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Leer y reflexionar

ALLÍ DONDE HABITA EL OLVIDO

ALLÍ DONDE HABITA EL OLVIDO

Con este título y de la mano de Luis Cernuda y Joaquín Sabina trasladémonos a un rincón olvidado, a un lugar escondido o mejor dicho enterrado, donde absolutamente nadie quiere estar: allí donde habita el olvido. Viajemos a la prisión de Soto Del Real, de Aranjuez, de Estremera, de Alcalá Meco. Imaginemos por un momento estar allí, encarceladas, dentro de cuatro paredes grises que nos arrebatan con agresividad la libertad, el aire y hasta la vida. Pensemos cómo sería ocupar el lugar que nadie quiere ocupar y caer en el paraje más sombrío del mundo. Creamos estar allí, en la cárcel, y que esta vez no sea un juego como el de «la oca» o el «Monopoly», que ahora verdaderamente estemos allí escuchando cómo las mismas presas llaman a su hogar el «cementerio de los vivos» ...

No hace falta imaginar mucho más allá para que se nos erice el corazón, ni tampoco para encontrar en esa franca metáfora una gran verdad, porque la muerte no llega con la vejez sino con el olvido. Y es que ellas están olvidadas, ellas ya no están, ellas ya no son. Allí no hay ni tan siquiera sitio para la atazagorafobia, porque incluso el derecho a tener miedo les han quitado. Para muchos no son más que una piedra sepultada merecidamente entre las malas hierbas de la vida. Y es así, en medio de este paisaje sobrecogedor donde brota la iniciativa solidaria: «A las olvidadas» de la mano de Teta&Teta. Un espacio de coworking apoya este original proyecto feminista, cultural y poético que pretende rescatar los recuerdos y aliviar las condenas de cada una de las reclusas.

Para no desentonar con nuestra «fascinante» sociedad machista, el sistema penitenciario está diseñado para los hombres y los módulos de mujeres mezclan, por falta de espacio, a las mismas sin distinción de condena, situación o edad. Y aunque ya bastante tiene una con lo que no tiene, como diría María José Martin, no son únicamente esclavas por su falta de libertad, sino que también se someten al incesante remordimiento de abandonar todas las cargas familiares que sobre su espalda se ciernen por ser mujer.

La morfina que permite mitigar el abandono que invade el corazón de las presas son los libros. A cada centro las voluntarias acuden con cientos de obras literarias, colmadas de dedicatorias que buscan ser el abrazo de quien a extramuros se acuerda de su existencia, las valora como persona y cree en su inclusión. Las palabras dedicadas no solo humanizan a la lectora de dentro, sino que también posibilitan que las de fuera reflexionen y empaticen con la iniciativa, desbloqueando encuentros con uno mismo que suelen permanecer encerrados por ser incómodos o despertar sentimientos no convenientes para nuestro rol dentro de esta sociedad individualista. Los libros les devuelven las alas que el sistema les cortó y les permite viajar más allá del horizonte que desde las rejas pueden otear. La magia de la lectura les permite escapar y soñar con un mundo distinto, un mundo más justo y, en definitiva, mejor.

Existen las mujeres valientes, existe el talento y existe la sororidad, solo hace falta apoyarla para que las semillas germinen y esta iniciativa siga creciendo. Cada libro regalado supone subir un escalón más en este apasionante proyecto y cada dedicatoria un intenso latido en el corazón del futuro. Gracias a quien lucha por que esta idea salga adelante y ánimo a quien sienta la inquietud de colaborar con la causa, porque el camino es más fácil si lo recorremos juntas.

Para saber más sobre el proyecto Teta&Teta: http://www.tetaandteta.com/

Aurora Martínez

 

DESDE PEQUEÑOS CON LA LECTURA

DESDE PEQUEÑOS CON LA LECTURA

Recuerdo bien el día en el que me enteré en la Universidad de que, debido a nuestro doble grado, debíamos hacer dos trabajos de fin de grado. En ese momento pensé que cada uno de ellos tendrían que significar algo para mí y que debía de ser algo que me hubiera acompañado en experiencias diarias o a lo largo de mi vida.

Aún me quedan casi dos años para decidirme, pero también recuerdo perfectamente el día que se me vino a la cabeza uno de los posibles temas. Cuando yo era pequeña adoraba leer, siempre estaba encerrada en mi habitación en mis ratos libres leyendo libros como Harry Potter o Las crónicas de Narnia. Por medio de estos libros conseguía trasladarme a otros mundos de imaginación y fantasía que no existían a mi alrededor, y también experimenté un montón de sentimientos y emociones que en algunas ocasiones compartía con un gran número de amigos.

Entre todas las noticias que he leído sobre lecturas infantiles o la educación de la lectura, siempre me ha llamado la atención que los niños apenas tengan este pasatiempo como hobbie. En enero de este año leí una noticia en El País que me hizo pensar aun más sobre este tema: «Mejor el móvil que un libro: Así muere la lectura a los 15» (PEIO H. RIAÑO, 2019). En ella, entre otros factores a los que culpaban de este fracaso de la lectura infantil y juvenil, señalaban directamente a la política. Sin embargo, desde mi punto de vista es un problema social que se encuentra tanto en las aulas de los colegios o institutos hasta en casa con nuestros hermanos pequeños, hijos, primos o amigos. 

Me parece fundamental que en muchos aspectos los niños relacionen la lectura con la diversión y el entretenimiento y no con el aburrimiento y los deberes del colegio. Creo que debemos partir de esta base, es decir, proponer temas o proyectos en las aulas o en casa, para que los niños puedan poner en una balanza la lectura frente a las nuevas tecnologías; de esta forma, los libros podrán tener alguna oportunidad. Mientras estemos mandando lecturas obligatorias en la escuela o los padres en casa fuercen la lectura como castigo o tarea a realizar, no podremos ayudar a este pasatiempo y medio de sabiduría que durante tantos siglos nos ha acompañado.

Me da una pena inmensa observar cómo los niños en las escuelas o en la calle se ríen de los que cogen un libro en vez de una pelota, sin entender que ninguna actividad está por encima de la otra, ni el deporte sobre la lectura, ni la lectura sobre un juego digital. Simplemente debemos abrir nuestra mente y transmitirle esto a los más pequeños. De esta manera, los niños podrán conocer las maravillas que les puede ofrecer la lectura en sus vidas, que podrán aprender y divertirse al mismo tiempo y también fomentaremos este medio de aprendizaje.

Me encantaría el día de mañana, cuando sea profesora, poder llevar a cabo proyectos educativos relacionados con la lectura y llevar a cabo mis ideas. Por este mismo motivo, noticias como estas me hacen posicionar este tema en uno de los primeros en mi lista de temas cuando vaya a realizar el trabajo de fin de grado. Espero poder llevarlo a cabo y transmitir en un futuro todas estas ideas y cambios a las personas desde que la infancia.

Enlace a la noticia:

https://elpais.com/cultura/2019/01/26/actualidad/1548514109_568316.html

Isabel Cubillos.

ENTREVISTA A JESÚS MARUGÁN, DUEÑO DE AKIRA COMICS

ENTREVISTA A JESÚS MARUGÁN, DUEÑO DE AKIRA COMICS

En la entrevista realizada para el periódico El País, este propietario de una tienda de comics nos cuenta la evolución de su negocio a lo largo del tiempo. Desde que abrió la tienda con su hermano y sus padres en 1993 a la actualidad, siendo una de las librerías especializadas más importantes de nuestro país sino la más importante. Principalmente, en la entrevista se tratan dos temas muy relevantes dentro de la industria actual del libro: la venta online, por un lado, y cómo ha evolucionado la visión con respecto del mundo de los comics desde el franquismo a la actualidad, por otro.

En primer lugar, trata la venta online, siendo ellos de los pioneros en España. Y son preguntados acerca de cómo es posible competir contra grandes empresas como Amazon y Aliexpress. La reflexión que hace Jesús es muy interesante en cuanto a que no pretende rivalizar con ellas en ningún caso, sabe que no puede competir en cantidad de productos ni inmediatez con Amazon y tampoco puede ni acercarse a los precios que tiene Aliexpress. Por lo tanto, ha optado por tratar de buscarse un hueco, bajando los precios al mínimo y tratando de que sus productos lleguen a su destinatario con la mayor brevedad posible. Pero lo que los diferencia de otros es el diseño web y su atención al cliente, se trata de un diseño atractivo y sencillo que atraiga a los clientes y que les sea lo más fácil posible realizar sus compras y, por supuesto, la gran atención al cliente, pues todos sus empleados son expertos en lo que venden y se les puede contactar si se tiene cualquier duda, desde qué comprar si se es un desconocedor total del comic a cuál es su opinión de la última serie que acaba de salir en Japón.

Bajo mi punto de vista, es la mejor forma que hay para que en una empresa pequeña se pueda instalar dentro de un mercado con unos competidores tan desmesuradamente gigantescos, apostar por ofrecer el mejor servicio para el cliente, y centrarse en un mercado muy específico sobre el cual se pueda especializar mucho a los empleados para que conozcan muchísimo del tema y ayudar en todo lo posible a los clientes.

El segundo tema más relevante del que habla es sobre la visión de la sociedad con respecto al mundo del comic o más bien el cambio de visión por parte de los lectores respecto del mundo del comic. En esta parte habla de que por culpa de la utilización que le dio el franquismo al comic, este género es visto en nuestro país como algo exclusivo de niños y que quien lo lea es un inmaduro. También dice que, por suerte, las nuevas generaciones no lo ven así y que los principales compradores para su tienda son gente joven para consumir ellos mismos el producto, no como era antiguamente que solía ir gente mayor y preguntaba por recomendaciones para sus hijos. Durante mucho tiempo la gente mayor sólo leía novela gráfica que trataba temas más “adultos”, pero sobretodo dice que por las películas de Marvel mucha gente empieza a ver el género de superhéroes como un género más y no sólo como algo exclusivamente para niños pequeños o adultos inmaduros.

Luis Barrio.

 

ES NECESARIO CONOCERLA

ES NECESARIO CONOCERLA

No recuerdo exactamente cuándo descubrí a la que a día de hoy puedo calificar como la cantante y poetisa que más me ha marcado en mi vida personal y en mi día a día, lo que sí que recuerdo es lo que sentí cuando la escuché por vez primera, fue algo así como encontrar lo que llevaba tiempo buscando sin siquiera saberlo. Hablo de Ana Isabel García Llorente, más conocida como Gata Cattana o Ana Sforza.  Creo que España ha carecido de cantantes que, como ella, a la vez sean escritoras, y que consiga hacer de sus dos pasiones un todo, porque sus canciones no han de concebirse como un mero tema de rap. Sus canciones son más bien una poesía recitada empoderada y reforzada por bases de rap. Ella sabía lo que hacía y, sobre todo, sabía lo que decía y a lo que se enfrentaba, y es por ello que se encargó de transmitirnos su mensaje hasta el trágico día de su fallecimiento a los 26 años. En su poemario La escala de Mohs Gata ordena la dureza de diez minerales en función de la capacidad que cada uno de ellos posee para rayar o ser rayado. Esta escala está en orden ascendente, en el número uno sitúa al yeso y en último lugar al diamante, el mineral más duro y apreciado de todos. Gata Cattana tenía grandes dotes como escritora. A continuación, adjunto un fragmento de un poema que no está incluido en el poemario mencionado pero que define muy bien los sentimientos que afloran en ella a la hora de escribir poesía:

Fragmento del poema «Tu oficio: Poeta»:

(...) Que el conocimiento

no sea una amenaza.

Tu oficio, poeta,

es dignificar la especie.

Escoger las palabras

que pondrías en tu lápida.

Decir, por ejemplo:

«No todos eran prescindibles».

Merecerte la vida

hasta tal punto

que tu muerte

parezca una injusticia.

Y dejarte ir,

como si nada, como todos

(poetas o no)

hacia la larga

y aburrida

eternidad.

Creo que es uno de sus poemas que más me han marcado, y que dice mucho con muy pocas palabras. A mi parecer, es magistral su uso de las metáforas, así como su concepción de la realidad y de la no realidad.

Otro de sus poemas, este sí incluido en La escala de Mohs, es un fragmento en el que nos deja entrever su conocimiento sobre la literatura, especialmente española, y su forma de enlazar todos sus saberes con sus sentimientos, y con ello crear poesía:

Fragmento extraído del poemario La escala de Mohs:

Yo siempre lo supe:

cuando me dieron a elegir

entre la gloria o la paz,

yo ya lo sabía,

hubiera elegido lo segundo.

no soy de cantares de gesta

Los cantares de gesta pertenecientes a la Edad Media eran una manifestación literaria de carácter épico donde se glorificaban las hazañas de un héroe de la época, estos héroes servían como modelo de la sociedad de entonces, ya que en él se recreaban todos los valores del pueblo. Para Gata, prevalece la paz en uno mismo sobre el tener que demostrar algo y a costa de ello tener que desatar la ira, porque un héroe es un héroe por llevar a cabo acciones no muy pacíficas. La paz por encima de la fama, eso es lo que hacía que su música y sus poemas fuesen especiales. Ella no escribía por complacer, escribía para complacer-se.

Creo que es necesario conocer a Gata Cattana porque es un claro ejemplo de lucha, de rebeldía y de grandiosidad en cuanto a conocimientos y cultura hoy en día. De nuevo adjunto unos versos, pero esta vez extraídos de una de sus canciones.

Versos de Ferguson, Gata Cattana:

Tengo la cabeza como Ferguson, la boca como percusión,

las manos de herramientas y los pies como anclas,

los ojos como platos y vacía la panza,

torcida la columna y perdida la esperanza.

El pelo tan largo como Elizabeth de Austria,

yla memoria medio en ruinas como el Partenón de Grecia

Con los aires de reina de Samotracia,

la cartera sin papeles, la escopeta sin licencia.

 

Astrid Castro Vergara.

 

CARTA A IAGO DE LA CAMPA

CARTA A IAGO DE LA CAMPA

27 de febrero, 2019.

Querido Iago de la Campa,

Te escribo para contarte mi viaje a través de tus libros. Así pues, comencemos por el principio, te descubrí hace dos años, una etapa de mi vida complicada en la que necesitaba leer, sentirme identificada con algo o alguien, comprendida y acompañada. Twitter al principio era una opción, ahí te descubrí a ti, pero fue más tarde cuando empecé a hacer tus frases y textos un poco más míos, cuando me descubrí a mí. Entonces me di cuenta de lo que realmente necesitaba, un golpe de realidad, y así fue.

Viajes a Kerguelen fue el comienzo, en seguida cuando leí la contraportada supe que este iba a ser mi refugio, pero, además, hizo que me diese cuenta de que como bien dices “la vida hay que compartirla para que nos den más perspectivas, para ver el mundo a través de otros ojos, para que nos encuentren salidas cuando no tenemos ni puta idea de adónde ir”. No podía seguir cargando una mochila que cada vez era más grande pero que iba tocando fondo y decidí apoyarme en tu prosa, y es de lo mejor que he hecho en tiempo. Porque los cambios son necesarios y equivocarse también, y como con cada texto aprendí algo, con Cambios me animaste a elegir, a vencer ese miedo a la incertidumbre y a dejar a un lado la ignorancia. Que a veces dejarse llevar no es tan bueno y cometer errores sí que lo es. Y sí, los mejores cambios son aquellos que suceden sin que te des cuenta. Y sucedieron, aunque también me equivoqué, pero gracias, porque yo también tuve un mejor acierto por equivocación. Y al final, comencé a confiar en mí misma, porque merecemos todo lo bueno que nos pase, merecemos todo aquello que un día no tuvimos o que quizá nos quitaron. De forma resumida, así fue como sentí este libro, como una evolución en mí. No se trató de una lectura de seguido, sino de momentos, noches de domingo en las que necesitas fuerza para comenzar una nueva semana, pero también noches de sábados en las que cambié las fiestas con amigos por momentos conmigo.

Corazón y tiempo, la segunda parte, no podía esperar para leerlo, mis expectativas eran grandes y lo fueron aún más cuando lo acabé, aunque estos libros nunca acaban, es lo bueno. Su eternidad es lo que hace que tengan esa magia, la de cualquier tarde tonta en la que siempre puedes volver a ellos, porque sí, porque tú cuando escribes te sientes en casa, pero yo también cuando te leo. Este libro ha sido fundamental para valorar el tiempo, para saber con quién no perderlo y a quién regalárselo, para darme cuenta de que yo también necesito que me lo regalen, pero no cualquiera, porque hay quien no debería de irse nunca y lo hacen, pero para ello está el corazón, para retenerlos un poco más hasta que estemos preparados para soltarlos. Pero ahí está, la Problemática del corazón, porque no todo es positivo, siempre hay trabas en el camino, pero Que nadie nos saque del camino, y esto se me quedó grabado: “que nadie te estropee los sueños, nadie tiene derecho a hacerlo, ni siquiera tú mismo”. Y que idílico suena, eso dije cuando lo leí, la verdad, pero qué razón tienes y que pocas veces somos generosos con nosotros mismos.

Y te preguntarás a qué viene ahora toda esta reflexión tan repentina. La verdad, es algo que siempre había sentido desde que comencé a leerte, pero a veces surgen oportunidades y debemos lanzarnos a ellas, y yo tengo la oportunidad de escribirte, así que, aquí estoy.  Basta de perder oportunidades, porque quién sabe, hay trenes que no pasan dos veces. Llegados a este punto, solo puedo darte las gracias, por saber reflejar todo lo que llevamos dentro. Y a pesar de que no te conozco, siento que sí, pues entre esas líneas también me veo a mí.  Finalmente, necesito terminar con una de tus frases que quizá resume lo dicho:

Y aún así vamos a llevar este barco a casa,

vamos a arriesgarnos a intentar salvarnos,

vamos a arriesgarnos a ser felices todo el rato.

Vamos, vamos, voy.


Nos vemos pronto en Casi todo lo que tienes que saber (tú).


Sandra Jiménez.

 

COMENTARIO SOBRE LA ENTREVISTA DE EUROPA PRESS A ANNA CABALLÉ

COMENTARIO SOBRE LA ENTREVISTA DE EUROPA PRESS A ANNA CABALLÉ

En esta entrevista, la autora Anna Caballé ha sido preguntada sobre la situación de la mujer en la actualidad y los avances de ésta a lo largo de la historia, ya que es considerada una experta en la materia por su obra Historia de la misoginia.

En este libro, Anna nos cuenta cuál ha sido la situación de las mujeres en las distintas épocas de la historia, sobre todo centrándose en las mujeres de nuestro país (desde la pésima situación en la Edad Media, pasando por los avances en la Ilustración, los movimientos feministas de principios del siglo XX, la vuelta al pasado tras la Guerra Civil y la recuperación de los derechos llegada la transición).

La entrevista quiere tratar los asuntos más actuales, en cuanto a los temas del avance del feminismo, con motivo de la reciente publicación del libro de Arturo Pérez-Reverte, Los perros duros no bailan. Este último consiste en una crítica al feminismo moderno, en el cual representa a una feminista como una «amargada y una resentida». Esto es lo que la autora califica como un estereotipo mantenido más de 150 años y se plantea cuál es el verdadero problema que tiene Pérez-Reverte con el ascenso de las mujeres.

En la parte final de la entrevista, principalmente se centran en la situación de la mujer en el mundo cultural. Anna declara que éstas han estado bajo la supremacía de los hombres, como en cualquier otro ámbito de la vida. El problema es que es el mundo de la cultura el que más alcance tiene, y muchas mujeres toman como referente lo que ven en el cine, en las novelas, en obras de teatro… y si en estos ámbitos se muestra como algo bueno que las mujeres tengan una situación de inferioridad en temas como la pareja, la sexualidad, la política, lo laboral, el deporte, etc., lo más fácil es que traten de imitarlas, lo que tiene como consecuencia que se sigan considerando inferiores a los hombres.

También enuncia a las autoras y artistas que en muchas ocasiones han sido apartadas por el simple hecho de ser mujeres, pero no todo en la entrevista es una visión negativa porque movimientos como el «#MeToo» visibilizan a todas aquellas que han sufrido discriminación por su género. Especial relevancia ha tenido este movimiento dentro del mundo artístico mostrando al público muchas situaciones de acoso por parte de editores, directores, productores, etc.

A pesar de que hay que admitir que la situación parece que ha mejorado mucho, en los últimos dos o tres años, han aparecido numerosos grupos y organizaciones que tratan de destruir todos esos logros y transportarnos a una época más oscura.

Enlace a la entrevista: https://www.europapress.es/cultura/libros-00132/noticia-anna-caballe-recupera-historia-misoginia-quizas-perez-reverte-le-convendria-enfrentarse-fantasmas-20190318140307.html

Irene Mansilla

CARTA A GLORIA FUERTES

CARTA A GLORIA FUERTES

Madrid, 19 de febrero de 2019

 

Querida Gloria, Gloria Fuertes:

Me aventuro a empezar esta carta con un «buenos días», porque imagino que allí arriba, en el cielo, siempre serán buenos. Acto seguido me presento, ya que mi nombre, a diferencia del tuyo, no es tan conocido por aquí abajo.

Me llamo Aurora Martínez y estudio segundo curso de la carrera de Humanidades y Magisterio en la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), y soy, y lo digo de todo corazón, una gran admiradora.

Igual has podido ir trazando ya las líneas de convergencia entre tu y yo, o quizá todavía no; por ello hago eco de tan lindas e importantes palabras a las que regresaré más adelante: Humanidades, Magisterio, Madrid…

Empezaré pues por la primera, las Humanidades. La solución y a la vez el problema de todo y para todo. Tu único refugio, mi gran amor. La máxima expresión de tu arte, la vida en sí misma, las entrañas y el corazón del mundo; la más poderosa herramienta de disputa y de reconciliación. Las palabras, más concretamente tus palabras, esas que siempre supiste utilizar como llamamiento a la paz. Tus frases que acarician la retina de quien las lee. Tus rimas que abrazan. Tus poemas que abrasan. Tus libros que enamoran. Y efectivamente esto es una carta de amor. Una declaración por entero hacia tus letras, hacia la vida que con ellas aun das.

Incluso cuando todavía no sabía leer ya te leía, era mi madre quien con su dulce voz canturreaba tus versos y seguía con mi dedito la lectura de tus cuentos. Ahora que soy yo quien lee, me tomo la licencia de volver a empezar cada verso cuando siento no haberlo saboreado lo suficiente, haciendo así de tus poemas una interminable aventura.

Hay quien dice que tu poesía no rima, pero obviamente es porque no entienden de poetas. Tu métrica es de latidos, tú rima de emociones y es por eso que el alma de cualquier niño te entiende mejor que el más experimentado de los lectores. Aquí es cuando entra la segunda convergencia: el magisterio. La vida entendida como vocación, como pasión por las personas más pequeñas del planeta, por quien llora cuando le hieren y canta cuando no tiene razón alguna para llorar; por quien no se achanta ante lo desconocido y hace de tripas corazón cuando una situación le sobrepasa. Ese amor gigante por la infancia que impregna tantas de tus creaciones, esa ilusión por esconder lo que a simple vista se reconoce y por jugar y divertirte con las palabras. Gracias por enseñarme sin darte cuenta que no está mal sentir, que no es un delito jugar y que para nada la emoción es únicamente cosa de niños.

Ahora buceemos en el lugar, en esas seis letras que encierran tanto y ocupan tan poco: Madrid. Musa del artista, escenario de mil vidas y hogar de tantos gatos; ciudad eterna, ciudad que habito, que habitaste, que nos habita… Laberinto de infinitos rincones dormidos que piden a gritos ser despertados y revelar cada secreto guardado. Ese paisaje tan cosmopolita que como el fénix resurge siempre de sus cenizas, ese lugar que viste renacer y convertirse en capital de la gloria y del desastre. Ese Madrid con esas calles, que te prometo, que todavía lloran por ti. Esos árboles de Lavapiés que ya no saben a quién inspirar y esas luces de la Gran Vía que no brillan igual desde que no estás. Ese espacio tan amado y tan odiado, tan inmenso y diminuto, tan coherente y alocado. Ese lugar que nos une.

Hoy te escribe la niña que soñaba con tus tres reinas magas cada cinco de enero a la hora de dormir. La adolescente cuya moda fue no ir a la moda y que dudó si subirse al carro o comenzar a tirar de él. La joven a quien le comienzan a brotar las amapolas y que solo quiere tumbarse, mirar y acariciar sus rojas hojas; esa chica que es tan tú, feminista por convicción, luchadora por elección, pacifista y sentidora empedernida. La futura maestra que sin duda alguna leerá tus poemas y adivinanzas en clase para su alumnado y dejará, que décadas después, sigas abrazando los corazones de grandes y pequeños, corazones tranquilos y alborotados, dulces y salados.

Hoy te escribe mi más sincero yo, desde aquí abajo, por si algún día en un susurro del viento te llegasen mis palabras, mi admiración, o al menos una pequeña parte de esta gran pasión.

Aurora Martínez Hernando.

 

CARTA A ELÍSABET BENAVENT

CARTA A ELÍSABET BENAVENT

Madrid, 20 de febrero de 2019.

Elísabet:

Me llamo Claudia. No me conoces, y yo a ti tampoco. Sin embargo, siento que conozco a ocho Elísabet. Conozco a una Elísabet por cada protagonista que has creado. Si me permites, y a riesgo de parecer pesada, me gustaría contarte una cosa.

Hace algunos años pasé por un período de cambio en mi vida. Me sentí un poco como Maggie cuando tuvo que mudarse a una pequeña isla para cambiar de aires y reencontrarse a sí misma. Cuando todo eso pasó, Valeria fue mi referente, siempre luchando por salir adelante y realizar los proyectos que tenía entre manos, aunque tuviera momentos en los que se planteaba si merecían la pena. Conocí a Martina y me identifiqué con ella desde la primera página del libro. Me veía reflejada con cada altibajo de su relación, me sentí identificada con su manera de disfrutar de las cosas que la apasionan, pero sobre todo me vi reflejada en cada frase, en cada sentimiento, porque Martina es eso, sentimiento, al igual que Sofía. Ay Sofía… qué momentos más buenos me has regalado. Qué bonito fue conocerte, porque me abriste los ojos a un mundo de magia hasta entonces desconocido para mí.

Uno de mis libros favoritos tiene una frase que me ayuda mucho a explicar todo lo que estoy diciendo: “si te llevas un libro a un viaje... Sucede algo muy extraño: el libro empezará a atesorar tus recuerdos. Más tarde, te bastará con abrirlo para trasladarte al lugar donde lo leíste por vez primera”. Los libros son una de mis pasiones, y con los tuyos tengo esta sensación de regreso.

Con esta carta, no solo quiero reflejar mi gratitud y mi admiración por ti. Con esta carta quiero decirte que eres magia. Quiero decirte que me parece muy importante reconocer las cosas especiales, y tus libros lo son. Cuando tenía 13 años, escribí una mini novela. Iba sobre unas hadas que vivían en un mundo de fantasía y corrían toda clase de aventuras. Desde ese día, siento que todas mis fantasías, todas las historias de mi cabeza tienen que ser contadas, pero nunca me paré a escribirlas. Nunca, hasta que leí tus libros, y descubrí que la escritura es una forma preciosa de comunicarse que los libros son puertas a otros mundos, a otras mentes. Por ello, cada día intento escribir un poco, aunque sean un par de líneas. Es posible que nunca llegue a encontrar mi cara en los libros de La Casa del Libro, o de Fnac. Es posible que nunca llegue a publicar nada, y que mis historias sigan siendo mías, y de toda la gente que esté dispuesta a gastar un poco de su tiempo en leerme. Pero, lo que es seguro es que, si miro atrás, veo a una niña de 13 años soñando con hadas, con trolls y con príncipes azules que salvaban a la princesa, y estoy segura de que esa niña de 13 años estaría orgullosa de ver que, siete años después, no le he puerto barreras a mi imaginación.

Hace unos días, dijiste que vivíamos en un mundo de tecnología y es cierto, por eso, supongo que, si lees esta carta, te parecerá raro que te llegue un sobre, con sello y al buzón. Esta carta surge a raíz un taller de una asignatura de la Universidad, pero yo no la siento como tal. Siento que esta carta no es un taller, es una oportunidad. Una oportunidad a mí misma, porque me la merezco. Una oportunidad a la literatura juvenil, infantil, romántica o de terror. Una oportunidad a todas las personas, hombres y mujeres que quieren escribir, que quieren contar sus historias y que quieren compartirlas con la gente.

No quiero terminar esta carta sin darte las gracias por abrirme los ojos y sin decirte que eres inspiración.

“Los libros amaban a todo aquel que los abría, dispensaban recogimiento y amistad sin exigir nada a cambio, nunca se marchaban, nunca, aunque los tratasen mal”

Sigue desprendiendo magia, como Sofía.

                        Con muchísimo cariño, Claudia.

La fotografía en prensa.

La fotografía en prensa.

Anteriormente a la existencia de las cámaras fotográficas, la sociedad no tenía más remedio que hacer uso de su imaginación para crear una imagen en su cabeza. Si un aedo de la Antigua Grecia recitaba una epopeya delante de un público, estas personas no tenían más remedio que imaginarse dichas escenas, recrearlas a su gusto y deseo.

Pero la cosa va más allá, ¿sabían los romanos cómo era la imagen de su emperador? Ya que cualquier ciudadano de Hispania, no tenía por qué haberle visto nunca. Sin embargo, los emperadores tendían a encargar una serie de esculturas –retrato con el fin de expandir su figura por todo el Imperio-, como es el caso de Octavio Augusto, que sabemos que mandó crear infinidad de bustos y esculturas de él mismo, con el fin de llevarlas a todas las partes del Imperio y difundir su imagen y su poder absoluto de manera propagandística. La idea en aquel entonces debía de ser brillante, pero debemos tener en cuenta que es algo no inmediato, pues desde que el emperador decide la idea, hasta que esas esculturas llegan a su lugar de origen, pueden pasar meses, y en ese espacio de tiempo podría pasar de todo, incluso que el emperador hubiese muerto. Por lo que los romanos tenían bustos y esculturas nada actualizadas y sobre todo: idealizadas. Este aspecto es muy importante, pues el emperador no va a mandar a crear imágenes en las que se le vea la voluptuosa barriga, o el aspecto encorvado de su cuerpo, sino que se muestra como una persona totalmente idealizada a la altura de cualquier dios. Es decir, los habitantes del imperio no veían más que una imagen idealizada de un señor, que podría no corresponder en absoluto con la realidad.

Sin embargo, en nuestra era y con la importancia de la prensa, debemos tener en cuenta cualquier factor que influya y complemente a esta. Pues sabemos que vivimos en unos tiempos en los que la prensa ha dirigido a las masas, a la par que las ha informado. Se intenta mantener un estilo que sea verídico y ameno para el lector, si se trata de formato papel o digital legible. Es por eso que aquellas personas encargadas de hacernos llegar unos textos, noticias, informaciones, etc., lo hagan acompañados de fotografías. Es decir, unas imágenes que captan un instante de un momento determinado. Esto quiere decir que nos van a aportar información real, actualizada e inmediata, igual que cualquier otro texto. Ya que no se trata de un dibujo inverosímil sino de una realidad que está siendo retratada de inmediato por el fotógrafo. Además, actualmente, en el siglo XXI, nos costaría concebir un periódico o unos informativos sin la presencia de imágenes, pues gracias a esas imágenes podemos identificar una realidad. Hasta tal punto trasmiten información al receptor (o lector), que con la simple visión de una imagen o fotografía somos capaces de recibir información sobre todo lo que está ocurriendo en ella.

Por lo que podemos decir que la fotografía no solo ha supuesto una revolución en el mundo de la prensa, sino que ha hecho una gran aportación al mundo de la lectura y de los lectores, aportándonos un extra de información, valiéndose de escenas vividas y, por tanto, reales.

Marta Navas Ajenjo

LEER EN DIBUJOS

LEER EN DIBUJOS

El verano pasado conocí por casualidad la obra del ilustrador alemán Quint Buchholz (http://www.quintbuchholz.de/), y desde ese día me encanta navegar en internet buscando nuevos dibujos que admirar. En cierta manera son hipnotizantes y hacen volar mi imaginación de una forma que ningún otro artista había conseguido hasta entonces. Además, las historias escondidas tras estos bellos dibujos son infinitas, solo hay que dar rienda suelta a nuestra fantasía personal.

La razón de esta cierta obsesión por sus imágenes nace del modo en que presenta los libros y la lectura como una forma de vida, como un medio de viajar y de ver el mundo. De niños, los lectores somos exploradores, policías, detectives…, y cuando crecemos y abrimos un libro, volvemos a esa esencia imaginativa de la niñez. Quienes hemos crecido entre historias y relatos sabemos que nos dan la posibilidad de vivir un número infinito de vidas, aventuras, amores, asesinatos y huidas. Son como pequeñas máquinas de viajes en el tiempo y en el espacio que nos hacen las personas más poderosas del mundo.

Estas ilustraciones representan los sentimientos que puede generar la lectura, y quien las vea puede sentirse profundamente identificado con ellas, como me sucedió a mí. Además, imaginar cómo es la relación de los protagonistas de estas ilustraciones con los libros es un ejercicio que nos hace creadores de sus historias, que nos permite ir más allá del acto lector y traspasar ese fino límite, porque algunos libros están para leerlos y otros para escribirlos.

 

REFLEXIONES SOBRE LA LECTURA EN LA ERA DIGITAL

REFLEXIONES SOBRE LA LECTURA EN LA ERA DIGITAL

Nunca me había parado a pensar en la historia de la lectura. Lo que hoy conozco como un proceso íntimo y solitario no ha sido así a lo largo de nuestra cultura, tanto por la forma de leer, por sus contenidos y por el acceso a los libros. Gracias a la entrevista realizada por el diario digital de la Universidad de Alcalá al profesor D. Antonio Castillo Gómez sobre la lectura (http://portalcomunicacion.uah.es/diario-digital/entrevista/leemos-mas-leemos-mejor?n=6), he podido reflexionar sobre cuál es el momento en el que se encuentra el lector contemporáneo.

Me considero una lectora frecuente, mis lecturas van desde las más banales, como la etiqueta de un producto, a las de entretenimiento, actualidad y/o académicas. Entre mi círculo más cercano hay lectores frecuentes, habituales (sólo leen en determinados momentos, como vacaciones), y no lectores (personas que saben leer pero no practican el acto de leer).

 La revolución de internet ha proporcionado un acceso rápido y a mayor escala de la cultura. Además, en la actualidad, con los teléfonos inteligentes tenemos todo lo que deseamos a golpe de pulgar. La información nunca ha estado tan disponible como hoy la conócenos. ¿Este medio favorece que haya nuevos lectores? Sí y no, si bien es cierto como indica el profesor Castillo, que se ha producido un aumento de la lectura y casi todas pasan por las modalidades digitales: desde redes sociales, blogs y libros electrónicos a periódicos. Pero, ¿realmente se lee? En mi caso, a veces voy leyendo la prensa camino de la universidad en mi teléfono o si veo una noticia que me interesa en alguna red social busco más información, pero lo considero una lectura banal, ya que suelo estar pendiente de las cosas que pasan a mi alrededor. Una vez leí en un libro que los periódicos son la mayor mentira del mundo occidental porque la información se edita para un futuro cuando ya es pasado. Era aquella época en la que para tener un periódico en las manos había que esperar una noche. No hace ni treinta años de eso, tener un periódico en las manos y mancharse las manos de tinta o que tu madre usara los periódicos viejos los domingos para cubrir la paella. Con esto no quiero decir que estoy en contra de la era digital, ni mucho menos, ya que gracias a ella estoy conectada con otros tipos de lenguaje.

El artículo hace una buena reflexión, la lectura digital es menos reflexiva, y no sólo porque la información se actualiza de manera vertiginosa, sino porque un proceso que requiere concentración se encuentra constantemente interrumpido o se diversifica la atención más fácilmente hacia otros sitios (por ejemplo, en los soportes digitales casi siempre hay publicidad en los laterales) y por tanto es menos introspectiva. Estoy de acuerdo, y siempre desde mi experiencia, en que algunos de mis libros están escritos, subrayados o con notas que hacen referencia a dónde los leí o qué sentí. Algunos de ellos incluso tienen algún dibujo. Tener un libro en la mano es experimentar con uno mismo. Puede que estés con esa ansia de ver qué va a pasar, o que te sientas identificado con la historia o algún personaje, debatir con el propio autor si estás o no de acuerdo, o darte cuenta de que llevas un rato leyendo y estás en un diálogo contigo mismo y no tiene nada que ver con lo que tus ojos estaban viendo. Es una sensación tangible. Puedes volver a sentir la textura del papel y situarte donde lo habías dejado.

Considero que una sociedad que no valora leer está en peligro. Leer es importante, es el vehículo que tenemos para desarrollar un pensamiento critico. Requiere de un momento con uno mismo y en soledad (tan poco habituados en la actualidad). Se necesitan buenas guías que te sugieran qué libros pueden ser interesantes según el momento en el que estés (escuela, familia y amigos). La imposición de leer no funciona, porque por lo general nos mueven más las cosas que nos dan placer o están prohibidas. Tanto en mayores como en pequeños, la lectura se fomenta viendo a alguien con un libro y hablándole sobre lo que viene escrito en él, reuniéndose en torno a este objeto, a veces deseado o a veces prohibido, que provoca por un lado, intimidad, y por el otro, el contacto con nuestros semejantes.

Andrea Castro Iglesias

REFLEXIÓN PERSONAL EN TORNO A LA PELÍCULA FAHRENHEIT 451, DE FRANÇOIS TRUFFAUT (1966).

REFLEXIÓN PERSONAL EN TORNO A LA PELÍCULA FAHRENHEIT 451, DE FRANÇOIS TRUFFAUT (1966).

Para un espectador de 2018, sin referencias previas sobre esta película, lo primero que llama la atención es su estética futurista que se percibe en elementos como los trajes de los bomberos, el tren elevado, la pantalla interactiva, que conviven con otros objetos que a día de hoy ya consideramos trasnochados como el tipo de teléfonos, los archivadores metálicos o la indumentaria y peinados de las mujeres. Me surge entonces la duda sobre qué elementos eran actuales para el espectador de 1966 y cuales asociaba al mundo del futuro.

Tras este primer impacto visual, los temas tratados resultan, absolutamente vigentes o más bien atemporales. El estado autoritario que controla a los ciudadanos y hace de ellos entidades impersonales con la justificación de conseguir un «mundo feliz» está ampliamente presente en la literatura y en la historia. Fahrenheit 451, trata la quema de libros como una actuación asociada al control de los poderes autoritarios, pero también muestra otras formas de control. La pantalla mural representa el control estatal de los medios de comunicación limitando los contenidos a aquellos que ensalzan la imagen del estado-familia, que aporta al ciudadano todo lo que precisa y le protege contra el sufrimiento, pero a la vez anula su individualidad y borra sus referencias al pasado personal o colectivo. El entretenimiento ofrecido tiene una sospechosa tendencia a igualar a la audiencia en el desconocimiento y la incultura. El programa televisivo que se puede ver en la película recuerda sorprendentemente a los actuales «realities» que fingen introducirse en el ámbito privado de los espectadores y darles una participación en las situaciones presentadas, pero que están absolutamente manipulados para conseguir mayor audiencia o para crear la imagen de la sociedad que desea el medio.

La pérdida de individualidad como pérdida de libertad se muestra de diversas formas en la película. La sociedad dirigida rechaza todo lo diferente. Las viviendas son modulares, bien en bloques que recuerdan a la unidad habitacional, realizada por Le Courbusier en Marsella entre 1947 y 1952 por encargo del estado francés, o viviendas unifamiliares alineadas construidas también por repetición de un módulo. La vivienda de Clarisse es, sin embargo, un reflejo de su personalidad. Es diferente a todas las de su entorno, parece una casa de cuento y no tiene antena de televisión, lo que extraña y casi asusta a sus vecinos. Aunque no se indica claramente cuál es el motivo de la expulsión de Clarisse de su trabajo en el colegio, es evidente que tiene que ver con una manera distinta de comportarse con los niños y con unas opiniones que difieren de las generalmente aceptadas y asustan a sus compañeros.

Respecto al control específico de la lectura, la película es una clara alusión a las quemas de libros que han tenido lugar en distintos momentos de la historia y en distintos ámbitos culturales, siempre con el objetivo de restringir la libertad de pensamiento. La más cercana temporalmente y con la que se ha identificado la película es la quema de libros realizada en 1933 en Alemania por miembros del partido nazi. La persecución sistemática de los libros se muestra en la película como una herramienta eficaz para eliminar el pensamiento individual y conseguir una población cuyas referencias procedan únicamente de las consignas del estado dominante. Los elementos de resistencia a este dominio tienen también una apariencia histórica. Los rebeldes deben pasar desapercibidos en su entorno y formar parte de una red de apoyos personales que les permita escapar u ocultarse si son denunciados. El refugio de los perseguidos en el bosque, en la naturaleza, podría ser un símbolo del peligro que suponen frente a esta naturaleza las estructuras rígidas de los estados, y su tendencia a derivar en autoritarismos.

Por último, el mantenimiento de los libros en la memoria parece un guiño a periodos en los que grandes civilizaciones como la egipcia o la griega usaron ese «soporte» para sus obras. Los rebeldes confían en el carácter cíclico de la historia que traerá nuevos tiempos en que los libros que ellos han conservado en la memoria puedan estar al alcance de toda la sociedad.

Susana Martín Zaforas.

 

LOS LIBROS MÁS DEVUELTOS DE ESTAS NAVIDADES

LOS LIBROS MÁS DEVUELTOS DE ESTAS NAVIDADES

Mi madre siempre me dijo que, en cuestión de regalos, los libros son como los perfumes. Son algo muy personal. No puedes regalar uno cualquiera a una persona. Tienes que conocer sus gustos. Y aún así siempre es muy difícil acertar. Por eso, en mi casa, siempre que regalamos una colonia o un libro, es porque estamos entre un 90% y un 100% seguros de que esa persona lo quiere o le va a gustar mucho. Pero en mi casa hay otra norma muy importante también respecto a los regalos. No se cambian excepto por causas mayores. Y aun menos si es un libro. Un libro en mi casa siempre es bien recibido, sobre todo si es porque alguien se ha tomado la molestia de comprarlo y regalárselo a alguien. Y está muy feo rechazarlo solo por su portada. Mi madre siempre nos ha obligado a leer un libro regalado porque «no sabes si te gusta hasta que lo lees». Así que en mi familia la política respecto a los libros y los regalos está bastante clara.

Pero el otro día, navegando por Twitter y procrastinando mis obligaciones, me topé con un hilo muy curioso escrito por la librera Silvia Broome @SilviaBroome. Se trataba del ranking de los libros más devueltos de estas Navidades en su librería.  Este hilo me llamó mucho la atención, en primer lugar, por esta especie de política de los libros a la que estoy acostumbrada y, en segundo lugar, porque no es muy habitual encontrar este tipo de listas. De hecho, esta lista podría sugerir «el ranking de los libros que menos éxito han tenido estas Navidades».

Pero aún más interesante me resultó la comparación que hizo esta librera al finalizar su lista. Resulta que su ranking de libros más devueltos coincidía exactamente con las listas de los 10 libros más recomendados o los Best Seller de los meses anteriores.

¿Resulta contradictoria esta situación? A primera vista, puede ser. Pero si pensamos un poco en cómo funciona el mundo editorial, realmente puede tratarse de una simple consecuencia más del sistema capitalista. Las editoriales -sobre todo las grandes editoriales- no son seres de luz que buscan espíritus valientes y creativos para tenderles la mano y ayudarles a difundir sus creaciones con el mundo. Las editoriales son empresas. Y el objetivo principal de una empresa es ganar dinero. Apostar por un autor o autora conlleva una gran inversión, y esta no se realizaría si la editorial no estuviera segura de que esa inversión les proporcionará ganancias. Además, en la planificación de esa inversión se incluye toda una campaña de promoción de la obra destinada a convertila en un superventas. En la dinámica de todo esto, se podría decir que «un Best Seller no nace, se hace» con todas las implicaciones que ello conlleva. Antes de que se venda un solo ejemplar de un Best Seller, este ya es anunciado como el número uno en ventas. La obra, pues, se edita con el objetivo de que sea uno de los libros más vendidos del año. Y al final, por toda la campaña de publicidad que se hace seguramente acabe siéndolo. Es como una mentira que de tantas veces decirla se acaba haciendo realidad.

Reflexionando en torno a esto y al ranking de los libros más devueltos de Silvia Broome me pregunto sobre la efectividad de esta especie de efecto placebo editorial. Dado que estos libros se crean para que sean un super ventas, acaban siendo un comodín para las personas que quieren regalar algo en Navidades y no saben bien qué. Saben que a la persona en cuestión le gusta leer pero no conocen sus gustos concretos, por lo que no se arriesgan y escogen uno de los libros que en las librerías colocan a primera vista, generalmente en escaparates o mesas expositoras (muy estratégicamente en términos comerciales). «Si es el más vendido, por algo será, es que debe ser muy bueno», piensan. Por lo tanto, nos podemos encontrar con la situación de que muchísimas personas hayan comprado el mismo superventas y esto podría ser uno de los motivos de tantas devoluciones, ya que fácilmente podría ser un regalo repetido. Otro motivo de devolución podría ser que, simplemente, no haya sido del agrado del lector, lo que no sería de extrañar si tenemos en cuenta la engañosa estrategia de publicidad que hay detrás de estos superventas.

Pero también me pregunto si podría ser que los lectores ya no cayeran en estas trampas editoriales y estuviesen cansados de la literatura prefabricada, o si lo que ocurre es que a nadie ya le interesan los libros y directamente se deshacen de ellos...¿o podría tratarse de la revolución digital? Si, por ejemplo, estos lectores que devuelven los libros pensaran algo así como «Bah, esto puedo descargármelo en el e-book, para qué quiero esto que ocupa espacio». Podría pensar muchas otras hipótesis, pero prefiero dejar la cuestión abierta e invitaros a reflexionar sobre la paradoja del hilo que ha inspirado este post:

https://twitter.com/silviabroome/status/958744739771240449

Irene del Barrio.

 

 

UNA BIBLIOTECA CON LIBROS DESECHADOS

UNA BIBLIOTECA CON LIBROS DESECHADOS

Hace poco me encontré con una noticia realmente impactante sobre unos trabajadores encargados de la recogida de basuras de la ciudad de Ankara. Al ver que la gente tiraba sus libros usados a la basura, estos operarios decidieron crear una biblioteca con dichos volúmenes. Ellos mismos se encargaron de organizar y colocar la misma en una vieja y abandonada fábrica de ladrillos.

Esta biblioteca funciona desde hace nueve meses (desde junio-julio de 2017) y cuenta actualmente con un total de 4750 obras, que están al alcance de todo el mundo ya que cualquiera puede coger un libro prestado de allí. La biblioteca también cuenta con máquinas de escribir y revistas a disposición de los usuarios. Los libros que ya no se pueden leer debido a su mal estado los transforman en apoya libros o lamparas, dándoles así una nueva vida.

Aparte del servicio de préstamo, la biblioteca cuenta con una barbería, una cafetería, distintos espacios de descanso y por supuesto, las oficinas de los administradores. Actualmente, los operarios que trabajan en esta novedosa biblioteca cuentan con 1500 volúmenes que esperan a ser colocados.

Paula Alonso Lorente

ALGUNOS LIBROS SON COMO UNICORNIOS

ALGUNOS LIBROS SON COMO UNICORNIOS

Hay una trilogía de libros que empecé a leer en el año 2007. La saga se llama Crónicas del asesino de reyes del escritor norteamericano Patrick Rothfuss. Los dos primeros libros El nombre del viento y El temor de un hombre sabio son libros maravillosos, con unos personajes muy logrados y un trasfondo político y social increíblemente bien hecho. Los dos libros salieron en los años 2007 y 2011 respectivamente.

Sin embargo, cuando los fans de esta saga hablamos sobre la publicación del tercer libro, Las puertas de piedra, se genera en el ambiente una especie de tono derrotista, y es que el libro es como un unicornio, hay que esperar a una noche de luna llena de sangre azul, que ocurre cada trescientos años, para que aparezca. Lo que quiero decir con ello es que no se sabe cuándo será publicado, ya que su autor lleva alrededor de 7 años trabajando en el libro y no hay una fecha prevista para que vea la luz.

Esta situación me ha hecho reflexionar sobre las repercusiones que puede tener en un autor y en sus lectores el tiempo de espera entre las publicacines de cada entrega de la saga. Patrick Rothfuss, como ya he indicado, lleva 7 años escribiendo el libro, J. R. R. Tolkien tardó 17 años en publicar El señor de los anillos, Stephen King tardó 36 años en publicar la continuación de El Resplandor, etcétera. Me pregunto cómo puede influir en la lectura, en el autor y en los lectores de una saga estos tiempos de espera tran prolongados.

Generalmente, quien lee un libro lo hace para entretenerse, sin más implicaciones intelectuales o literarias, y no solemos ser conscientes de todo el tiempo invertido por un autor para publicar su obra. Si una persona lee a día de hoy las dos partes de El Quijote, por ejemplo, no tiene conciencia de cuánto tiempo tardó Cervantes en publicar ambas porque ya están editadas, no ha tenido que esperar los diez años que trascurrieron de la primera a la segunda parte, no hay más implicación que la propia lectura. Sin embargo, los ejemplos a los que aludía más arriba muestran casos en los que el lector vive con una situación en la que el tiempo puede sesgar la lectura de una obra. Es una situación que se da cuando la obra y el lector son contemporáneos, e implica que el lector tenga que asumir un mayor compromiso con el libro y su autor, estando dispuesto a esperar hasta la publicación del siguiente libro y perdonándole, si se da, la tardanza.

Por otro lado, pienso que no solo el lector sufre las repercusiones de la demora en las entregas de las continuaciones de las sagas, también el autor puede verse perjudicado, ya que tiene la presión de miles de almas esperando a que termine de escribir el libro y eso podría hacer que acabase odiando su propia obra o tener que bajar la calidad para ceñirse a los tiempos de entrega. Me pregunto entonces cuáles pueden ser los motivos por los que un autor tarde tanto en publicar la continuación de un libro. Quizás, que quiera hacer otra cosa para no encasillarse con su obra o que quiera tomarse el tiempo necesario para hacer una continuación que no defraude a sus lectores.

Por último, quiero invitar a reflexionar sobre esta cuestión y que puedan surgir más matices de los que yo he reflejado en este post por la limitación de la extensión. Así las cosas, solo nos quedaría esperar para ver a esos “unicornios” algún día.

Kevin Merinero Rodríguez

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DEL E-BOOK

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DEL E-BOOK

Hace unas semanas, se abrió en mi casa un debate muy interesante sobre las ventajas y las desventajas del e-book. Todo empezó a la hora de la cena, cuando estábamos viendo las noticias y anunciaron que había aumentado la compra de e-books en estos últimos años. Entonces, pensé en reflexionar sobre ello, hablando de sus ventajas y desventajas, y estas fueron las conclusiones a las que llegué.

En primer lugar, el e-book o libro electrónico es la versión digitalizada de un libro que se publica en la World Wide Web (WWW) o en cualquier otro tipo de formato electrónico. A finales de la primera década del siglo XXI, fue cuando comenzaron a aparecer dispositivos cuya función era servir exclusivamente para la lectura de libros electrónicos. Estos dispositivos se caracterizan por un diseño que permite emular la versatilidad del libro de papel tradicional. Se buscó que tuvieran movilidad y autonomía (dispositivos móviles con bajo consumo de energía para permitir lecturas prolongadas sin necesidad de recargas), pantallas con dimensiones suficientes para mostrar documentos tradicionales (un A4 o un A5) y un alto nivel de contraste, incluso a plena luz del día.

Por un lado, el e-book nos proporciona una gran capacidad de memoria para poder almacenar varios libros en un solo dispositivo, y esto resulta bastante cómodo, ya que nos permite, por ejemplo, viajar llevando encima un montón de títulos sin que el peso de los mismos nos resulte incómodo ni éstos ocupen buena parte de nuestro equipaje. Además, las personas con problemas de visibilidad pueden aumentar el tamaño de las letras, algo que, con los libros de papel, a no ser que usen una lupa, no pueden hacer. Otra de las ventajas del e-book es que tiene un blog de notas donde podemos hacer anotaciones al tiempo que leemos y un buscador en el que puedes encontrar fácilmente aquello que buscas o volver a la página en la que estabas si te has perdido sin ninguna dificultad y sin apenas invertir tiempo en ello. Claro que esto también lo podemos hacer con un libro de papel, pero implica andar de un lado a otro siguiendo un índice que no todos los libros tienen y escribir en el libro o apuntar en un cuaderno aparte, cosa que no a todo el mundo le gusta hacer.

También, el que los e-books tengan acceso a Internet y tengan audio, hace que la lectura sea más atractiva y amena, y que se pueda combinar con la música. En los e-books, por otra parte, no se agotan las ediciones, los libros libro electrónicos siempre están disponibles, y ello hace que los editores publiquen más y que los lectores tengan a su disposición una amplia oferta de títulos. Los e-books, finalmente, suponen un cambio entre el lector, el autor y el libro. La lectura de un e-boom es más "social", favorece una mayor interacción entre el autor y el lector, así como las relaciones con otros lectores, ya que puedes compartir tus citas favoritas o las partes que más te hayan gustado del libro que has leído en Facebook, Twitter y demás redes sociales con solo un clic.

Si pensamos en las desventajas del e-book, la más obvia es que el libro electrónico pierde la esencia del libro de papel: no tiene olor ni tiene tacto (o al menos el mismo tacto que la sensación de tocar las páginas para pasarlas o sujetarlas con las puntas de los dedos). También se pierde la relación íntima entre el libro y el lector, e incluso entre el libro y el autor (los e-book no se pueden llevar a una presentación o a una feria para que te los firmen, por ejemplo, o no se pueden dedicar cuando te los regalan, aunque más bien se regalan poco).

Además, manejar un e-book requiere de un conocimiento mínimo en tecnología. La persona que lo use necesitará ser capaz de conectarse a Internet, buscar un libro, descargarlo y pasarlo al e-book, y las personas que no han hecho este tipo de actividades nunca, necesitarán un poco de ayuda para conseguirlo, si es que lo consiguen: muchas personas mayores, de hecho, no se adaptan a los nuevos soportes ni pueden ni saben usarlos solos, se hacen dependientes de otros sin remedio. Por otro lado, los e-books se piratean con más facilidad que los libros de papel (los autores y editores pierden el control sobre las obras más rápidamente), que pueden fotocopiarse sin licencia, pero la tarea, además de aburrida y tediosa, lleva mucho tiempo, y es preferible inventar otros métodos de adquisición que el de la copia ilegal (por ejemplo, intercambiar libros, ir a la biblioteca pública, etc.). Finalmente, hemos de tener en cuenta que no todos los libros se han digitalizado, que hay ediciones antiguas o libros que ya se han descatalogado que nunca podremos leerlo en un e-book.

En conclusión, tanto los e-books como los libros de papel se leen, pero la forma en la que leemos es distinta en uno y otro caso. Ambos son libros, nos permiten viajar a otros mundos, descubrir nuevas emociones, encontrarnos con sus autores y personajes y convivir con ellos. La lectura es algo que creamos los lectores, y al final da igual en qué formato leamos, porque lo importantes es eso, LEER.

Alba Morillas de Heras

LECTURAS EMPÁTICAS

LECTURAS EMPÁTICAS

Los lectores, además de leer, escriben. Quizás no todos, pero seguramente la gran mayoría de ellos lo haya intentado en alguna ocasión o lo hará en un futuro no muy lejano, creedme. Somos humanos. Tememos al cambio. Pero a veces nos arriesgamos. Intentamos ser transparentes o quizás mostrar algo que no somos realmente. Autoengañarnos. ¿Autoengañarnos? Mmmmmmmmmmm, quizás no sea precisamente esta la palabra que estoy buscando... A veces, queremos ser esos héroes de los cuentos que salvan vidas de otros; esas princesas que quieren ser princesas por ellas mismas sin tener que casarse con un príncipe azul; esa Kika Superbruja o ese Harry Potter que se mueven por arte de magia -nunca mejor dicho-; esa Lucy que un día atraviesa un simple armario de madera y aparece en Narnia; ese Peter Pan que vive en el mundo de "Nunca Jamás" y que nunca jamás crecerá ni volverá a la realidad; esa Caperucita Roja de los hermanos Grimm que un día se rebela y decide defenderse sola (¿acaso hay una historia con más versiones que ésta?); o esa persona en la que Pablo Neruda (por ejemplo) inspira sus poemas…

Hay tantas posibilidades en el mundo de la lectura que muy difícil elegir quién quieres ser, de qué te quieres disfrazar hoy, qué lectura será la más gratificante en un momento determinado de tu vida… Es verdaderamente increíble la manera en la que los lectores nos dejamos llevar por la imaginación o cómo los autores consiguen cautivar nuestros pensamientos (depende de cómo lo quieras expresar o pensar). De lo que sí estoy segura es de que la lectura empática es algo real, demasiado real. Con poco que sientas, ya imaginas. Pero, cuidado, tampoco es cuestión de imaginar en exceso... Es entonces, cuando te emocionas leyendo, cuando viajas a sitios en los que nunca has estado antes gracias a las palabras, cuando te das cuenta de que la primavera es más colorida que como se la pinta en los cuadros y que los inviernos son más cálidos si estás al lado de la persona adecuada. Allí, bien situado, en perspectiva diagonal, unos ojos se cruzan accidentalmente con otros, los tuyos con los míos, los míos con los tuyos... Allí, tú o yo cambiamos de vida, cambiamos la vida del otro. La mía y la tuya. La tuya y la mía. O tal vez sólo la mía... Qué irónico sería decir que tú existes y que yo me hallo escribiendo para un ser real. No sé cómo lo hago, pero siempre acabo escribiéndote a ti. Ser inexistente que seguro que existes.

¿Os dais cuenta? Como os decía antes, los lectores leen, y cuando leen empáticamente se meten en el cuerpo y en el alma de los personajes que el autor crea, describe y da vida. Se meten tanto en ese papel del otro que no es el suyo, en una existencia que no es la suya, que en ocasiones piensan que todo está pasando, y lo escriben, como me acaba de pasar a mí, bien para sí mismos, bien para esos seres de papel. Escribir a alguien que tú crees que existe, pero que en realidad no, es algo mágico, porque te brinda la oportunidad de ser quien quieres ser, de escribirte (hacerte) ante otro, aunque ese otro sólo exista en tu interior. Sin duda, la empatía y la imaginación te hacen crecer. Crezcamos (soñemos) con cada lectura que hagamos.

Andrea García Ortiz

LA EXPERIENCIA DE LEER

LA EXPERIENCIA DE LEER

En honor a C. S. Lewis.

El otro día –un día común, como tantos otros- en una conversación –también común, como tantas otras- se me preguntó acerca de esta asignatura de la que casi nadie ha oído hablar. "¿Historia de la lectura? ¿Y eso de qué va?". Entonces, tras varios intentos de explicar llegó un momento de esos en que te encuentras entre la espada y la pared y no sabes contestar con una negativa. "¡Ay, pues tengo un libro de C. S. Lewis sobre la lectura! Si quieres te lo presto, se titula La experiencia de leer". Y ni a esta persona ni a este autor ¡ni a este título! podía decirles que no (a pesar de la inmensa lista de espera que tengo –libros inacabados, olvidados, dejados de lado…-).

C. S. Lewis es uno de los grandes. Creo que, objetivamente, nadie puede negarlo. Y para mí fue un honor aceptar leer uno de sus ensayos. Y, aunque lo cierto es que, desde siempre, la lectura de este tipo de literatura me ha parecido tediosa, esta vez fue diferente. Sentía que "tenía" que leerlo. Que me iba a abrir los ojos a otro modo de entender la lectura. No obstante, al abrirlo me di cuenta de que iba a ser "juzgada". No en el mal sentido de la palabra. No por el autor, al menos. Sino por mí. Con este libro, que aún no he terminado, estoy descubriéndome a mí misma como lectora. ¿Soy de lo que Lewis llama "minoría"? ¿Soy una "mala lectora"? (seguramente Lewis diría que sí) ¿Soy una lectora "egoísta"? ¿Qué es un "mito"?

Acabando como estamos ya este curso, quiero agradecer al profesor C. S. Lewis que me haya dado justo ahora la oportunidad de ponerme frente a un espejo para que vea mi trayectoria como lectora. En primer lugar, el profesor Lewis realiza una división de lectores. Hace bien, me parece a mí, en clasificar. Aunque muchos puede que nos veamos señalados y nos demos cuenta de que no somos tan buenos lectores como creíamos que éramos. Es interesante, sobre todo, cómo habla de la dicotomía entre el "buen gusto" y el "mal gusto". También habla de personas con "sensibilidad literaria", que buscan esos momentos de intimidad con el libro, y personas que, por el contrario, carecen de ella. Ser o no un buen lector o, al menos, el buen gusto, no es algo que reside solo en lo estético, sino en algo más profundo.

En definitiva, y saltándome (con pena) dos capítulos del ensayo, quiero hacer algunas referencias a lo que piensa C. S. Lewis acerca de cómo lee el mal lector. Él dice que "atravesar las palabras para llegar a algo no verbal y no literario no es una mala manera de leer". Pero, ante aquellos escépticos que aleguen: "¡En un poema las palabras que hay son lo que son!", Lewis también tiene algo que decir: "(…) no cabe duda de que las palabras que lo integran deben significar. Una palabra que sólo fuese y que no significase no sería una palabra".

Lewis siempre tiene algo que decir para todo y para todos. Y es bastante acertado tanto en firmeza de opinión como en estabilidad de argumentos. No voy a alargar mucho más esta entrada en el blog describiendo cada característica que Lewis señala del "mal lector". Quizás sí he de destacar que entre ellos, entre los malos lectores, cuenta a los ávidos lectores de noticias. Un mal lector, además, haría este tipo de preguntas –que, seguramente, a más de uno "nos suenan"-: "¿Pero la letra es grande o pequeña? ¿Hay mucho diálogo o hay demasiada narración y descripción?". Seguro que somos muchos los que hemos caído en estos errores antes de ponernos a leer un libro. O la típica queja omnipresente en tantos casos: "Es que hay demasiadas descripciones. Es muy lento…". O como muchos niños/as ya "mayores" cuando les regalan un libro dicen: "¿Pero no hay dibujos?".

Me he limitado a poner unos pequeños ejemplos de lo que C. S. Lewis explica en su ensayo. Es duro, pero Lewis hace también de las "tiras" (cómics) otra crítica: "[el mal lector] (…) no valora el buen estilo. Por eso, también prefiere el mal estilo. Los dibujos de las tiras no necesitan ser buenos (…), cualquier persona u objeto ha de poder reconocerse en ellos de inmediato y sin esfuerzo". El mal lector cree que "la mejor expresión de un fenómeno o de una emoción es el cliché más gastado: porque permite un reconocimiento de inmediato". Es decir, podríamos afirmar que el "mal lector" tiende a la "ley del mínimo esfuerzo".

Antes de finalizar, pues me he alargado demasiado en contra de mi propósito, quiero señalar un concepto nuevo que he aprendido leyendo este ensayo: el de "fanáticos del estilo". Son aquellos obsesionados por la palabra, por el estilo… por la ¿mala? construcción de una oración. La dura crítica que Lewis hace a estos lectores puede encontrarse en la página 40 del libro. Básicamente, estos "fanáticos del estilo" serían unos "insatisfechos" que ni siquiera aplican lo que ellos exigen a sus propios textos.

Quiero acabar agradeciendo al que haya leído estas líneas y pidiendo perdón por no señalar más reflexiones de Lewis que creo bastante enriquecedoras para nuestra asignatura de Historia de la lectura. Invito a todos/as a que leáis este ensayo. Son muy pocas páginas (sé que esto lo criticaría Lewis) y se lee en poco tiempo (y esto seguramente también). Pero creo que es un "manual" sencillo y básico que puede ampliar nuestras miradas sobre la lectura en varios aspectos. No solo habla de malos y buenos lectores. También trata acerca del mito, de la fantasía, del realismo…

Termino también agradeciendo a C. S. Lewis lo que me está suponiendo la lectura de su libro y rindiéndole honor extractando una pequeña parte del "Epílogo" del mismo:

La experiencia literaria cura la herida de la individualidad, sin socavar sus privilegios (...). Cuando leo gran literatura me convierto en mil personas diferentes sin dejar de ser yo mismo (...). Aquí, como en el acto religioso, en el amor, en la acción moral y en el conocimiento, me trasciendo (...) y en ninguna otra actividad logro ser más yo.

Patricia de la Fuente Castelbón

DONKEYXOTE

DONKEYXOTE

Aprovechando que acaba de hacerse entrega del Premio Cervantes a Eduardo Mendoza por, entre muchas otras cosas, ensalzar El Quijote, voy a recomendaros una película muy divertida, basada en la más famosa de las obras cervantinas.

Esta Semana Santa, un soleado domingo de ramos, tuve la suerte de tener que encargarme de mis sobrinos, y no sabía qué hacer con ellos, si llevarlos al cine, a dar una vuelta, salir un rato con ellos a jugar al parque… Fue entonces cuando, surfeando por Internet, descubrí una película de animación para niños: DonkeyXote, una versión animada del célebre Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes.

Todos sabemos la trama de El Quijote, un hidalgo apasionado de los libros de caballería, siempre acompañado por su fiel escudero Sancho Panza, en busca de aventuras. Unos dicen que está loco, que ha perdido el norte, pero yo considero que está vivo, porque hace lo que quiere, y persigue sus sueños sin importarle lo que los demás puedan decir u opinar sobre él.

En el film DonkeyXote, dirigido por José Pozo y producido por Fabio Massiumo, se cuenta la historia de D. Quijote creada por Cervantes en el siglo XVII. Vemos cómo Quijote está cansado de la monotonía y decide emprender una aventura, que es la de afrontar el reto de caballero de la Media Luna en Barcelona. Si pierde, se desentiende de Dulcinea -a la que todavía no conoce-, pero si gana, se quedará con todo lo que posee su adversario, además de que le será desvelada la identidad de su amada. Sancho, cansado de tanto ir y venir y desilusionado por no haber encontrado tesoros e islas, como su amigo le prometió al iniciar sus miles de viajes juntos, es quien le acompaña, junto con Rucio, Rocinante y James Gallo, un nuevo protector de Quijote. En su nueva aventura, todos ellos vivirán diferentes peripecias, como la de enfrentarse a los miles de falsos Quijotes que hay, luchar contra comadrejas expiatorias, duques malvados o el misterioso Siniestro.

¡Es fascinante! ¡No dejéis de verla!

Rida Ezzahif Chahinaoui

¿LECTOR-AUTOR?

¿LECTOR-AUTOR?

¿Cuál es el criterio que tenemos para elegir el libro que nos vamos a leer? El criterio que cada cual tiene a la hora de seleccionar sus lecturas es muy personal. Hay quienes eligen los libros según el género que más les gusta, otros son más eclécticos y no buscan nada en especial, sino que se dejan convencer por la sinopsis… Sin embargo, hay personas que nos dejamos llevar por los títulos. Por los títulos que nos llaman la atención, que nos dejan completamente sorprendidos e intrigados, que nos hacen imaginar y tener ganas de saber de qué irá la historia que esas páginas encierran. Es el caso del libro del que voy a hablaros.  

Hace unos años, el escritor Howard Buten publicó su novela Cuando yo tenía cinco años, me maté. Un título, sin duda, impactante, como lo es también el libro. Burt, un niños de ocho años, nos cuenta su verdad sobre cómo acabó dentro de un internado por una amiga suya que hizo algo, y a raíz de ahí va generando todo un debate. El autor hace reflexionar a los lectores, a los que asusta (al menos eso es lo que me pasó a mí) el hecho de creer que lo que se cuenta ahí, por tremendo que sea, es real, porque a veces parece tan real... 

Y ahora os planteo una pregunta: ¿qué hacéis con las ideas que se os quedan en la mente tras leer un libro, con los pensamientos que os surgen durante la lectura?

Desde hace un tiempo, por ejemplo, es común que los espectadores participen en la trama de algunas series televisivas. Así se decidió el capítulo final de la temporada, entre otras, de Los protegidos, emitida por Antena 3.

Eso mismo es lo que pasó precisamente con la obra de Buten. Su novela fue tan inspiradora para muchos lectores que éstos comenzaron a escribir y a mandar cartas a la editorial sobre sus trágicas experiencias del pasado y de la infancia. Había historias tan cautivadoras y llenas de emoción que el autor decidió que esas historias no podían quedarse en simples cartas y/o correos que sólo él leía. Buten decidió crear un pequeño librito con todas estas historias, llenas de vida, temor, sufrimiento y superación, llenas de verdad. No he tenido la ocasión de leer el libro, por no estar en stock, pero estoy segura de que cada uno de los autores de los pequeños relatos ha sufrido un antes y un después en su vida al ver su historia personal publicada en un libro. No porque se haya publicado lo que vivieron para servir de ejemplo para otros o por ver su nombre impreso en un libro, sino por el hecho mismo de decidirse a escribir y contar sus experiencias.  

http://www.esquire.es/actualizacion/704/incomprendidos-el-primer-libro-escrito-por-lectores  

Para terminar os lanzo algunos interrogantes sobre los que me gustaría saber vuestra opinión... ¿Qué pensáis de que los lectores intervengan en las obras como si fueran autores? ¿Os gustaría decidir el futuro de algún personaje de un libro que os guste mucho o que no os guste nada? ¿Creéis que podría ser éste (el de escribir a un autor/a sobre algo que hayas vivido o sentido o imaginado) un nuevo (y quizás eficaz) método para animar a la gente a escribir?  

Aída Arango Alonso