia y con un poco de música clásica. Imagino que por sus problemas familiares también disfruta compartiendo con familias ajenas o viendo la unión familiar en otras casas.

Entonces, volviendo a la pregunta del principio, ¿qué es para mi la lectura? Creo que es un método de evasión, de descubrimiento de nuevos mundos, historias y fronteras que posiblemente nunca podré descubrir, un viaje a un mundo que solo existe en mi mente y en las paginas del libro. Para mi la lectura es un método de distracción, una forma de viajar sin salir del salón de tu casa, de disfrute y de vivir la vida de otra manera.

Ágape. 

LA LECTURA COMO BASE DEL APRENDIZAJE

LA LECTURA COMO BASE DEL APRENDIZAJE

Creo que es de vital importancia hacer descubrir la lectura a los niños y niñas desde la infancia, el hábito de leer debe ser transformado en un pasatiempo principal en lugar de una obligación para que influya verdaderamente en las capacidades cognitivas de los niños y les ayude a afrontar su vida.

Por ello, la lectura es un elemento fundamental en el desarrollo cognitivo y emocional del aprendizaje de los niños. Debe ser enfocado desde las etapas más tempranas como un medio que nos ayuda a entender y explorar diferentes mundos. La importancia de adquirir el hábito de la lectura desde la infancia no solo reside en el aspecto cognitivo y académico, que no obstante es muy notable, puesto que implica una serie de ventajas en el desarrollo del niño: una mayor comprensión, una correcta ortografía, una fluida expresión…; sino que también implica una mayor libertad en la imaginación, lo que provoca que escale evolutivamente su capacidad creativa y sea, a su vez, mas consciente de sus propias emociones. Todo ello incrementa su aprendizaje activo, lo que desencadena en un fomento de su autonomía y en una implicación mayor en su proceso de aprendizaje.

Leer debe conllevar una interpretación personal de lo transmitido en el texto, deben surgir pensamientos, emociones y creencias que den la posibilidad de interpretar y asumir lo leído desde una perspectiva personal. Por esta razón, la lectura no solo sirve como objeto de adquisición de conocimientos y competencias, sino que también influye enormemente en el aprendizaje o construcción de la subjetividad de un niño, siendo así un pilar fundamental en la proporción de una base cultural y social de los mas jóvenes.

Ismael García Ruiz.

LA BIBLIOTECA DE LOS LIBROS ABANDONADOS

LA BIBLIOTECA DE LOS LIBROS ABANDONADOS

En la ciudad de Ankara, en Turquía, concretamente en el municipio de Cankaya, se ha creado una de las mayores bibliotecas con la mejor de las intenciones: hacer accesible a todo el mundo el conocimiento.

Esta biblioteca está compuesta por miles de libros abandonados.

Los basureros de las calles de Ankara encontraban cada día libros que la gente ya no quería en sus casas y, por lo tanto, desechaban. Libros de todos los géneros, tamaños y colores.

Movidos por la impotencia que les causaba que hubiera gente que no pudiera disfrutar de aquellos libros, se les ocurrió la idea de recopilar todos los libros encontrados en la calle, rescatarlos, clasificarlos y trasladarlos a una fábrica abandonada.

Fue un ardua tarea que les llevó meses y que les mantuvo doblemente ocupados, ya que además de realizar su trabajo, se encargaban de clasificar y almacenar los libros en la fábrica.

Pero todo esfuerzo tiene su recompensa, y así consiguieron crear una biblioteca con mas de 6.000 libros de todo tipo de géneros (novelas históricas, románticas, fantasía, etc.) y que hoy está abierta al público y es accesible para todo aquel que quiera.

Esta iniciativa ha conseguido llegar a miles de personas, y crear conciencia de lo importante que es no desperdiciar el conocimiento que nos aportan los libros.

Pincha aquí para conocer mejor esta iniciativa. 

María García González.