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La Biblioteca de Barcarrota

La Biblioteca de Barcarrota

No muy lejos de mi casa, aunque ya en la provincia de Badajoz, se sitúa la localidad de Barcarrota, un pequeño pueblo que, si dejamos a parte haber sido la cuna del conquistador Hernando de Soto, pasa inadvertido como uno más en los Llanos de Olivenza. Al menos esto era así hasta hace unos años, cuando se descubrió la biblioteca de los libros emparedados. No conocía este hecho, quizás debido a mi corta edad cuando ocurrió, así que he indagado algo sobre el mismo. 

Y es que fue en 1992, en el mes de agosto, cuando durante las obras de reforma de una vivienda de este pueblo se hallaron emparedados diez libros impresos y un manuscrito del siglo XVI. Los libros encontrados pueden situarse en un arco temporal que va desde 1525 a 1554 y tienen en común su carácter heterodoxo. Se trata de obras comprometedoras por sus contenidos o por su autoría, includias mayoritariamente en los índices inquisitoriales de libros prohibidos de la época.

La mayor joya bibliográfica del hallazgo es, sin duda, El Lazarillo de Tormes, impreso en Medina del Campo (Valladolid) en 1554, una edición desconocida hasta el momento, siendo la primera en editarse facsimilarmente en julio de 1996. Entre los libros secretos también se encontraba el amuleto conocido como La nómina, realizado en el siglo XVI (23 de abril de 1551) en Roma y perteneciente al portugués Fernão Bradão, como consta en la orla exterior del documento: FERNAOM BRAMDAOM PORTVGES DEVRA SIGNOR DE SAOM M(ARC)OS INGENIORVM CACVMEN. La nómina lleva un texto en latín, cuya traducción es:

«Dichoso tú que has creído en mí, sin haberme visto. Porque de mí está escrito que los que me han visto no creerán en mí y que aquellos que no me han visto creerán y tendrán vida. Mas acerca de lo que me escribes de llegarme hasta ti es necesario que yo cumpla aquí por entero mi misión y que, después de haberla consumado, suba de nuevo al que me envió. Cuando haya subido, te mandaré alguno de mis discípulos que sanará tu dolencia y os dará vida a ti y a los tuyos».

Junto a la joya de nuestra literatura picaresca y la curiosidad señalada entre los libros emparedados se encuentran también un manuscrito italiano de contenido erótico, un pequeño tratadito de exorcismos, un ejemplar único de la Oración de la Emparedada en portugués, una edición latina de la Lingua de Erasmo o un tratado de quiromancia, además de otros ejemplares.

La casa en la que se hallaron todas estas obras fue propiedad del médico Francisco de Peñaranda, judeoconverso, quien había nacido en Llerena, un lugar donde el número de judíos fue muy elevado y donde se implantó una sección del cruel Tribunal de la Inquisición. El acoso del Santo Oficio debió forzar la marcha de Francisco de Peñaranda a Barcarrota, primero, y a Olivenza , después, donde existía igualmente una numerosa comunidad judía y donde la actividad inquisitorial, por el contrario, era algo más benevolente. Pero antes, y debido al miedo a que se descubrieran sus libros prohibidos, el médico decidió esconderlos tras una tapia en su casa de Barcarrota. Nos encontramos, por tanto, ante una biblioteca clandestina, escondida, lo que explica que estos libros prohibidos hayan pervivido durante varios siglos tras una pared de una vivienda particular y sólo por casualidad hayan sido descubiertos.

Juan Jesús G. C.

La quema de libros

La quema de libros

La quema de libros tiene sus inicios desde casi el mismo momento en el que comienzan a escribirse y difundirse éstos, aunque especialmente desde el instante en el que la población que está fuera de las esferas privilegiadas y poderosas accede a la lectura. Esta puerta de acceso tiene mucho que ver con la extensión de la lengua vulgar y con la consolidación de lectura silenciosa, que surge de forma natural (aunque haya muchos condicionantes externos que lo permiten), como si siempre hubiese estado ahí, esperando a ser descubierta y convirtiéndose para muchos en una verdadera necesidad. 

La lectura silenciosa engancha. Es un acto mágico que permite una extraña, o mejor dicho, misteriosa conexión con el libro. Cuando los lectores medievales comienzan a leer de esta manera, encuentran en la lectura la llave maestra de su libertad. Leyendo en silencio, se puede interpretar libremente el texto, valorarlo según unos criterios, juicios y experiencias propios.  Y éste, sin duda, fue un hecho muy incómodo para quienes pretendían imponer sus ideas y creencias.

De este modo, el conocido dicho “qué atrevida es la ignorancia”  va tomando forma. Si echamos la vista atrás a lo largo de la historia vemos, más veces de lo que deberíamos, quemas de libros realizadas con intenciones diversas. En el caso de las autorizadas por la Iglesia católica, por ejemplo, con la única intención de propagar "la verdad" de una religión impuesta y relegar a las demás al ámbito de la mera superstición. Pero si vamos más allá, y pensamos en los regímenes dictatoriales contemporáneos, veremos cómo la religión no es la única culpable de la destrucción de los libros, sino que la política también juega un papel muy importante: ejemplos conocidos por todos son las quemas de libros judíos llevadas a cabo por el Nazismo en los años 30, las de libros "rojos" organizadas por los falangistas en la España de Franco o las 15.000 copias echadas al fuego de Las aventuras de Miguel Littín clandestino en Chile de Gabriel García Márquez en 1987, durante la dictadura de Pinochet. De una manera u otra, la quema de libros no es más que una respuesta al temor que provoca la pérdida del control, consecuencia de una ambición ciega de poder e ignorancia. Todo ello creo que se refleja muy bien en la viñeta que he elegido para ilustrar esta reflexión, obra de Mingote (un pequeño y humilde homenaje).

En definitiva, la lectura tiene un no sé qué (tal vez ese poder de abrir puertas) que permite que algo se mueva dentro del lector. Las palabras escritas caen dentro de uno mismo como semillas a punto de germinar. Sólo nos queda esperar que la ignorancia de unos pocos no impida florecer las inquietudes de muchos.

Elena F. G.

 

Laura Gallego, una lectora friki y una escritora

Laura Gallego, una lectora friki y una escritora

El 16 de marzo de 2012 el periódico 20 minutos publicó una entrevista a una escritora dedicada al género de ficción. Me llamó mucho la atención, porque me di cuenta de que muchos de sus libros los había leído, pero en ciertas ocasiones suelo leer libros y olvidar el nombre del autor, como imagino que puede pasarle a mucha gente. Por eso pensé que podía emplear el Blog para presentárosla o para recordárosla: se trata de Laura Gallego.

Lleva escribiendo desde 1999. Empezó con un libro que a mi me cautivó, Finis Mundi, muy conocido por el público juvenil, ya que esta escritora ha tenido mucho éxito entre los adolescentes y cuenta con un lugar de honor en las estanterias de sus librerías. Con este libro que ganó el premio Barco de Vapor. En aquel entonces tenía 21 años, pero ya había escrito una docena de libros que no había publicado, porque empezó a escribir con 14 años, pero el género, al contrario que ahora, no estaba muy de moda por aquel entonces. Hoy, con 34 años, Laura Gallego acaba de publicar su último libro (salió a la venta el 28 de marzo), Mago por casualidad, cuya primera tirada ha sido de 30.000 ejemplares. En total, ha publicado a31 libros, sin contar con esa docena de inéditos que con sudor creó sin tener aún ese éxito tan merecido que tiene hoy.

La lista de sus obras es la que sigue... En el año 2000, publicó El valle de los lobos, inicio de la saga superventas de Crónicas de la Torre. En el 2001, El cartero de los sueños, su primer libro infantil. En el 2002, La hija de Tara, donde experimentó con la Ciencia-ficción. En el 2003, La leyenda del rey errante, de nuevo premio Barco de Vapor. En el 2004, Memorias de Idhún, todo un fenómeno de ventas (más de 750.000 ejemplares vendidos), cuya segunda parte apareció en 2005 y la tercera en 2006. En el 2007, La emperatriz de los Etéreos, una novela de aventuras. En el 2008, Dos velas para el diablo, ambientada en el siglo XII, sobre ángeles y demonios, tan de moda actualmente. En el 2009, Alas negras, que compaginó con el inicio de la saga de Sara y las goleadoras, de la que sacó tres libros entre este año y el 2010.  Y en 2011, Donde los árboles cantan, una de fantasía de tono caballeresco que fue número uno en las listas de ventas.

La escritora valenciana admite en la entrevista tener su lado friki. Confiesa que su libro favorito es La Historia interminable, de Michael Ende, pero que también le influyó mucho El ciclo de la puerta de la muerte, de Margaret Weis y Tracy Hickman. Ahora dice haber descubierto a Patrick Rothfuss y El nombre del viento. Incluso afirma que tuvo su momento Tolkien, pero que no se ha reenganchado: "lo tengo pendiente", asegura. Y respecto a las sagas de actualidad, como Juego de tronos y Los juegos del hambre, dice que son demasiado violentas para su gusto: "valorar la fantasía porque sea más realista me parece un contrasentido".

Se autodefine como una escritora responsable, perfeccionista y "con los pies en el suelo", algo que aprendió tras recibir numerosas negativas al principio de su carrera literaria. Cuando le llegó el éxito con la publicación de la primera entrega de Idhún tuvo que pararse y pensar hacia dónde quería ir. Dice que no piensa escribir una cuarta parte, aunque sin duda podría ser algo fácil y tentador seguir explotando el filón encontrado hasta que la gente se canse... Cada libro, según ella lo ve, tiene que encontrar sus lectores, pero que lo importante es que uno esté a gusto con lo que hace: "habrá libros que se lean más o menos, pero lo principal es que yo escriba lo que quiero y lo mejor que sepa".

Laura Gallego ha sido capaz de invertir dos de los más extendidos prejuicios en el mundo de la literatura: primero, romper con el rechazo que sobre el género fantástico pesa en los autores nacionales, y segundo, elevar la fantasía española a la categoría de best seller.

Os dejo un video en el cuál se ve a la escritora recogiendo el premio Cervantes Chico en Alcalá de Henares: http://youtu.be/SgNbybduc_U.

Lorena López García.

Las Universidades medievales y la fundación de la Universidad de Alcalá

Las Universidades medievales y la fundación de la Universidad de Alcalá

Al tratar el tema de la lectura en las Universidades medievales, quería dedicar en este blog un pequeño artículo sobre los "Estudios generales" que dieron fruto a lo que hoy conocemos como Universidad. En unos casos, la Universidad nació como herencia de las escuelas; en otros, fueron fundaciones de nuevo cuño. Cualquiera que fuera su origen, estaba sujeto a fuero eclesiástico.

La enseñanza, como hemos visto, se basaba en el empleo riguroso del vocabulario y la capacidad razonadora con el uso del silogismo en dos tipos de ejercicio. El primero, la lectio o lectura comentada de un auctor, era la  forma habitual de la docencia. A ello se unía la quaestio, desarrollada a través de una disputatio sobre un tema, en la que se aportaban las opiniones de distintos autores, a través de cuyo análisis dialéctico se aspiraba a llegar a una determinatio o serie de conclusiones. Entra esas quaestiones alcanzaron notable predicamento las llamadas quaestiones quodlibetales sobre temas planteados en el momento por alumnos o por maestros.

Quería aquí incluir un texto sobre los comienzos de las Universidades europeas en el siglo XIII, el cual pertenece a Las Siete Partidas, que es un cuerpo normativo redactado en Castilla, durante el reinado de Alfonso X, con el objetivo de conseguir una cierta uniformidad jurídica del Reino.

Qué cosa es estudio, e quantas maneras son dél, e por cuyo mandado deue ser fecho. Estudio es ayuntamiento de maestros e de escolares que es fecho en algún lugar: con voluntad, e entendimiento de aprender los saberes. E son dos maneras dél. La vna es a que dizen estudio general: en que ay maestros de las artes assí como de Gramática, e de la Lógica; e de Retórica; e de Arismética, e de Geometría; e de Astrología. E otrosí en que ay maestros de Decretos; e señores de leyes. E este estudio deue ser establescido por mandado del Papa o de Emperador; o del rey. La II manera es: a que dizen estudio particular que quiere tanto dezir como quando algún maestro muestra en alguna villa apartadamente, a pocos escolares. E a tal como éste, puede mandar fazer perlado o concejo de algún lugar.

Y al hablar de la fundación de las Universidades, tengo que hacer mención a nuestra Universidad de Alcalá, fundada por el Cardenal Cisneros, quien en 1488 ya pensaba en la creación de un colegio mayor. Para ello pidió al Vaticano la autorización pertinente y visitó la ciudad para escoger su emplazamiento, elaborando los planos Pedro Gumiel. El 13 de abril de 1499 Alejandro VI firmaba la bula (cuya imagen es la que he elegido para este artículo) autorizando a Cisneros a fundar un colegio en Alcalá con las facultades de Teología, Artes y Derecho Canónico. En ella se decía: “Entre todo lo que el hombre mortal puede obtener en esta efímera vida, lo más importante es que logre alcanzar el tesoro de la ciencia”. El Papa otorgó un total de tres bulas fundacionales por las que respectivamente daba beneplácito a la creación del Colegio Mayor -la ya reseñada Inter Caetera-, precisaba de fuero académico -Militanti Ecclesiae-, y le autorizaba a conceder los grados académicos habituales en otras universidades -Etsi Cunctos-.

El cardenal Cisneros empezó la edificación de la Universidad y del Colegio. La construcción fue haciéndose en varias etapas, primero de adobe y luego de cantera, pero con una gran austeridad franciscana. El rey se burlaba de esto, pero Cisneros replicó: otros harán en piedra lo que he hecho en barro”, y de ahí el lema que se lee en el patio principal: "EN LUTEAM OLIM CELEBRA A MARMOREAM", “antes de barro, ahora de mármol”. Pedro Gumiel fue el arquitecto no sólo del edificio que albergaría el Colegio de San Ildefonso, sino de todo un complejo inmobiliario de colegios menores, pupilajes, finca de recreo y biblioteca. Con estas edificaciones y la del hospital para estudiantes pobres se creó una ciudad que albergó una revolución educativa de la que Francisco I pudo decir: Un solo fraile ha hecho en España lo que en Francia hubieron de hacer muchos reyes”. Por fin, en 1508 se inauguraba oficialmente el primer curso en el Colegio de San Ildefonso. Hoy, más de 500 años después, he querido rendir un pequeño homenaje a aquellas personas que hicieron de un sueño una realidad.

Juan Jesús Gutierro.

(Fuente: Página Web de la Universidad de Alcalá: www.uah.es).

"Medea", de Eurípides

"Medea", de Eurípides

El pasado viernes día 9 de marzo de 2012, la profesora de la Universidad de Alcalá, Mª del Val Gago, fue a Miajadas (Cáceres), mi pueblo, a dar una conferencia sobre la Medea de Eurípides. Quería compartir con los lectores del blog un artículo de opinión sobre la misma.

La Casa de la Cultura de Miajadas se transformó por un instante en un centro de cultura clásica repleto de mitos y finales por descubrir. La doctora Mª del Val Gago consiguió con sus palabras y su voz tranquila trasladarnos a ese mundo fantástico que acunó nuestro pensamiento y que, sin duda, forma parte del suyo.

Nos habló de una Medea femenina, enigmática e inteligente, sabia en pociones y artimañas. Mujer apasionada e intensa que dejó de ser quien era para intensificarse como sombra de Jasón. Más allá de la barbaridad que pellizca el entendimiento, aquella que mueve a una madre a olvidar que lo es y concentrar su incierto abandono en manos del amor dolido. Más allá de no entender qué movió a esta mujer segura y firme a atropellarse en la carne de sus hijos para salvar su alma perdida, la profesora Gago supo hacernos ver que Medea, antes que nada, es una mujer que lucha contra la sociedad, las normas y los hombres que asfixian su pensamiento.

Nos presentó a un Jasón, héroe musculoso, valiente e imbatible. Curioso y responsable por encima de adversidades inimaginables. Hombre intrépido, con un único fin, marcado por su rey, usurpador de su trono: conseguir el vellocino de oro y entregárselo a su pueblo, el verdadero dueño de tan mágnífico regalo de los dioses. Navegante de mil mares, argonauta inquieto que supo llevar a los excepcionales integrantes de su tripulación más allá de los límites imaginables. Consiguió llegar a la Cólquide y derrotar a toros de fuego y serpientes de traición para conseguir su trofeo. Pero no estaba preparado para vencer a una mujer avezada en las artes de amar y embriagar el corazón y el entendimiento.

Nos llevó de su mano por Lemnos, nos convertimos en sirenas para raptar a Hilas, nos despedimos de Hércules mientras nos aseguraba que le rescataría. Pudimos admirar el vuelo de las arpías que dejaban hambriento al adivino ciego, Phineo. Vimos el paso de la argonave por las rocas azules, último paso para llegar ante Eetes, rey de La Cólquide. Y nos dejó, en medio de su relato, preguntas en el aire que nos llevaban a Medea. ¿Quién era Medea antes de Jasón? ¿Es Jasón quien la ilumina para que su figura empiece a brillar? ¿Debemos agradecer a Jasón que fuera el vehículo para que Medea, su historia y su fuerza, consiguieran su sitio?

Los personajes se van dando la mano unos a otros a medida que el mito avanza. Cada uno con más fuerza que el anterior, cada uno con una historia pendiente que contar a orillas de un lago, de unas alas o de unas rocas.

Mª Val Gago nos descubrió con sus palabras a un Eurípides más íntimo y femenino que nunca. Femenino en ese afán por entender cómo funciona el pensamiento de una mujer, cómo se inician esas chispas que hacen surgir el fuego que las mueve. E íntimo, porque intenta crear un bis a bis entre su visión y la de los que hemos conseguido escucharle a lo largo de los siglos. Sin duda, este diálogo interno con Eurípides se torna más claro a través de la mirada y las palabras de la profesora Gago, que nos presentó a una Medea apenas perceptible, al comienzo del relato, y que fue creciendo como personaje arrastrada por el amor hacia Jasón. Sin embargo, a medida que este sentimiento se vuelve desmedido y obsesivo, Medea pierde su valor más fuerte, la tenacidad, por una fuerza más oscura, la venganza. Oscuridad que la llevó, sin duda, a sacrificar a sus hijos para dejar a Jasón perdido y solo.

¿Puede alguna mujer entender esta manera de actuar para conseguir tal fin? ¿No será acaso que Eurípides olvida por un momento que Medea es mujer? ¿Tengo que compadecer a Medea por tanto sufrimiento o tengo que odiarla por lo que hizo? La próxima vez que la doctora Mª Val Gago venga por Miajadas tendré que preguntárselo, a lo mejor a ella sí se lo dijo Eurípides en alguna de sus conversaciones.

Juan Jesús Gutierro Carrasco y C.G.J.

Una lectora corriente y moliente

Una lectora corriente y moliente

Querido  Knister:

Me llamo Lucía de los Ángeles Lozano Tejada, soy alumna de Humanidades de la Universidad de Alcalá, en España, tengo 20 años y soy una gran lectora y fan de tus libros, en especial de las aventuras de KIKA Superbruja.

Te escribo con el fin de contarte que desde que tenía 9 años he leído casi todas tus obras de KIKA Superbruja, y he de decirte que me encantan, porque siempre me he sentido identificada con esa protagonista tan alocada que es Kika, que nunca para hasta conseguir alcanzar sus objetivos. Por eso te quiero dar las gracias, por haber escrito esos libros, ya que desde pequeña nunca me apasionó precisamente la lectura hasta que los encontré en mi camino.

Todo comenzó un día de biblioteca en el que me encontraba con mi madre haciendo los deberes del colegio y al haber terminado pronto me puse a echar un vistazo por las estanterías. De repente vi un libro que me atrajo a primera vista. Se trataba de Kika Superbruja Revoluciona la clase, y decidí llevármelo a casa. En cuestión de dos días ya me lo había terminado. Mi madre, súper asombrada, al verme que quería ir a por otro libro, decidió comprárme más, y finalmente acabé leyendo todos los libros de Kika.

A día de hoy, con 20 años, sigo leyendo tus libros a mi hermano pequeño de 6, porque me sigue haciendo la misma ilusión o más que cuando era niña y me gusta trasmitirle esa sensación a él. Los dos nos sentimos muy identificados con los personajes de Kika y Dani, y sobre todo con sus trastadas.

Para terminar quiero darte las gracias nuevamente por haber hecho que más niños como “yo” hayamos podido tener la gran oportunidad de soñar y experimentar tantas aventuras emocionantes despertando nuestra imaginación. Pero siento decirte que en algún libro no pude resistirme a terminar la lectura para ver el truco de magia que siempre ponías al final e hice trampa y me leí antes el truco que la historia, pero no en todos los libros, en otros respeté esa “regla” que nos ponías a tus lectores y te aseguro que me resultaba muy emocionante terminar para descubrir ese truco.

Atentamente,

Una lectora corriente y moliente.

Lucía de los Ángeles Lozano Tejada

La historia de la lectura (o de los libros) a través de la pintura (II)

La historia de la lectura (o de los libros) a través de la pintura (II)

Esta semana he elegido el cuadro de Juan de Flandes, que está fechado en torno a 1514-1519, titulado La venida del Espíritu Santo, que se conserva en el Museo del Prado (Madrid).

Juan Jesús Gutierro Carrasco

Google felicita a la Biblioteca Nacional por sus 300 años

Google felicita a la Biblioteca Nacional por sus 300 años

La Biblioteca Nacional cumple años y Google quiere hacer partícipes a los usuarios de su buscador de este aniversario. La compañía de Mountain View dedicó el 1 de marzo de 2012 uno de sus originales doodles, destinados a homenajear tantas veces a escritores, artistas y compositores o a destacar fechas señaladas, a la institución española, con el fin de celebrar el 300 aniversario de su apertura al público. El equipo encargado de realizar los doodles colocó una ilustración de la fachada del edificio de la Biblioteca Nacional, acompañado con los colores de Google, durante todo ese jueves.

El 29 de diciembre de 1711, Felipe V aprobó el plan que le presentaron su confesor Pedro Robinet y Melchor de Macanaz para crear una Real Biblioteca, cuya misión sería "renovar la erudición histórica y sacar al aire las verdaderas raíces de la nación y de la monarquía españolas". Pronto se comenzó la construcción de su sede en el pasadizo que unía entonces el Real Alcázar de Madrid con el Convento de la Encarnación. La Real Biblioteca se abrió al público el 1 de marzo de 1712. El 2 de enero de 1716, Felipe V firmó el Real Decreto fundacional, que declaraba el carácter público de la biblioteca, abierta a "todos los estudiosos", y establecía las normas fundamentales para su funcionamiento.  

(Noticia redactada a partir de la información obtenida de la edición digital del diario La Razón: http://www.larazon.es/noticia/7038-la-biblioteca-nacional-celebra-su-300-cumpleanos-con-google).

Claire Stacey

¿Pero existe el caballo de Mestanza?

¿Pero existe el caballo de Mestanza?

Sr. Javier Pascual:

Hace tiempo llegó a mis manos por recomendación de alguien el libro ¿Pero existe el caballo de Mestanza? Lo guardo en un estante al que podría llamar “de libros favoritos”, aunque la mayoría de las veces desconozco mi propio criterio para colocarlos ahí. Como es un librito pequeño y abulta poco se había quedado oculto entre otros más grandes, y como tengo muy mala memoria no sólo había olvidado la historia que contaba, sino su existencia misma. Sin embargo, cuando he tenido que abordar este trabajo de escribir a un escritor, casi por inercia he ido a ese estante de libros favoritos a buscarlo, porque yo sabía que lo tenía, solo que no lo recordaba.

Como hubiese sido absurdo escribirle por un motivo que no recuerdo, aunque sí intuyo, he vuelto a leerlo, y para mi sorpresa, descubro que las cosas que quisiera decirle acerca de su libro no puedo escribirlas, tan solo intuirlas, tal vez por esto lo puse donde lo puse. Aunque tal vez usted pueda entenderlo sin necesidad de explicarlo, porque esta incapacidad de transmitirle el por qué me gusta su libro es en sí misma el motivo por el que me gusta y eso no es más que mi modo de interpretar el sentido del texto. Así que podría decirle que el hecho de no entender su libro es la esencia misma de éste, y así, yo estaría entendiéndolo, y usted a mí. Por lo que tal vez debiera decirle simplemente: su libro me ha gustado, me ha gustado mucho; y dejar que usted interprete en ello lo que más convenga a su criterio, porque yo me dirijo a usted como escritor, pero usted me puede leer como escritor, como lector o como cualquier otra cosa que sus circunstancias le hayan llevado a ser. O dicho con sus propias palabras “el lector crea, más que descubre, el significado de un texto”.

Por si no me ha entendido, por eso de que “es el lenguaje, siempre el traidor lenguaje, el que comienza a decir cosas diferentes de su sentido literal”, lo que pretendo con esta carta no es hacer una crítica a favor o en contra de su libro, sino más bien, confesarle que he confraternizado de una manera muy especial con él. En caso de hacer crítica, haría crítica de la crítica, pues he leído sobre su libro lo siguiente: “La segunda parte está concebida como una explicación acerca de un determinado modo de entender la literatura” (L. BARRERA: Cuadernos de Extremadura, sábado, 27 de septiembre de 2003, p. VII).

En contra de esta opinión, lo que de la lectura de la historia del Caballo de Mestanza extraigo es que no hay modos sino circunstancias de entender la literatura. Pero más allá de eso, las palabras finales del libro: “una mierda, una enorme, asquerosa y bellísima mierda: las palabras”, me hacen interpretar, o más bien inventar, que todo cuanto hay escrito en él no es más que una queja, dirigida a ninguna parte acerca de lo que supone la tarea de escribir para quien irremediablemente, y contra su voluntad, se encuentra forzado a hacerlo.

Una lectora simpatizante,

Erika Fernández.

La historia de la lectura (o de los libros) a través de la pintura (I)

La historia de la lectura (o de los libros) a través de la pintura (I)

En el principio fue el dibujo y luego las letras, después todo se invirtió.

Decían los hermanos Goncourt, los reyes del dibujo, estas sabias palabras: "¡Dichoso oficio el del pintor comparado con el del hombre de letras! A la actividad feliz de la mano y del ojo en el primero, corresponde el suplicio del cerebro en el segundo. Y el trabajo que para uno es un goce para el otro es un completo sufrimiento [...]".

Ni qué decir tiene que los Goncourt sufrieron toda la vida y todavía hoy su cerebro padece en la eternidad. Al igual que el de tantos y tantos lectores que, apasionados por el libro, los devoramos allá donde se precie.

Y he querido comenzar con esto simplemente porque a lo largo de las próximas semanas del curso colgaré en este blog distintos cuadros en los cuales, a lo largo de la Historia del arte, han ido apareciendo imágenes de lectores o imágenes de libros, como se verá, de muy diversas formas.

La primera imagen es el cuadro de La Anunciación, del pintor Robert Campin, que se conserva en el Museo del Prado y que se data de en torno a 1418-1419.

Juan Jesús Gutierro Carrasco

Desde mi rincón

Desde mi rincón

Yo no necesito soñar para cambiar de realidad,

tampoco me hacen falta maletas para conocer otros lugares

ni quiero esperar a que la suerte de mi destino

me sonría para darme una vida extraordinaria.

Sólo soy en la quietud de mi rincón.

Escucha el silencio, mira:

una ventanita por donde entra el sol.

La luz penetra en mis sentidos

y el viaje vuelve a incitar a mi alma aventurera.

Vuelve de nuevo porque viajo,

pero nunca viajo al mismo lugar,

unas veces oigo a lo lejos el chirriar de los molinos

movidos por el viento, que ondea mi pelo,

como a las olas, en el constante ritmo.

Me siento una loba de mar.

Otras veces, mi pupila se dilata al calor de tu pupila azul,

me empequeñezco ante los inmensos campos amarillentos de Castilla

y duermo en los tonos grisáceos de la soledad de Nueva York.

Navego, corro y salto,

viajo, duermo y amo.

Vivo despierta en un sueño,

el que me da la ventanita de mi rincón.

Inspiración que libera mi mente,

impresas permanecen en el tiempo

palabras eternas que esperan

a que me asome a la ventanita de mi rincón.

Blanco conejo descansa, duerme tic-tac,

hombres grises no negocio, tiempo no quiero ahorrar.

Y es que yo no necesito soñar para cambiar de realidad,

con un libro me basta para ser.

Es mi ventana, mi luz,

es mi rincón.

 

Elena Fg

CARTA DE UN LECTOR AGRADECIDO

CARTA DE UN LECTOR AGRADECIDO

En Madrid, a 5 de Febrero de 2012.

Estimado Santiago:

El motivo por el cual le escribo es para felicitarle por su trilogía Africanus. Aunque en realidad todo forma parte de un trabajo de una asignatura de la Facultad, no obstante, me permite, por un lado, realizar el trabajo, y por otro, agradecerle que haya dedicado buena parte de su tiempo a la realización de la novela histórica más apasionante ante la que un lector se puede enfrentar. Quería corresponderle con este agradecimiento los ratos tan agradables que he pasado y pasaré con sus futuras novelas. Pero no me gustaría dejar escapar la ocasión de narrarle cuáles han sido mis sensaciones como lector, cuando por casualidad y, en un orden que no corresponde al de la trilogía, comencé leyendo Las legiones malditas. Inicié la aventura de acompañar a dos de los más grandes generales de toda la antigüedad, con permiso de Alejandro Magno, en un enfrentamiento colosal, tanto en su magnitud, como en el derroche de todos los valores que se presumen en un gran estratega: inteligencia, honor, lealtad y sobre todo pasión, máxime cuando se trata de una novela que narra el desarrollo de la guerra en la que todos estos ingredientes son necesarios para llevar a un ejército a la victoria.

Creo sinceramente que desarrolla con maestría los tiempos de la novela, no deja que la gran fuerza de los personajes principales acabe por disipar la gran importancia de los personajes secundarios de la obra: Cayo Lelio, Catón, Plauto. Todos ellos son personajes para el disfrute y que no permiten que durante la lectura uno se relaje pensando que lo que viene después es lo interesante, sino que el interés es constante dentro de su obra.

Nunca olvidaré esta trilogía. Me ha acompañado en multitud de sitios y circunstancias diferentes: en el metro y el tren cuando iba a trabajar, a pesar de que no es precisamente un libro de bolsillo, o en el avión, cuando me disponía a disfrutar de mi luna de miel en Egipto (he de reconocer que tengo algo de miedo a volar pero que con la lectura esas horas no existieron, estaba tan sumergido dentro de la historia que los miedos se disiparon). Pero, sobre todo, me ha proporcionado dos de los instantes más maravillosos, mágicos e intensos que uno pueda tener, la combinación de la lectura con el ocaso del sol en el río Nilo, o el disfrute de un atardecer en el mar Rojo, en compañía de Escipión, Aníbal o Quinto Fabio Máximo, pues la lectura también tiene su propio contexto y, en mi caso, no pudo tener mejor marco que ése. 

Quería, por último, mostrar mi agradecimiento porque con su obra recuperé el interés por la lectura, así como desearle que su próxima trilogía tenga aún más éxito que la anterior. Sólo espero que la lectura de esta carta en mi clase anime a alguno de mis compañeros a leer sus novelas, pues ante todo la lectura también es compañía y se disfruta mucho más cuando tienes a alguien con el que comentar el desarrollo de la obra, la fuerza de los personajes, la intriga. El hombre es un ser social y la lectura lo demuestra.

David Cano López.

CARTA PARA LA REINA DEL CRIMEN

CARTA PARA LA REINA DEL CRIMEN

 

“La mejor receta para la novela policíaca:

 el detective no debe ser nunca más que el lector”.

Ésa fue su máxima, querida Agatha.

Ése fue el secreto de su éxito.

 

Estimada Agatha Christie:

Soy una de sus lectoras y admiradoras. Mi curiosidad por sus novelas comenzó cuando aún era niña, una de esas tardes de verano en las que tienes ganas de vivir una aventura, entendiendo por aventura realizar cualquier acto a escondidas, tener esa sensación de hacer algo “prohibido” por lo que merece la pena arriesgarse. Mi aventura consistía en algo tan simple, y tan corriente en la infancia, como cotillear en casa de mi abuela sin ser descubierta, abriendo y cerrando armarios sin parar…

En una de esas hazañas detectivescas, acompañada por mi hermana y mi prima, descubrí una colección de libros muy interesante. Todos ellos estaban escritos por la misma autora: Agatha Christie. Fue sólo una primera toma de contacto, pues apenas leí un párrafo de uno de ellos. Tuvieron que pasar varios años más para que despertase en mí el interés por la lectura, y entonces vino a mi mente la escena que acabo de contar, así que fui a aquel armario y elegí un título: El testigo mudo, una novela policíaca de lo más peculiar que logró hacer que me sumergiera en otro mundo. Recuerdo que me empeñé en buscar la razón de ese título y, al final, me conformé pensando que se refería al perrito (el testigo mudo era el perro, ¿verdad? Él tenía que haberlo visto todo). A partir de ese momento sus obras fueron uno de los mejores entretenimientos de mis veranos, lo tenían todo: intriga, relaciones familiares de lo más enredosas, cuidadosos procesos de investigación criminal, originales escenarios donde se desarrollaban las historias, entrañables personajes como Miss Jane Marple o Hércules Poirot…

Dicen que lo bueno, si breve, es dos veces bueno, y así es. Sus novelas no son muy extensas y eso es parte de su encanto, porque es como si estuvieras viendo una película con todos los elementos necesarios para cautivar al espectador, una película que puedes disfrutar en tu habitación, en la playa o en la piscina. En ella tú eliges los decorados, imaginas a los actores y, por eso, cada lector puede hacer que esa historia que la novela cuenta sea única e irrepetible.

Me despido con un sincero agradecimiento, porque gracias a usted he disfrutado mucho y espero seguir disfrutando de la lectura.

¡Hasta siempre, Reina del Crimen!

Natalia.

¿POR QUÉ LOS UNICORNIOS NO SE QUEDAN CON NOSOTROS? CARTA A ANA MARÍA MATUTE

¿POR QUÉ LOS UNICORNIOS NO SE QUEDAN CON NOSOTROS? CARTA A ANA MARÍA MATUTE

Admirada Ana María Matute:

Me gustaría felicitarla por haber ganado el Premio Cervantes. Todos los que seguimos su trayectoria nos alegramos muchísimo de ese triunfo que sentimos cercano, casi tanto como los personajes que pueblan sus obras.

Lo cierto es que hasta hace poco nunca había leído un libro suyo (y eso que me los habían recomendado en numerosas ocasiones). En cierto modo, los libros vienen a nosotros como las cosas importantes de la vida…, por eso hay que estar preparados para atender a su llamada. Paraíso inhabitado llegó a mis manos el año pasado, cuando fui a una biblioteca para buscar una novela que refrescase mi verano. Leí las primeras páginas (nunca suelo mirar la contraportada de los libros, lo mejor es leer directamente las palabras del autor) y pronto me vi sumergida en el mundo de Adriana. Me identifiqué tanto con ella, que me sorprendí a mí misma sonriendo mientras leía. Era el tipo de sonrisa que suele emerger cuando te encuentras con alguien que te entiende sin necesidad de que te veas obligada a dar mil explicaciones que no harán más que volver difícil lo sencillo.

Adriana halló una gran fuente de comprensión en Eduarda, una mujer fuera de lo normal, que es todo un ejemplo a seguir, porque se muestra tal y como es, con sus particularidades. Hay que ser muy valiente para ser uno mismo. El misterioso silencio de Adriana, que a menudo preocupa a su madre y que forma una muralla entre el mundo y ella, se rompe cuando ve que puede comunicarse con alguien, cuando sabe que sus palabras van a ser escuchadas de verdad.

Los sueños también se concentran en la noche (no sé por qué siempre relaciono el silencio con la noche), porque es cuando estamos más abiertos a la fantasía, perdemos la férrea noción de la realidad y los prejuicios nos abandonan durante unas horas. Creo que por eso a Adriana le gustaba pasearse en ese momento del día, porque no había ruido, podía soñar tranquila y descifrar aquellos secretos que se camuflaban en la monótona rutina. Los unicornios no se muestran a plena luz del sol…, tienen su instante.

¿Pero por qué no se quedan con nosotros? ¿Por qué se tienen que ir tan rápido? A lo largo de la obra me pregunté por qué Gavi tenía que desaparecer tan pronto, ¿es el sino de los unicornios? Yo no quiero pensar que se van (en esto tal vez delate el idealismo de mis diecinueve años), quiero creer que permanecen a nuestro lado. Aunque tal vez eso es lo que les hace tan especiales. La belleza de lo inalcanzable nos cautiva.

Por favor, Ana María, no deje nunca de escribir y continúe haciéndonos soñar con sus historias. Para todos los que aspiramos a ser escritores algún día, es todo un modelo a imitar, no sólo por el éxito bien merecido que ha alcanzado, sino también por conseguir que las personas se emocionen y vivan con intensidad en un mundo que no ha sido creado por ellos, pero al que se sienten muy unidos, como si hubiera estado siempre ahí esperándonos…

Un beso,

Guiomar Matarranz.

 

LA ODISEA REAL DE UN ULISES LOCO (Una visión muy personal de

LA ODISEA REAL DE UN ULISES LOCO (Una visión muy personal de

[…] y así lo ha de hacer el quiere alcanzar nombre de prudente y sufrido, imitando a Ulises, en cuya persona y trabajos nos pinta Homero un retrato vivo de prudencia y de sufrimiento, como también nos mostró Virgilio, en persona de Eneas, el valor de un hijo piadoso y la sagacidad de un valiente y entendido capitán, no pitándolo ni describiéndolo como ellos fueron, sino como habían de ser […].

Miguel de Cervantes Saavedra: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (I, 25).

Los niños que hemos vivido y crecido en Alcalá de Henares siempre hemos tenido presente la figura de Don Quijote y de su autor, Miguel de Cervantes. Con una sensación de orgullo por el hecho de ser de la misma ciudad en la que había nacido el escritor nos le imaginábamos pequeño, en pantalones cortos y corriendo por las mismas calles empedradas por las que lo hacíamos nosotros al salir del colegio. Y después, al hacerse mayor y quedarse manco, lo creíamos escribiendo El Quijote en un habitación iluminada por una vela, y que si paseabas por la calle Mayor podías ver a través de su ventana de luz anaranjada cómo lo hacía. O, al menos, eso era lo que le habíamos entendido al maestro que nos daba clase.

Por eso, desde una edad muy temprana he entrado en contacto con la obra cervantina, aunque la primera vez que “nos obligaron” a leerla se me hacía muy difícil mantener una continuidad, enterarme de lo que aquel hombre tan raro decía y hasta sostener el peso de aquel libro enorme e interminable. Era mucho más divertido verlo en televisión en forma de dibujos animados.

Con el paso de los años fueron varias las ocasiones en las que volví a leer El Quijote en el colegio y en el instituto. Pero cuando más partido le he sacado a su lectura ha sido ahora, que con el devenir de los años y los acontecimientos poseo otro concepto de la vida y un pequeño conocimiento de la cultura, la mitología y los textos clásicos, que Miguel de Cervantes tuvo tan en cuenta a la hora de escribir su obra.

Cuando a mitad de la narración se puede leer el párrafo antes reseñado en el que Alonso Quijano hace mención a Homero, a Ulises, a Virgilio, a Eneas y a la areté que todo hombre que se precie anhela alcanzar con toda su alma, uno no puede evitar darse cuenta de que Cervantes era un gran conocedor de la literatura clásica griega y latina.

Hay que tener en cuenta que para que Cervantes entrara en combate en la batalla de Lepanto tuvo que recibir educación e instrucción militar en alguna academia militar española, donde sin duda entró en contacto con La Iliada de Homero, ya que ésta era muy utilizada con ese propósito por estar cargada tanto de valores como de tácticas y prácticas militares.

Aparte de que Cervantes hubiese estudiado en Italia y fuera conocedor de los grandes escritores clásicos, es muy posible que cuando más estrechamente entró en contacto con las obras de éstos, con la cultura que vivieron y su mitología, fue en esta época de su vida en que ingresó en la milicia y en sus años de cautivo en Argel. ¡Largas son las tardes de viaje en un barco, y largos se hacen los años hecho prisionero!, donde pudo haberse empapado de obras como La Iliada, La Odisea o La Eneida.

Todo esto me hace pensar en si Miguel de Cervantes, al ponerse a escribir El Quijote, lo que buscaba era poder llevar a cabo un acto casi experimental y realizar la obra a imagen y semejanza de las homéricas y virgiliana, pero dentro de su marco contemporáneo. ¿Qué pasaría si Ulises o Eneas se dieran una vuelta por los pueblos de La Mancha a finales del siglo XVI? Pero, además, con este proyecto conseguía otro fin, y era el de ofrecerle a la sociedad española de esa época la oportunidad de poder leer, escuchar en la mayoría de los casos, las aventuras de esos héroes homéricos, pero de una manera más cotidiana y en un escenario en que les fuese fácil presentar a estos personajes a unos españoles que, en su mayoría, rozaban el analfabetismo y a los que nunca les sería posible tener acceso a las obras clásicas.

De este modo, y con ese fin, podría haberse gestado en un principio la obra cervantina. Pero, en un momento dado, Cervantes habría imaginado lo que hubiese ocurrido si alguien se presentase en cualquier pueblo manchego defendiendo altos y nobles valores renacentistas inspirados en los que defendía Ulises en La Odisea o en La Iliada. La reacción primera y más segura habría sido el asombro y la sorpresa, que llevarían después a la risa y, posteriormente, a la burla.

Por eso, aún necesitaba el autor acercar más a esos héroes y a los españoles del siglo XVI, y para ello utilizó a los personajes más conocidos de entonces, defensores de esos mismos valores durante todo el Renacimiento: los caballeros. Pocas personas eran las que no habían oído hablar sobre ellos o habían leído las hazañas que contenían las novelas de caballería, que en muy diferentes formas y bajo muy diversos títulos corrían por todo Occidente. Poco a poco, el experimento le iba llevando más hacia la comedia que hacia la majestuosidad de las obras clásicas, al tiempo que su personaje viraba más hacia la locura y la burla que hacia la heroicidad.

Parecía claro el efecto que El Quijote iba a tener en la sociedad contemporánea cervantina, pero lo curioso es cómo ese efecto ha llegado a la actualidad, a la sociedad del siglo XXI. Actualmente, cualquier persona sabe leer y escribir perfectamente, ha tenido una educación y ha accedido, gracias a la misma, a las obras clásicas. De alguna manera, obligada o motivada por el entusiasmo, ha leído La Odisea de Homero al igual que El Quijote. Ahora bien, ninguno de nosotros afirmaría que Odiseo o Ulises estaba loco, aún cuando sus amigos son convertidos en cerdos, tiene que enfrentarse a un gigante con un solo ojo y le atacan monstruos de los acantilados en forma de bellas mujeres que le intentan engañar con maravillosos cantos.

Pero, ¿qué afirman esas mismas personas cuando ven a Alonso Quijano enfrentarse a unos molinos que se han convertido en gigantes, o a un ejército de ovejas como hizo el héroe homérico Ayax? Claro está que su opinión es que este señor estaba loco. Parece que lo que marca la diferencia es el marco y la época en la que ocurren unos mismos hechos, protagonizados por unos personajes con comportamientos similares y que defienden unos mismos valores.

Con esto, Miguel de Cervantes da inicio al fin de los valores que se intentaban inculcar a los miembros de la alta sociedad renacentista, quienes creían poseer inspirados en esa antigüedad y esplendor clásicos, pero que, sin embargo, a la hora de ponerlos en práctica  el resto de la población, nada tenían que ver con cómo lo hacía la nobleza. El hambre y las necesidades hacían imposible que este tipo de valores tuvieran importancia y, por tanto, sirvieran únicamente para la burla, la risa y para ridiculizar a aquellos que el escritor tuvo que aguantar y que le abandonaron en la indigencia.

Daniel Perrino López.

 

 

CARTA A EL CHOJIN

CARTA A EL CHOJIN

Saludos Chojin. El motivo de esta carta es realizarte algunas preguntas acerca de tu libro Rap, 25 años de rima. Permíteme que me presente. Me llamo Miguel Ángel Cabezas, estoy estudiando el Grado en Humanidades en la Universidad de Alcalá. Tenemos una asignatura llamada Historia de la Lectura, en la que nos dijeron que escribiéramos una carta a cualquier persona  que hubiera escrito un libro, fuera cual fuera. Esto me dio pie a leer la Historia del Rap en España, porque no hay nada mejor que trabajar (o estudiar) lo que te gusta. Y ahora me piden que dialogue contigo, que diga lo agradecido que estoy por tu obra, que te pregunte cosas, o te diga mi opinión acerca de la obra.

Sin embargo, ni tú eres Santa Claus, ni yo soy un bebé de teta. En contraposición a las malas lenguas, los universitarios no (solo) somos seres dionisíacos, dedicados a los placeres carnales y a la pereza por vicio, y además, viniendo de la Facultad de Filosofía y Letras, lo que nos enseñan ante todo es a pensar por nosotros mismos, a reflexionar de forma razonada, y a saber realizar críticas y análisis de cualquier texto filosófico histórico o artístico (tipos de textos que están presentes en la obra). Si he decidido escribirte, es porque dentro y fuera del movimiento del hip hop, eres escritor. Alguien que escribe un libro, no solo espera opiniones y felicitaciones. Aunque no lo desee, también querrá ser puesto a prueba, para que en cierto modo tenga que defender lo que es suyo, y además superarse a sí mismo.

En el ámbito universitario se habla de rap. Muchos queremos que la poesía urbana sea un episodio más dentro de los libros de Historia de la Literatura. Nosotros somos los que estamos viviendo ese cambio, y soy consciente de ello. Pero como siempre, hay mucha gente que lo único que ha visto más cercano al hip hop es la película de Ali-g y que tiende a generalizar. Y yo intento dar a conocer lo que es este mundo, que no se trata de fumar porros y sentirse más macho que los demás. Supongo que hay gente que nunca lo entenderá, aunque es una de las cosas que más me gustaría “dialogar” contigo. La expansión del movimiento y cómo ve la gente todo esto “desde fuera” es bastante importante. También hay otras cosas que me gustaría comentar: el papel de la piratería en el rap, la “chulería” del Mc y el papel de la mujer en el rap.

Así, pues, he de decirte que tu libro Historia del Rap en España me ha creado un gran entusiasmo, ya que por fin alguien se ha decidido a contar lo que es la historia del rap en nuestro país. El hip hop es práctica, pero ya empezaba a echar de menos algo de teoría en este movimiento. Necesitaba grandes respuestas a pequeñas preguntas, y confirmar cosas que tenía por meras hipótesis y aquí las he encontrado (todo un detalle lo del glosario).  Hay demasiadas letras en España que hablen del rap, del estilo y del flow, pero ninguna los define. La gente suele hablar sin tener ni idea y es una de las cosas que más me repatea. Es muy emocionante observar cómo va creándose un estilo, y observar las diferencias entre el rap de 2008 y CPV en sus inicios. Y es que, aunque no seamos expertos teóricos del rap,  los que hemos crecido con el rap de Nach o de SFDK o el tuyo, y luego hemos descubierto CPV, somos capaces de captar mejor las diferencias, las similitudes, las técnicas, que hay entre los grupos de antes y de ahora. Cuando escuchas por primera vez CPV, La Saga Continúa, te niegas a llamar a eso rap (nada que ver con lo que piensas tras la segunda vez). Te das cuenta de que el rap que has escuchado desde siempre, sigue unas reglas. Los oyentes de rap que sólo hemos oído a los grupos de primeros de siglo, nos cuesta contemplar estructuras distintas a las que están establecidas, al cuatro por cuatro. No entendemos por qué dicen tantas cosas seguidas, o por qué se empeñan en decir tantas sílabas en una estrofa cuando podría hacerse en dos perfectamente. No se doblan las voces, cosa que se nota. Hay tracks dentro del mismo álbum donde se utiliza la misma base (cosa para mí totalmente antiestética, impensable). La base por alguna razón no tiene sonidos armónicos, ni melodía, sino que tiene el bombo la caja, y sonidos aleatorios que se repiten. Y lo más importante: te das cuenta de que este rap, no está hecho para que le guste al que escucha. Hay ausencia de adorno, sólo importa el mensaje. Es más bien como si te dijeran: "esto es lo que hay, si te gusta bien, y si no, pues te vas". Esto cambia tu percepción del rap. Antes pensabas que el MC tenía que convencerte de que era el mejor, como si tú, como público, fueras juez de su futuro y de alguna manera tuvieras poder sobre él. Pero no es esa la realidad.

Al revés, si CPV es el mejor grupo de rap (desde mi punto de vista) es por esa misma despreocupación hacia el oyente, centrándose en su estilo propio, en las críticas directas que hace al sistema (críticas duras que no he visto en cualquier otro grupo o MC).  Te das cuenta aquí, que todas esas diferencias que veías con el rap actual, no son creadas, sino que con el paso del tiempo se han creado hasta llegar al rap de hoy.

Peor aún es la sensación, cuando observas a Mc Randy y a Dj Jonko cantar el Hey Pijo. Lo primero que piensas es que eso no es rapear, sino un chaval de 18 años que dice cosas (con una letra pobre) al ritmo de una base. Lógicamente, luego observas que es una de las formas más arcaicas del rap español y que tiene suma importancia, ya que es el “clásico”.

A continuación, voy a pasar a realizarte varias preguntas:

Hablemos pues  de la chulería del MC. En el libro dejáis bastante claro que el hip hop es un modo de vida, con sus diferentes manifestaciones artísticas. En el rap esta chulería innata se demuestra siempre, y afirmas convincentemente que los MC´s entre ellos luchan por ser mejor el uno que el otro, y a la vez esto les permite superarse a sí mismos, y en definitiva les hace felices. Cualquier ser humano que cumpla un par de condiciones físicas puede hacer rap. Tener voz y capacidad de pensar.  Sin embargo… ¿hasta qué punto es correcta la chulería del MC? ¿Realmente un MC debe sentirse superior a otro porque él lo piense? ¿Quién decide quién es bueno y quien un toyaco? Cuando escuchamos a alguien rapear, sabemos perfectamente si lo que hace vale o no. Le he enseñado una canción de 5 grupos distintos a varias personas que no tienen nada que ver con el movimiento del hip hop y los han valorado en cuanto estilo, uso de la palabra, y música, y todos han coincidido en lo mismo: Doble V se llevaba el mejor puesto.  Sin embargo… ¿somos realmente nosotros jueces de los demás? ¿tenemos ese derecho a juzgar?

Hablemos de la piratería. La piratería es la pesadilla de toda discográfica que quiera ganar dinero a costa de la música. Sin embargo, ¿consideras tú, como artista y MC, que la piratería es beneficiosa para el artista? ¿Hasta qué punto es perjudicial económicamente la piratería para un MC? Hay que tener en cuenta varias cosas… En la antigua Grecia, cuando la gente iba al teatro, no se esperaba ninguna sorpresa. Sabía perfectamente la obra que iba a ser representada y los actores debían sorprender al público con la belleza de los decorados o con la música. De la misma manera, hoy día, quien va a comprar un disco de rap, sabe perfectamente lo que hace. Sabe lo que va a comprar (es más, seguro que ya ha escuchado las canciones en Youtube o por otro medio). Sin embargo, en la antigua Grecia no había Internet, ni Emule. Hoy en día, las descargas del Ares  junto con Youtube y Spotify son la forma más rápida, fácil y sobre todo barata de disfrutar de la música. Esto afecta al rap ante todo.  Sin embargo, debéis de reconocer, MC´s, que si no fuera por la piratería, no se uniría al hip hop tanta gente. Y esto sí es beneficioso para el artista, pues le dará mucha fama, gracias a la facilidad que tiene Internet para la difusión de las cosas. Con la fama, y la acogida popular, comenzarán a subir las ventas, y las salas de conciertos comenzarán a llenarse. Así pues, ¿es perjudicial la piratería?

Una última pregunta estoy obligado a realizar, acerca de la mujer en el rap, aunque no te corresponde a ti, sino a tu compañero, Francisco Reyes. En el libro, dice que la mujer en el rap es diferente, porque de alguna manera no necesita que los demás se fijen en ella: “Por lo tanto, y como hemos visto, el Mc, por ejemplo, se dedica a hablar de lo bueno que es, en la mayoría de las ocasiones. Una mujer o chica, a esa misma edad -pongamos diecisiete años- no necesita demostrar lo buena que es, porque sabe que, con una mirada o una sonrisa, puede hacer con los hombres/chicos que le rodean lo que ella quiera, y ése es su poder”. Supongo que con este párrafo sois conscientes de lo que decís, pero sin duda alguna hay cosas con las que no estoy de acuerdo. No creo que una cosa tan simple pueda servir como respuesta a la pregunta de por qué hay pocas mujeres en el rap. No me parece correcto el argumento de que el Mc solo hable de sí mismo la mayoría de las veces, pues la mujer Mc también hablará de sí misma la mayoría de las veces. De hecho, me atrevería a decir, que de las pocas mujeres Mc que he visto (dentro de las relativamente pocas que existen) hablan más de sí mismas que los hombres. Simplemente por el hecho de que son menos en el movimiento ya tienen la “obligación” de hablar más de sí mismas que los hombres, y de creerse superiores  sobre la inmensidad de los Mc´s hombres que existen: "¿qué pasa?, ¿que por ser mujer no voy a rapear?". Además, con el argumento de que cualquier mujer de diecisiete años puede conseguir lo que quiera con los demás, estáis intentando aumentar la autoestima de las mujeres, cuando todos sabemos, que no todas las mujeres de diecisiete años siempre consiguen lo que quieren con una mirada o una sonrisa. Si hay menos mujeres que hombres en el rap es porque, en sus inicios, el papel de la mujer en la sociedad no había evolucionado hasta el grado actual. La igualdad entre hombre y mujer es todavía una utopía para la sociedad, desgraciadamente.  El hecho de subirse a un escenario requiere valor y seguridad en sí mismo. Cualquier persona puede hacerlo, sea hombre o mujer. Desde mi punto de vista, si las mujeres no se suben al escenario para hacer rap tanto como los hombres, es  porque ante la inmensidad de hombres Mc´s se sienten presionadas, inseguras o “fuera de su lugar” (cosa que a mí me gustaría que cambiara, ya que considero que el rap, como el resto de las cosas, debería de ser de todos). Sin embargo, en la actualidad, la mujer en el rap está mal vista, no voy a andarme con tonterías: la mayoría de la gente considera a las mujeres Mc´s como “malas”, sin flow. Esto tiene que ver con la primera pregunta que te formulé. 

Termino esta gran carta, que a pesar de la extensión espero que hayas leído, con una pequeña anécdota que me ocurrió esta mañana. Un compañero, Raúl, me comentó que si iba a acercarme a ti, te llevara uno de tus discos, para que se lo firmaras. No creo que sea porque no ha escuchado tus canciones lo suficiente como para saber que un autógrafo no significa nada. Sin embargo, sí que nos sentiríamos agradecidos si contestaras a esta carta a través del mismo canal por el que la has recibido. Un prólogo espléndido, por cierto.

Paz y respeto.

Miguel Ángel Cabezas.

ANOTACIONES AL MARGEN

ANOTACIONES AL MARGEN

Es evidente la importancia de las anotaciones al margen en los libros para obtener de ellos informaciones imposibles de obtener en ninguna otra documentación acerca de los usos de la escritura, de las distintas formas de desarrollo o génesis del pensamiento, y sobre todo de los modos de leer, de cómo los lectores construyen los significados de sus lecturas, asumiendo lo escrito como suyo, transformado en idea lo que pasa a formar parte de su mente y de sus reflexiones, acciones, creencias y comportamientos vitales. Es, por tanto, crucial el diálogo que se realiza entre lo que se escribe, lo que al margen se anota, y lo que se lee. Porque lo que el lector anota en esos márgenes construye un nuevo texto, que enriquece al anterior.

Hoy en día vivimos una transformación de los hábitos de lectura, sobre todo a causa de las nuevas tecnologías, como Internet, y especialmente los ebooks en lo que se refiere al mundo editorial, antes sólo de papel. Esto supone un enorme cambio, no es algo intranscendente, puesto que transforma nuestros comportamientos lectores, incorpora nuevas formas de pensar y produce nuevas acciones culturales. Esto me lleva a pensar en que, todas estas transformaciones, pueden suponer ganancias o pérdidas, depende de cómo se interpreten. Sin duda, el libro electrónico y la página digital llevarán a perder la costumbre de anotar nuestras ideas en los libros. O si no se pierde, desde luego tendrá lugar una adaptación de esta práctica a los nuevos formatos electrónicos e informatizados: ¿realizará el lector  anotaciones en un archivo de Word, a través de portátiles u ordenadores? ¿O en formato oral mediante grabaciones en dispositivos como los móviles? ¿O los nuevos dispositivos de lectura acabarán incluyendo, si es que no lo han hecho ya, la opción de que el lector escriba? Incluso, yendo más allá... ¿podrán las notas al margen convertirse en lecturas orales y generar debates y tertulias on line o en vivo? De hecho, esto no está tan alejado de la realidad actual, cuando podemos asistir constantemente a conferencias y debates en torno al mundo del libro y de la lectura, en las que el autor, por ejemplo, presenta su libro y el público dialoga y pregunta sobre el mismo. Quizás evolucionemos a entornos dónde el autor lea en público su obra, presencialmente o a través de la pantalla, y toda la audiencia comente esas "notas al margen" de forma oral, quedando registradas con una grabación en vídeo del evento. Independientemente de todo, esto no compromete las ideas particulares de cada cual, aquellas que una lectura, hecha o no en silencio, les sugiera, realizadas sobre un soporte digital. Ni tampoco descarta la opción de una mezcla de formatos, clásicos-modernos: puede leerse en pantalla y, al tiempo, tener al lado un cuaderno donde anotar o hacer esas anotaciones en otro fichero que pueda abierto al tiempo que el que leemos y donde anotemos todo lo que queramos.

Toda esta reflexión viene a colación de un artículo publicado en el periódico El País el pasado 17 de marzo de 2011, en el que se reflexiona sobre los cambios electrónicos que afectan al mundo de la lectura y del sector editorial, haciendo referencia a las anotaciones que durante años han realizado los grandes intelectuales del planeta, desde Darwin hasta Mandela. Puede consultarse en www.uco.es/servicios/comunicacion/dossier/item/download/71611.

Bárbara Medina de Francisco

SORPRESA EN LA EVOLUCIÓN DE LA LECTURA

Únicamente quiero hacer un pequeño comentario sobre la evolución de la lectura una vez terminada la asignatura. En mi opinión, a medida que han ido pasando los años ha cambiado radicalmente la concepción de la lectura tanto por parte del lector como del escritor. En estos tiempos, se lee por pura diversión, por entrenerse y por involucrase en historias ajenas. Ha pasado a un segundo plano toda aquella lectura más reflexiva y de opinión, o simplemente la basada en hechos políticos o de pensamiento. Ésto ha sido potenciado, fundamentalmente, por la enorme aparición de escritores comerciales, que narrando con bastante menor calidad, han derivado sus trabajos a una concepción más ociosa de la lectura. Ahora hay libros para todo tipo de públicos, de todo tipo de temas y de todo tipo de escritores. El aspecto comercial se agranda por las innumerables versiones en el cine de múltiples novelas y el profundo surgimiento de trilogías y series de novelas de un mismo personaje.

Sorprende el lugar donde se produce la lectura en estos tiempos. Ya no se considera un acto de soledad, en un cuarto a media luz y en profundo silencio; o un acto de relax, en un campo con el píar de los pajaros como compañía. No, ahora montas en transporte público y encuentras lectores por doquier, que unen la lectura al tiempo que tardan en llegar al trabajo, luego en casa se olvidan del libro y lo retoman al día siguiente, a la misma hora y con el mismo ruído. ¿Se pierden las costumbres o disminuye el tiempo el libre para leer? ¿Por qué leer si lo puedo ver en el cine?  Sin embargo, ahora se hacen más libros, proliferan los escritores y los tipos de lectores y la tecnología va haciéndose hueco en este tradicional arte. Realmente, ¿ha mejorado o empeorado la lectura? ¿O simplemente ha evolucionado con el tiempo?

David Sánchez-Talavera Martín.

CAMBIOS EN LA IMPORTANCIA Y CONCEPCIÓN DE LA LECTURA

CAMBIOS EN LA IMPORTANCIA Y CONCEPCIÓN DE LA LECTURA

Es cierto que el carácter de la lectura ha cambiado, en el siglo XIX  los libros eran un bien preciado y el poseer libros daba un cierto prestigio social, las bibliotecas personales crecían y eran reflejo de los propios individuos.

 

Esta situación ha cambiado hoy e incluso en edades adolescentes parece que leer libros te convierte en “el raro”. Que fuera de los círculos de la Universidad muchos tengamos amigos que no leen nada y los intereses de los jóvenes se centren ahora en otras vías refleja que, en cierto modo, se ha perdido ese prestigio que concedía el libro y que conceden en la actualidad, por ejemplo, los coches.

 

Sin embargo, esta pérdida de prestigio de la lectura no significa que la lectura no tenga una función y un poder. El poder de la lectura es que nos llega a hacer independientes, nos hace pensar por nosotros mismos, nos aparta de las redes que nos tienden, es lo que quizá teman quienes “mandan”. Por ello, a pesar de la pérdida del prestigio social que tenía la lectura en el siglo XIX o en otras épocas anteriores, hoy su poder reside en hacernos un poco mas libres.

 

Por tanto, olvidándonos de los porcentajes que nos brindan las encuestas y los estudios sobre los índices de lectura en la época actual, el único consejo posible que puedo escribir en este blog es que hagamos uso de lo que tras muchos años se ha conseguido: el acceso a lectura de toda (casi toda) la población, lo que hace, sin duda, que la lectura tenga hoy más poder que el que haya podido tener nunca.

 

Ignacio Garnacho Gómez.

EL REY RANA

EL REY RANA

¿Quién no conoce el cuento del rey rana? Forma parte de los cuentos de los Hermanos Grimm. Se trata de una princesa que pierde su bola dorada y la rana se la devuelve pidiendo a cambio que pueda jugar, comer y dormir con la princesa. Ella no quiere concederle esta petición y al final se enfada mucho y tira la rana contra la pared. La rana se convierte en un príncipe y los dos se casan. Seguro que hay muchas versiones más, porque antes de que los Hermanos Grimm y otros autores los pusieran por escrito, los cuentos se trasmitían oralmente. En Internet sólo he encontrado la versión de los Hermanos Grimm.

 

El año pasado Walt Disney Pictures hizo una película que en español se titulaba Tiana y el Sapo. Desgraciadamente no he tenido tiempo para ver esta película, pero según el trailer no parece que la historia tenga mucho que ver con la de los Hermanos Grimm. El trailer nos dice que hasta ahora nadie ha sabido que pasó de verdad después de que la princesa besara a la rana. Se puede ver cómo tras el beso la princesa se convierte en una rana. Es decir, que en la película hay por lo menos dos cambios, comparando ésta con la versión del cuento de los Hermanos Grimm.

 

1)     La rana quiere un beso de la princesa.

2)     La princesa se convierte en una rana.

 

La idea de que la rana quiera un beso de la princesa aparece recogida en un libro cuyo contenido no tiene nada que ver con este cuento. En alemán se titula Ungeküsst und doch kein Frosch. Es un poco difícil traducirlo al español, pero podríamos decir que significa algo así como «No ser besado, pero tampoco ser rana». Este libro fue escrito por un cristiano estadounidense, Joshua Harris, y el título original es I kissed dating goodbye, («Le dije adiós a las citas amorosas»). El autor cuenta en este libro que dejó de salir con chicas, en el sentido de que dejó de tener relaciones no serias, para así esperar a encontrar a la mujer de su vida, con la que se casaría en el futuro.

 

Como este autor tuvo bastante éxito con esta obra escribió otro libro que en alemán se titula Frosch trifft Prinzessin («Rana encuentra a princesa»). Fue traducido al inglés como Boy meets girl y en español como Él y ella. Se trata de la continuación del primer libro, y es un compendio de consejos para parejas cristianas. El autor cuenta cómo conoció a su mujer y luego se casó con ella. Probablemente no tenga mucho que ver con el cuento original, aunque no lo sabemos, pues es probable que la rana estuviera enamorada de la princesa cuando todavía era rana. La princesa seguramente no. Supongo que se trata simplemente de la continuación del título del primer libro.

 

De todos modos, a partir de todos estos ejemplos podemos ver cómo los cuentos aparecen, se tranforman, cambian, se leen, se cuentan, etc., en todo el mundo a lo largo de diferentes momentos, es decir, tienen su propia Historia de la lectura.

Gerlinde Mathias