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Leer y reflexionar

CARTA DE UNA DESCONOCIDA, STEFAN ZWEIG

CARTA DE UNA DESCONOCIDA, STEFAN ZWEIG

El famoso novelista R. regresó a Viena después de una refrescante salida a la montaña. Se reclinó en su butaca y cogió una carta a la que no había prestado ningún tipo de atención hasta ese momento: “A ti, que nunca me has conocido”.

El lector/a se encuentra con una carta de una mujer desconocida, de quien ni si quiera sabemos el nombre. No es una carta de amor, puesto que no es amor, es obsesión. Pero si es cierto que el amor es el tema central de la misma. Es un amor unidireccional, sin límites, eterno e incluso enfermizo. Es un amor por el que llegamos a condicionar toda nuestra vida. Un sentimiento inexplicable e incluso injustificable. Las personas necesitamos querer y que nos quieran, aunque eso suponga hacer cualquier cosa por aquello que verdaderamente amamos. Pero, ¿merece la pena si aquello a lo que amamos no nos corresponde?

Para nuestra desconocida si la merece: “Adiós, querido, adiós, gracias… A pesar de todo no ha estado tan mal que las cosas hayan ido de esta forma… te lo agradeceré hasta mi último suspiro. (…) Te lo agradezco… te quiero… te quiero… adiós”. Así concluye su carta en la que nos narra su trayectoria vital, sus sueños incumplidos y todo el amor que experimentó a lo largo de su vida hacia alguien que ni si quiera llegó a conocerla. Imaginad que quien amas no te reconozca. Imaginad el dolor del olvido. ¿Puede un amor tan fuerte y sin reciprocidad sobrevivir para siempre? Estoy segura de que si conociéramos a nuestra desconocida nos diría que sí, sin ni si quiera dudarlo.

Stefan Zweig nos presenta a través de una carta y de una prosa sencilla toda la vida de una desconocida. A pesar de la dificultad de resumir todas sus experiencias en unas pocas hojas, el autor consigue que te adentres en una historia profunda a la par que sencilla. Una historia donde el dolor, el olvido y el amor sin límites son los verdaderos protagonistas.

“- Lo bueno no se olvida, a ti no te olvidaré jamás. 

No fue así; nunca me reconociste ni me conociste”.

Laura Berzal Gómez.

UN REFLEJO DE LA VIDA: LA COLMENA

UN REFLEJO DE LA VIDA: LA COLMENA

Uno de los objetivos de la pintura ha sido siempre el de representar la realidad. Durante el Impresionismo el deseo de los pintores fue recrear a través de trazos de color un instante. Convertir lienzo en ventana. Leer La colmena se asemeja a contemplar un cuadro impresionista trazado con letras negras. Al igual que los pintores impresionistas, Camilo José Cela aspira (y consigue) reflejar un momento. Este momento se sitúa en el Madrid de la posguerra. 

Observa la calle y fíjate en el ajetreo de la gente, lo que contemplas es lo que Cela intenta captar en su obra. Cela retrata personas de diferentes clases, ideologías y moral. Poseedoras de distintas esperanzas, motivaciones, objetivos e intereses. Entre los casi infinitos personajes no hay ninguno al que se pueda considerar protagonista de la obra. Tiene cierto sentido pues en la vida real no hay protagonistas más allá de nosotros mismos.

Pensándolo mejor, puede que sí haya un personaje principal. Es un personaje tan evidente que es fácil pasarlo por alto pero es al que se describe con mayor profundidad. No hablo sino de la vida. Una vida formada por momentos cotidianos y rutinarios y por encuentros casuales e inesperados. 

Al inicio de la obra se intenta inocentemente recordar a cada uno de los personajes que progresivamente van apareciendo. La tarea es prácticamente imposible. Cela obliga al lector a rendirse y dejarse llevar porque, irremediablemente, los personajes acaban por confundirse y entremezclarse en la historia. 

Es interesante que, pese a la casualidad que determina nuestra realidad, todos los personajes de la obra están unidos entre sí, ya sea de manera directa o indirecta a través de otros. Hay algunos enlazados por vínculos familiares o de amistad, otros a los que les une el trabajo y otros que lo único que tienen en común es compartir un lugar en un momento determinado. 

Recomiendo la lectura de este libro por la habilidad de Cela para reflejar la cotidianidad y por su forma de eludir la estructura literaria que parece dominar la literatura. No hay nudo ni desenlace, solo personas y situaciones, solo realidad.

 

Y la obra no es más que eso. Como la vida misma. Gente que viene y va y el esbozo de un instante dibujado con palabras de tinta.

María Herrera Becerra.

UN SACO DE CANICAS

UN SACO DE CANICAS

La historia de este libro se centra en la Segunda Guerra Mundial, más concretamente en 1941 en el París ocupado. Es en ese momento cuando conocemos a los hermanos Maurice y Joseph, quienes juegan a las canicas antes de correr a casa a la barbería de su padre. Ese día cambiará sus vidas para siempre. Tras la ocupación alemana esta familia judía está en peligro y los padres de los niños deciden que Maurice y Joseph deben huir hasta el lugar en el que se encuentran sus hermanos mayores en la zona franca.

Sobrevivir a este peligroso y largo viaje los llevará a echar mano a toda la inteligencia y coraje que puedan reunir. Para ello, deberán cumplir una regla fundamental: bajo ningún concepto deberán admitir ser judíos.

Esta obra es una autobiografía narrada por uno de los hermanos, el pequeño, Joseph Joffo. Desde su inocente visión vivimos las aventuras, las penurias y la persecución que ambos hermanos sufren al huir de un París invadido por los nazis. Poco a poco vamos viendo cómo se produce su marcha y cómo en el transcurso de la misma se desarrolla el ingenio de ambos.

Este libro es una mezcla de ternura y crueldad debido a la época en la que se centra y en la lucha de estos dos hermanos por sobrevivir y conseguir su libertad.

La obra está narrada siempre en primera persona, exponiendo los sentimientos y pensamientos del resto de personajes, lo que te permite conectar muy bien con la historia, ponerte en la piel de los protagonistas y acompañarlos en sus peripecias.

Desde mi punto de vista, me parece un libro muy interesante que, aunque se centre en el relato de la huida de los hermanos, tiene un ritmo dinámico con sucesos que te hacen estar en tensión y tener el corazón palpitando sin cesar.

La fotografía de la portada es real, son Maurice, el mayor, y Joseph, el pequeño. Ver su imagen me ha hecho reflexionar, ya que te preguntas cómo es posible que dos niños tan pequeños e inocentes hayan podido vivir una etapa tan dura. Gracias a este libro es inevitable pensar en algunos aspectos: la injusticia del Holocausto, la crueldad de los nazis, la brutalidad del fanatismo debido a la adoración de un líder…etc.

Una obra que todo el mundo debería de leer para poder echar la vista atrás sobre una etapa tan impactante y señalada como fue la Segunda Guerra Mundial.

Noelia Expósito Ruiz.

LA LIBRERA Y EL LADRÓN

LA LIBRERA Y EL LADRÓN

Laura Loire, propietaria de una librería familiar, está a punto de cerrar la venta de un manuscrito del Inferno de La Divina Comedia de Dante, cuando misteriosamente desaparece. Ella atribuye el robo a Pol, su exnovio y ladrón profesional de libros. Sin embargo, este aparece en una lista de pasajeros que acaban de fallecer en un accidente aéreo. Para conseguir su manuscrito de vuelta, tendrá que conseguir encontrar otra reliquia sin saber muy bien cómo. Laura, ayudada por un viejo anciano ciego, emprende una aventura llena de acertijos y muchos misterios.

Esta novela, dedicada a los amantes de Dante y La Divina Comedia, fue publicada en junio de 2020 y consta de unas 336 páginas. 

Nada más leer la sinopsis de este libro, supe que debía ser una de mis siguientes lecturas pues me atrajo de inmediato la temática relacionada con el mundo de los libros y misterios. Al leerlo, supe que no me había equivocado al escogerlo. Se trata de un libro muy adictivo lleno de acción, amor, intriga, etc. 

Sin duda alguna lo que más me gustó fue que está repleto de muchísima información de libros traspasando épocas y lugares. Por ello, incluye citas, referencias a otros libros y autores, etc.

He de decir que he tenido sentimientos contradictorios con esta obra, ya que había desenlaces que ya me los esperaba desde un principio, sin embargo, y pese a ello, el libro engancha, y no puedes parar de leerlo.

Hasta ahora no había encontrado una historia que fuera capaz de abordar el mundo de la bibliofilia desde un punto de vista serio y verosímil (da gusto leer a alguien que sabe lo de que habla) pero a su vez entretenido e interesante.

Se ve claramente reflejado el grado de especialización que tiene su autor, Oliver Espinosa, sobre el desconocido y atractivo mundo de los ladrones de libros, coleccionistas y bibliófilos.

Judith Hernández Fernández.

LA IMPORTANCIA DE LA LITERATURA

LA IMPORTANCIA DE LA LITERATURA

Una vez inventada luz, y en la era de internet, de los ordenadores, de las máquinas que trabajan por nosotros: el bienestar y la comodidad total del hombre… todo se para, y el mundo nos embiste, y nos preguntamos, creyéndonos originales: ¿Qué es el hombre? 

¿No es acaso eso lo que se preguntaron Sócrates, Aristóteles, y Platón? ¿No es eso lo que trataba de descubrir Descartes, o lo que buscaba Ovidio con cada una de sus Metamorfosis? ¿No es tal vez esa la búsqueda desesperada de Homero, Virgilio, o Cicerón?

Simplificar la literatura al entretenimiento, o al aprender como si de un manual se tratara, es cómo ver la punta de un iceberg y creer conocerlo entero. Es la búsqueda ansiosa e impaciente del hombre por encontrarse a sí mismo lo que le lleva a leer, escribir, esculpir. No es tan sólo belleza: el hombre es mucho más que simple fachada.

Y es por eso por lo que libros viejos, resquebrajados, y llenos de polvo, nos siguen llamando a gritos en el siglo XXI. Es por eso por lo que un “millennial” se siente Ulises navegando por el Mediterráneo, o Aquiles librando mil batallas, porque la literatura no nos cuenta historias, sino que rescribe nuestra historia con cada palabra, haciéndonos humanos. Y es por eso por lo que, como decía Heinrich Heine: “Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres”.

Los libros nos ayudan a entendernos, conocernos, encontrarnos. Nos ayudan a entender el mundo con ojos nuevos, a redescubrir cada mota de polvo, y a tener perspectivas distintas. En definitiva, los libros nos hacen humanos, porque nos encaminan en la búsqueda desesperada que todos vivimos como Frodo caminando por los Puertos Grises. Es por eso por lo que la literatura es vital: porque nos hace humanos y, como afirmaba Viktor Frankl en El Hombre en Busca de Sentido: “cuando el hombre se olvida de quién es el hombre, comete atrocidades”.

Alberto Díaz-Moreno Sánchez.

LOS QUE ROBAN NO LEEN Y LOS QUE LEEN NO ROBAN

LOS QUE ROBAN NO LEEN Y LOS QUE LEEN NO ROBAN

Nos encontramos en Bagdad con una noticia que me sorprendió gratamente y que a la vez me hizo reflexionar sobre el civismo de mi país o de los llamados países desarrollados. En la foto se puede ver un mercado nocturno de libros en Bagdad, ordenados estos en pilas y sin ninguna vigilancia, ya que como indica el título, los iraquíes creen que los lectores no roban y los ladrones no leen.

En primer lugar, decir que me parece extraordinario que la cultura, la información, la formación, la educación, la reflexión, el entretenimiento… se encuentren a pie de calle, pues esta puede ser perfectamente la definición de un libro. Es maravilloso que, en un país curtido por la guerra, por el hambre y por la pobreza, haya gente que se aferra a la cultura y sobre todo a permitir que el resto de población tenga acceso a ella en la calle como podemos ver a través de esta foto.

El que lee no roba, el que roba no leey me pregunto ¿por qué en países más desarrollados sigue existiendo el robo de libros? Desde grandes empresas a las librerías más pequeñas, existe una tendencia a robar este hermoso e incomparable objeto. Roban los estudiantes, si carecen de recursos para adquirirlos, los roban hombres y mujeres en grandes superficies o en las librerías más pequeñas, donde parece que no importa que se roben libros. 

Esto solo es un claro ejemplo de la lejanía que existe en países poderosos, ¿qué diferencia hay entre robar una prenda de ropa o robar un libro? Uno te hace bello y el otro solo te abriga, uno te hace mejor y te lleva a realizar viajes fantásticos y a disponer de aventuras y el otro solo es algo externo. 

Me gustaría remarcar esta hermosa frase: si lees no robas, si robas no lees. En el país de la foto, Irak, donde la mujer ve reducidos sus derechos diariamente, en el que las libertades están limitadas, en el que la pobreza y el hambre mata gente, encontramos un rincón mágico en el que los libros, gratis y para todos, les hacen crecer como personas y encontrar la libertad que solo a través de la lectura consiguen obtener.

Alejandro Torres Moreno.

ELITISMO LECTOR

ELITISMO LECTOR

¿Es bueno ese libro? Te recomiendo este autor, es increíble. Tenéis que empezar a leer obras de calidad… Estamos muy acostumbrados a este tipo de consejos y advertencias sobre las lecturas y pocas veces o ninguna nos preguntamos quién determina la norma con la que se miden las “buenas y malas lecturas”.

Cuando nuestros docentes de literatura, a lo largo de nuestra formación, nos nombran listas de libros de autores y autoras que son considerados los mejores, los más representativos, los más importantes, los que más han marcado en una época, etc., parece que, si no los leemos, no somos buenos lectores o no leemos lecturas de calidad.  

¿Hasta qué punto esto es bueno? Si me dedico a la medicina, quizás me apasione más leer libros sobre la anatomía humana, sobre antiguas curas o métodos medicinales. Quizás prefiera eso a leer Don Juan Tenorio. Dudo que, por esto, sea un perfil de lector menos sofisticado o legítimo que una historiadora, un filólogo o a alguien que le toque más de cerca esos temas porque sus intereses individuales, de por sí, ya le acercan.

De todas formas, la lectura, a mi parecer, no debe tener rankings. No todo el mundo tiene las mismas capacidades, niveles socio-culturales ni facilidades para obtener un buen nivel cultural que le permita acceder a todos y cada uno de los libros que estén considerados como “imprescindibles en nuestra biblioteca”. Y yo soy el primero que digo que ciertos libros deben ser leídos por todo el mundo, por los valores y reflexiones que esconden. Lo que yo me pregunto es si esto me hace excluir a aquellos que, por las causas que acabo de señalar, no pueden acceder a estos libros.

Obviamente, hoy en día, casi todo el mundo puede acceder a los libros de una forma u otra. Existen bibliotecas públicas, bancos de libros, libros de segunda mano, puntos de intercambio, etc. Pero la cuestión no es si todo el mundo puede acceder a los libros, sino si todos tenemos la misma capacidad para leerlos. El analfabetismo, aunque residual, no está extinguido y hay todavía mucha gente, sobre todo los de las generaciones más mayores, que solo tienen un alfabetismo funcional.

Estoy seguro, si se me permite ser optimista, de que a muchos de los que están en la lista de abandono escolar en los rankings de la OCDE les apasiona la lectura, pero no tuvieron las posibilidades para poder disfrutarla, entenderla y adentrarse más en ella. Es una realidad que las desigualdades sociales continúan presentes en la educación, sobre todo, a medida que se avanza en los niveles educativos, y esto afecta, por ende, a la lectura.

¿Sigue siendo la lectura una cuestión de clase social? ¿Se debe ser resiliente para ser lector? ¿Cuánto hay que saber para poder leer? ¿Existen libros mejores qué otros?

No sabría responder a nada.

MAD TEA PARTY

MAD TEA PARTY

A lo largo de la historia podemos encontrar infinitos ejemplos de artistas que han utilizado o se han inspirado en los trabajos de otros artistas para la creación de nuevas obras. La lectura ha jugado un papel fundamental en lo que se refiere a inspirar a otros artistas. Al tratarse de una actividad que es capaz de generar nuevas ideas en el lector y a su vez hacer que este las desarrolle en su imaginación, es una buenísima forma de transmitir y generar nuevas ideas. La lectura y la pintura han sido, son y serán buenas compañeras, pues ambas disciplinas se retroalimentan. Son incontables los casos que podemos encontrar de obras literarias que han servido de inspiración para los artistas de la pintura, a su vez, la pintura y la ilustración han resultado muy útiles en el desarrollo de algunos textos como, por ejemplo, los cómics.

Hace poco empecé a interesarme por el famoso pintor figuerense Salvador Dalí, además de pintor fue escultor, escritor y escenógrafo. Este artista está considerado como uno de los más brillantes del siglo XX en España y destacó como uno de los máximos representantes del surrealismo. Encontré un cuadro pintado por Dalí que, pese a no ser de los más famosos, me llamó mucho la atención, se trata de la obra surrealista titulada «Mad tea party» creada en 1969. Es una ilustración basada en el mundo onírico de Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, la novela Lewis Carroll publicada en 1865. Dalí se inspiró en esta famosa obra de fantasía en la que representa el capítulo en el que Alicia comparte el té con la Liebre y el Sombrerero Loco, además de esta obra, Dalí realizó once ilustraciones más basadas en la novela de Lewis Carroll.

Hugo Cabrera.

LA CULTURA TIENE UN PRECIO

LA CULTURA TIENE UN PRECIO

¿Hasta qué punto es accesible un libro? ¿Por qué el alcance de la cultura depende del dinero que tengamos en los bolsillos? Indirectamente, en la actualidad no todo el mundo tiene derecho a leer, ¿es justo?

Por desgracia vivimos en una sociedad en la cual es más fácil conseguir alcohol que un libro, lo que significa que tanto jóvenes como adultos son menos propensos a pasar su tiempo de ocio con la lectura, tanto que, según distintas estadísticas, en España casi un 40% de la población no lee nunca, ¡y hablamos de un país desarrollado! 

A priori, podemos pensar que la mayoría de las personas no leen porque no están interesadas en la lectura, pues muchas veces hemos oído la afirmación «no me gusta leer», sin embargo, es muy fácil decirlo si los pocos libros que has podido leer (los que has podido tener acceso limitado) no eran de tus temas favoritos o de tu estilo. También está el problema de que si un niño se cría leyendo únicamente libros de aprendizaje (como libros de matemáticas o lengua, con largos y enrevesados enunciados) su lectura se simplifica a una lectura por obligación y en el futuro puede que ese posible niño vea la lectura como algo aburrido y costoso. Teniendo en cuenta todo esto, ¿cómo sería una sociedad en la que todo el mundo pudiera acceder a sus textos favoritos?

No obstante, los libros son valiosos, son el reflejo de la mente de un autor, de su trabajo, y merece por tanto una recompensa. Cualquier creador de contenido, cualquier trabajador, cualquier persona que invierta su tiempo para dar algo a la sociedad se merece un salario por ello. Pero grandes empresas, editoriales y/o franquicias que ganan un beneficio mayor del 200%, ¿es realmente necesario ese margen de beneficio? Y en cuanto al precio de la lectura ¿no debería garantizarse al conjunto de la población el acceso a los conocimientos, emociones y sabiduría que nos proporcionan los libros? Y tú, ¿piensas que la cultura debería de tener precio?

David Legido Contreras.

¿A DÓNDE VAMOS?

¿A DÓNDE VAMOS?

Estamos asistiendo a una pérdida de valores culturales, sosegada, sin hacer ruido, cada día son menos los lectores de prensa, los asistentes a actos culturales, a las salas de cines y teatros. El alejamiento de estas actividades culturales nos está convirtiendo en consumidores convulsivos de pilas para el mando del televisor. Tendremos que buscar a los culpables entre el entramado de redes, cables, microchips. ¿Como se afronta esa falta de hábito al estudio cuando todo el saber lo tenemos a un clic del dedo? La época que nos está tocando vivir, todos los caminos, por exigencias del guion, nos hacen caer irremediablemente en brazos del pendrive, power point… ¿Qué ha sido de los carteros? Esos que recorrían los caminos polvorientos, caminos embarrados de nuestro suelo patrio andando o en bicicleta llevando las noticias de ese familiar que trabaja en suiza o en Madrid. Cartas tan llenas de amor y sentimientos como de faltas de ortografía, pero nos quedan otros carteros, que no recuerdan en nada a aquellos que nos traían alegría, tristeza, esperanza, amor. Los carteros de hoy nos traen, indignación, cabreo, injusticia y, lo que es más desolador, resignación, con el sello estampado del ayuntamiento de turno en forma de requerimiento o de la administración de hacienda de la zona.

Avelino Barriopedro.

LECTURAS EXPUESTAS

LECTURAS EXPUESTAS

Desde la revolución industrial la población se ha manifestado sobre las injusticias, ya fueran políticas, económicas o culturales, en pro de una sociedad más justa, más abierta y evolucionada, en definitiva, mejor. La población ha salido a la calle, ha luchado para conseguir objetivos, a riesgo de ser herida o asesinada, con un fin tan simple como una sociedad mejor. Generalmente lo ha hecho mediante la exhibición pública de la opinión de un grupo activista, mediante una congregación de las calles, a menudo en lugares y fechas simbólicas asociadas con esa opinión. Su mayor propósito es mostrar que una parte significativa de la población está a favor o en contra de determinada política, ley, persona, etc.

Todos hemos estado alguna vez en una manifestación llena de gente, gritos, canticos pegadizos y lo que nos ha traído a este post, pancartas. Una pancarta es un cartel informativo o propagandístico confeccionado normalmente en tela o plástico u otro material en horizontal o vertical, que lleva escritos o impresos mensajes reivindicativos. Y, ¿qué tiene de especial un trozo de tela o cartón con un texto mínimo? Esos pequeños textos son pegadizos, son claros y con mucha sencillez e ironía, son capaces de transmitir un mensaje muy claro. Estos se suelen basar en repeticiones, rimas e ingeniosos juegos de palabras para expresar un mensaje y, muchas veces, llamar la atención de la prensa o, en la actualidad, las redes sociales.

En España somos gente caracterizada por un sentido del humor muy particular y muy interesante y esa mezcla de reivindicación, humor y picardía lo encontramos, por ejemplo, en las pancartas del 8M, una manifestación que cada año convoca a más y más población en búsqueda de la igualdad de géneros y el fin de la sociedad patriarcal. Por ejemplo, en la pancarta que encabeza este post vemos dos palabras clave: «Individualmente» y «colectivamente». Estas palabras, que son en sí opuestas, quieren manifestar la relación necesaria que se debe dar entre lo individual y lo colectivo para que el Feminismo pueda ser efectivo, siendo así un texto sencillo y con un mensaje claro. En otra pancarta cuyo mensaje es «Hasta los ovarios de tantos cojones» se emplea la comparación de la ya conocidísima expresión «Hasta los cojones» o «Con dos cojones», que pretende recalcar la hombría y la masculinidad, con los ovarios, para así equiparar y poner al mismo nivel lo femenino. Otra expresión común de esta manifestación es la de «Ni michismi ni feminismi», con la que se trata de ridiculizar la expresión «Ni machismo ni feminismo» dicha en muchas ocasiones por hombres y mujeres que no son partidarios de este movimiento, y que equipara, erróneamente, ambos conceptos.

Irene Quevedo.

LA BALLENA AZUL

LA BALLENA AZUL

Pasando por la travesía del Carmen, en una de sus estrechas bocacalles se encontraba un universo mágico de mi infancia que recuerdo con mucho cariño. Nunca imaginé que esa pequeña librería llamada «La Ballena Azul» iba a convertirse en mi rincón favorito de la ciudad. Recuerdo perfectamente la expectación que tenía la primera vez que entré. Las paredes estaban llenas de estanterías con libros, que en aquel momento me parecían inmensos edificios. A la derecha una mesa y varias sillas de colores pequeñas, a la izquierda un mostrador con una gran ballena pintada en azul y, finalmente, el olor tan característico de esa librería. No esperaba que aquel hombre con camisa de cuadros que se encontraba detrás del mostrador me presentaría, entre otros muchos, a uno de mis grandes amigos de la infancia que me acompañaría durante cinco maravillosos años: Gerónimo Stilton.

Una vez al mes mi madre me llevaba a la librería al salir del colegio junto a mi bocadillo de chocolate. Allí, pasaba media tarde decidiendo en qué mundos me adentraría en ese mes. Siempre dudaba entre ir a visitar Ratonia o Fairy Oak, en ser Tea Stilton, Kika Superbruja o una gemela Periwinkle y esta gran indecisión conseguía que acabara saliendo de la tienda con cuatro libros en esa bolsa de papel. Para sorpresa de todos, siempre los acababa terminando antes de que terminase el mes: era un auténtico ratón de biblioteca. Cada vez que me sumergía en esas maravillosas aventuras olvidaba lo que ocurría a mí alrededor.

En «La Ballena Azul» descubrí mi pasión por la lectura, aprendí a cuidar los libros y a darles la posición que muchos niños no les daban. Asimismo, tuve regalos maravillosos como primeras ediciones, libros viejos, con más de treinta años que guardaban para niñas como yo, y que aún conservo con mucho cariño. Aquel pequeño comercio de barrio me acompañó durante los mejores momentos de mi infancia.

Ángela García Sánchez.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA LECTURA PARA LOS DOCENTES?

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA LECTURA PARA LOS DOCENTES?

Creo que la lectura es muy importante en el proceso del aprendizaje. La lectura facilita el desarrollo de las habilidades sociales como la comunicación. Es una herramienta que nos permite exponer nuestro propio pensamiento o comprender otros. Nos permite ponernos en contacto con costumbres o lugares ajenos a nosotros, con ideas o valores diferentes a los nuestros haciéndonos más tolerantes, menos prejuiciosos e incluso más proclives al cambio. Si el docente es capaz de animar a los estudiantes a leer, estos analizarán, reflexionarán y crearán sus propias ideas sobre la realidad, convirtiéndose en sujetos con pensamiento crítico. Pero, ¿cómo puede el docente despertar el deseo de leer si él no tiene un buen vínculo con la lectura?

La figura del docente tiene gran influencia en el aprendizaje de los estudiantes es por ello que creo que es tan importante esa buena relación con la lectura. Ya no sólo por la capacidad de despertar el deseo mencionado sino para ser laboralmente más competentes, pues la lectura actualiza constantemente nuestros conocimientos. Además, activa su creatividad llevándolo, por ejemplo, a crear nuevos métodos didácticos que estimulen al alumnado. Con la lectura desarrollan competencias y habilidades necesarias, sobre todo, en la sociedad actual. En la sociedad de la información en la que vivimos es muy importante ese desarrollo de la comunicación pues cada vez más nos relacionamos a través de pantallas. Es importante también ese pensamiento crítico para saber discernir entre la fiabilidad o no de la información que se puede encontrar en Internet.

Marina Silva Llopis.

UNA PEQUEÑA REFLEXIÓN SOBRE EL LIBRO

UNA PEQUEÑA REFLEXIÓN SOBRE EL LIBRO

 ¿Qué es un libro? Parece una pregunta muy estúpida, puede que obvia o incluso para algunos ambigua. Desde luego no es una pregunta que carezca de respuestas, es más, sobran. Si nos paramos a pensar sobre ello podemos obtener desde las respuestas más frías hasta las más poéticas y bonitas que podamos imaginar, desde la herramienta con la que el autor expresa sus ideas hasta el mágico portal capaz de transportarnos a mundos increíbles. Pero si bien son definiciones acertadas, ninguna se adecúa lo suficientemente bien para mi concepto de libro.

Lo que entiendo como un libro es que representa a la realidad. Cuidado, no nos debemos equivocar, no me refiero a que un libro es un producto de nuestra realidad, eso es algo obvio e innecesario de redactar, no, a lo que me refiero es que el libro, es como un actor para un personaje. Es un representante de la realidad y esta realidad puede ser representada de forma naturalista, realista, épica, fantasiosa… Lo que lleva a que puede ser fiel o, al contrario, puede ser libre a su fuente. En definitiva, el libro se enfoca mediante la mano de su autor en un punto de la realidad y lo explota como le plazca, lo cual es bastante relevante ya que representar a la realidad es lo que hacen los artistas.

Pensemos en Goya, por ejemplo, sus terribles pinturas negras, estas pinturas hechas para nunca ser vistas, una de las representaciones más terribles que se pueden encontrar en la realidad. De igual manera que Lovecraft o Stephen King pueden regalarnos visiones igual de oscuras. Esto me lleva a pensar que si siempre hay una forma fría de ver el libro y otra más mágica mi forma fría sería, como ya he expresado, una representación de la realidad, mientras que si le añado esa esencia mágica lo podríamos calificar como arte. Y he aquí la verdadera respuesta a la primera pregunta, los libros son arte.

Claro, como lectores, podríais argumentar que el arte es subjetivo o que todo puede ser arte y que aquí no hay nada nuevo. Y tal vez estéis en lo cierto, pero no soy muy fanático de considerar cualquier cosa arte y el hecho de que lo haga con los libros se basa en que los autores de los mismos utilizan los procedimientos básicos que utilizan cualquiera de los pintores que socialmente son reconocidos como artistas y por ende sus obras como arte. Al final las etiquetas las pone cada uno, pero es innegable que el escritor está más relacionado de lo que uno puede imaginar con el escultor, pintor o músico y por tanto el libro también lo está con la pintura la escultura o la música.

Alejandro Vela.

 

LIBRERÍA ACQUA ALTA

LIBRERÍA ACQUA ALTA

Viajar siempre fue una de las actividades favoritas de mi familia. Cada verano, solemos hacer un pequeño viaje al lugar de Europa que más nos llame la atención. Hace cinco años visité por primera Italia, en concreto Venecia, gracias a un crucero que realizamos por el mar Mediterráneo. Recorrimos la ciudad en ferri, visitamos la Plaza San Marcos, atravesamos los puentes más conocidos de la ciudad, el Puente Rialto, el Ducal, el de los Suspiros… En resumen, hicimos todo lo que cualquier turista haría en esta ciudad tan conocida y especial.

El último día realizamos un tour, donde una chica nos enseñaba los lugares más recónditos de Venecia, aquellos sitios que todo el mundo desconoce pero que, en mi opinión, son los más especiales. Desgraciadamente no dio tiempo a acabar la visita, por lo que nos recomendó ir al sitio que habíamos dejado sin ver. Se trataba de una simple librería. Este lugar estaba bastante lejos de donde nos encontrábamos, y personalmente no me apetecía mucho recorrer media Venecia para ver una librería, pero mis tíos me obligaron. Cuando llegué me encontré con una tienda bastante pequeña, con aspecto antiguo y con libros por todas partes, que tampoco parecían muy actuales. Pero lo más curioso era que estos estaban colocados de una manera muy extraña. Había algunos dispuestos de forma normal en estanterías, otros en cajas y, por último, un gran número de ellos estaban sobre góndolas, bañeras y cajas. Me pareció muy curioso.

A los dos años volví con mis padres a Venecia y coincidió que estaba un poco inundada. Teníamos que llevar botas altas para no mojarnos y chubasquero. Pero a pesar del mal tiempo, quería enseñarles a mis padres esa tienda. Cuando llegamos recordé que estaba al lado de un canal, por lo que debido a la lluvia estaba bastante inundada. El agua nos llegaba a las rodillas. Había más bañeras y góndolas que la anterior vez, y ahí entendí la utilidad de estas. Estaban flotando por la tienda con todos los libros colocados encima de ellas, haciendo que ninguno se deteriorara. Tanto mis padres como yo nos quedamos impresionados.

En esta ciudad, los libros y la lectura permanecerán siempre a pesar de todas las inundaciones e inclemencias del tiempo.

Alea de la Parte Fresno.

¿SON NECESARIOS LOS LIBROS ANALÓGICOS PARA APRENDER IDIOMAS?

¿SON NECESARIOS LOS LIBROS ANALÓGICOS PARA APRENDER IDIOMAS?

Por supuesto, esto es una cuestión bastante personal, pero creo que es interesante de analizar y de debatir.

Hoy en día son muchos los recursos de los que disponemos como herramientas de aprendizaje gracias a las nuevas tecnologías, por ejemplo, tenemos aplicaciones para tablets y móviles que nos pueden ayudar a aprender vocabulario o a realizar estructuras gramaticales sencillas de cualquier idioma. También con el auge de YouTube a lo largo de estos últimos años, han aparecido muchos canales en los que puedes aprender de forma gratuita un idioma sobre todo si nos referimos a la parte de pronunciación, ya que es una forma bastante adecuada de escuchar de primera mano cómo hacerlo ya que no es fácil leer en un libro la transcripción fonética y mucho menos estar cien por cien seguros de que es correcta la interpretación que le estamos dando a esa lectura (obviamente, si no hemos escuchado los sonidos de una sílaba acentuada en chino, por ejemplo, aunque podamos ver la transcripción o su lectura en caracteres latinos, no vamos a poder asegurar que la hemos pronunciado bien).

Sin embargo, siempre es útil tener a mano ciertas notas o libros para poder acudir a ellas en cualquier momento, ya sea para estudiar, para recordar o simplemente para saciar el ansia por aprender de otras culturas y su lengua, especialmente si nos encontramos en alguna situación en la que nos sea difícil consultar un dispositivo electrónico. Es más, cuanto más se avance en el aprendizaje de un idioma, se necesitarán aún más recursos en papel de los que puedan encontrarse en internet ya que hay muchas personas que, aunque sean nativas o personas con un buen nivel en algún idioma, no es fácil encontrar a alguien pueda enseñarlo de forma adecuada.

Por supuesto, reitero que este post es algo totalmente personal y es mi opinión subjetiva, así que… ¿Vosotros qué opináis?

Adriana Maruny.

ESCRIBIR UNA HISTORIA NO ES TAN FÁCIL COMO DICEN

ESCRIBIR UNA HISTORIA NO ES TAN FÁCIL COMO DICEN

«Como vuelva a escuchar que escribir es fácil, juro que alguien se come el lápiz». Con esta frase que se pasó por mi cabeza en uno de mis bloqueos de escritor nace el tema de esta pequeña reflexión personal. De seguro ha pasado por la cabeza de más de uno la idea de escribir una historia para ver si tienen éxito, algo normal viendo el éxito que han tenido personas como J.K Rowling, cuya obra más famosa nació durante su espera en un tren averiado. Pero escribir no es tan fácil como se cree y tengo ejemplos que lo demuestran.

A la hora de escribir, nos enfrentamos a varios dilemas, el primero del que hablare será el crear la historia. Prácticamente hoy en día ya no queda nada que no se haya escrito, eso hace muy difícil ser innovador con nuestro relato, y por si ya era difícil, cabe la posibilidad de que te comparen o que alguien diga que te has copiado, una de las peores cosas que le puede pasar a un autor.

Además del problema de la innovación, también está el problema de la conocida «Generación sensible», aquí tengo que pedir perdón si alguno considera mis palabras ofensivas e irrespetuosas, pero muchos sabemos que esto es un problema. Cada día tenemos que ser más cuidadosos y pensar dos veces qué poner para que nadie vea nuestra obra y piense que excluye, fomenta, coloca en mala situación, hace referencia a tal cosa o a otra, una tarea difícil, ya que nadie está contento con nada. Ojalá pudiera decir que esto es exagerado, pero si se busca se podrán observar varios ejemplos muy recientes que lo confirman. Antaño esto no tenía mucha importancia, pero en la actualidad cosas tales como un nombre equivocado dado al personaje equivocado pueden desatar un infierno para el escritor. Un ejemplo de esto último sucedió recientemente con el escritor de comic japoneses, Kōhei Horikoshi, quien puso el nombre de «Doctor Maruta Shiga» a uno de sus villanos, sin saber que el nombre guardaba relación con algunos eventos de la Segunda Guerra Mundial y la experimentación de armas en personas, lo que causó que la gente relacionara aquellos trágicos sucesos con el personaje en cuestión, dando así paso a una polémica de tal magnitud que la obra de Horikoshi  fue prohibida en China y obligó al autor a cambiar el nombre. Para crear una historia y sus personajes, en ocasiones es necesario realizar investigaciones tan elaboradas que podrían rivalizar con las realizadas en las universidades.

¿Y qué es una historia sin personajes?, aquí llegamos a otro de los grandes problemas, crear un personaje que atraiga pero que represente lo que buscamos contar. Los personajes son la base principal de la historia, ya que son ellos los que la mueven, por lo que su creación requiere mucho tiempo para saber definirlos. Si no se hace, podría surgir el problema de los clichés y estereotipos, como la damisela en apuros, el villano sin motivo, héroe de turno, etc. Uno de los problemas más importantes que he encontrado al momento de escribir ha sido el momento de dar nombres, no solo para evitar cosas como el ejemplo anterior, sino porque el nombre puede llevar mucho peso tras de sí y queremos que sea digno, ¿quién no piensa en el Don Quijote de Cervantes al escuchar el nombre de Sancho Panza o en Arturo al escuchar el nombre de la espada Excalibur?

Con esto doy fin a mi pequeña reflexión, pero no sin antes decir que me imagino que habrá gente que diga que yo solo he escrito una cara de folio, de seguro no sabrán que para escribir estas palabras he tenido que dedicarle tres días para encontrar un tema, investigarlo, descartar ejemplos, ser cuidadoso con mis palabras para no sonar vulgar y asegurarme de que todo eso quepa en una sola cara. Para que luego digan que escribir es fácil.

David Ricardo Bohórquez.

EL CEREBRO DE TODOS ELLOS

EL CEREBRO DE TODOS ELLOS

Hace unos días estaba en mi cuarto pensando en lo nuevo que podía hacer durante esta cuarentena. Nunca imaginé que se pudiesen hacer tantas cosas en un lugar tan pequeño como es mi piso, donde vivo en Madrid desde hace unos años. Empecé pidiéndome juegos de mesa por Amazon, de los cuales casi había olvidado el nombre, pasando después por puzles de más de tres mil piezas y, finalmente, añadí dificultad cocinando recetas complicadas con las que ni mi pobre abuela fue capaz de ayudarme pero ponían a prueba mis dotes culinarias. No espero que asombren las nuevas aficiones que estoy teniendo durante el confinamiento, pero para mí son todo un cambio en mi entretenimiento de puertas para dentro. Pero, desafortunadamente, un juego de mesa divierte siempre que esté igualado, pero siempre hay alguien que despunta y carece de sentido seguir intentándolo, el puzle lo terminas y la cocina está bien, pero cuando te salen mal tres de cada dos platos no resulta nada alentador.

Debido a que estos pasatiempos primerizos dejaron que entretenerme tuve que buscarme otros. La lectura fue lo que siempre estuvo, de principio hasta día de hoy, pero por las noches se me suele antojar algo más interactivo con el interesado que, en este caso, soy yo. Entonces recurrí a las series documentales de plataformas de internet que todos conocemos. Los que más llaman mi atención son los biográficos y los históricos porque hacen que no despegue mis ojos de lo que ocurre. Uno de los últimos documentales que vi que era sobre la vida de Bill Gates y de cómo funciona su cerebro. Algo que me sorprendió mucho de su día a día es la cantidad de libros que era capaz de leer, la temprana edad a la que empezó a devorarlos y todo lo que ha sacado de provecho de ellos. Solo de imaginarme de lo capaz que es una persona con esa hambre por conocer, y de la rapidez con la que se materializan con un tema por el simple hecho de tener curiosidad, y no aparcarla sino actuar, abriendo el libro y empezar por la primera página adquiriendo de ese modo conocimientos al ritmo que tu desees.

A lo largo de la historia, las personas que han ayudado a paliar los problemas de la humanidad dando pasos agigantados, son aquellos que han tenido una predisposición intelectual natural, como Emmeline Pankhurst, Albert Einstein, o Isaac Newton, pero la inteligencia no lo es todo, todos ellos tenían un patrón en común que sirvió para hacer grandes cambios y pulir su sabiduría, la lectura. Esto es algo que me fascina y, por muy simple que parezca, no deja de asombrarme cada vez que lo pienso. Me gustó tanto la idea que, desde no hace más de unos días, me propuse de aquí en adelante, simplemente leer sobre cualquier tema que me pueda interesar o venir bien porque como bien dijo Cervantes «El que lee mucho y anda mucho ve mucho y sabe mucho».

Dicho esto, espero que todo el que lo lea lo tenga en cuenta, y si no ha comenzado aun, ya sea porque no quiere o no puede, que trate de cambiarlo en cuanto pueda, que no dude en comenzar y qué mejor día que el veintitrés de abril, el día del libro.

Aarón Ruiz.

LOS PROCESOS QUE NOS LLEVARON A LEER

LOS PROCESOS QUE NOS LLEVARON A LEER

La lectura es una actividad ligada al ser humano, sin embargo, es mucho más joven que este. Su aparición modificó radicalmente nuestra historia como especie, tanto que la aparición de la escritura es el hecho que nos hace saltar de la Prehistoria a la Historia, transformando la cultura de forma radical.

Según un estudio publicado por el neurocientífico francés Stanislas Dehaene, los humanos que inventaron la escritura fueron capaces de hacerlo gracias a lo que él bautiza como «reciclado neuronal». Dehaene afirmaba que nuestra capacidad para reconocer palabras se nutre, evolutivamente hablando, del antiguo sistema del reconocimiento de los objetos.

Es más, al igual que la capacidad de nuestros antepasados para distinguir entre el depredador y la presa con un simple vistazo recurría a una capacidad innata para la especialización visual, nuestra capacidad para reconocer las letras y las palabras tal vez permita suponer la existencia de una capacidad más innata todavía de especialización de la especialización.

La investigadora Maryanne Wolf, autora del libro Cómo aprendemos a leer, va más allá y afirma que el cerebro de los primeros lectores hubiese explorado procesos neuronales más antiguos, concebidos en su origen no solo para el sentido de la vista sino para llegar a ser capaces de relacionar ésta con las funciones lingüística y conceptual. Por ejemplo, para poder reconocer de inmediato una huella interpretando que indica peligro.

Cuando nuestro cerebro se enfrentó por primera vez a la lectura dispusimos de tres ingeniosos principios: la capacidad para establecer nuevas conexiones entre estructuras preexistentes; la capacidad para crear áreas especializadas exquisitamente precisas de reconocimiento de patrones de información; y la habilidad para aprender a recoger y relacionar la información.

Los científicos cognitivos de la Universidad de Pittsburg hallaron 3 grandes regiones cerebrales comunes empleadas en todos los sistemas de escritura, se basaron en un reciente análisis conjunto de 25 estudios de imágenes cerebrales de lectores de diferentes idiomas. La primera: el área temporoccipital (que incluye el locus hipotético del «reciclado neuronal» para la lectura y la escritura), que nos facilitan la visualización de cualquier escritura que leamos. La segunda: la región frontal que rodea el área de Broca, que nos especializa en dos aspectos diferentes: en los fonemas de las palabras y en su significado. La tercera: la región multifuncional que abarca el lóbulo temporal superior y los lóbulos parietales adyacentes inferiores, que nos facilitan el procesar los elementos fonéticos y semánticos.

Adrián Aragonés.

UN RINCÓN PARA EL RECUERDO

UN RINCÓN PARA EL RECUERDO

Si nos paramos a analizar qué es aquello que nos ha resultado más difícil en la vida, yo, sin duda, diría que lidiar con los recuerdos. Al abrir un baúl de recuerdos o al mirar álbumes de fotos, a todos nos invade la nostalgia. Pero ¿y qué me decís de los estantes de libros? ¿No es revelador que nos invada la misma sensación cuando encontramos un libro que leíamos de pequeños? De hecho, no es la misma sensación, sino una con una fuerza mayor. Y os diré por qué: la imaginación que nos despiertan los libros es mágica, nos permite viajar a otros mundos, meternos en la piel de otros personajes. Esta sensación es única y no nos la pueden generar ni las fotos ni otros objetos. Está reservada única y exclusivamente a los libros.

Pero la parte más difícil de enfrentarnos a los recuerdos es decidir a cuáles les vamos a reservar el poder de que nos vuelvan a transmitir fantasía y nostalgia, que nos vuelvan a trasladar a un mundo paralelo. Por lo tanto, ¿qué es lo que debemos conservar? Traté hace unas semanas, cuando ya había empezado la cuarentena, de vaciar la librería con mi hermano. Veréis, solo pudimos deshacernos de aquellos libros que, o no habíamos leído o no habían sido significativos para nosotros. Pretendíamos dejar muchos estantes libres, pero, en definitiva, lo único que pudimos hacer fue reordenar los estantes. Creo que hay dos tipos de personas: aquellas que consideran que con la tecnología se puede acceder a todo, es decir, que nos podemos deshacer de la mayoría de nuestros “inútiles” bienes conservados hasta ahora; y las personas que creen que la tecnología es baladí, que todo lo que realmente existe es aquello material y que, por tanto, debemos conservarlo todo.

Yo, personalmente, considero que es un craso error tratar de organizar nuestra vida en torno a la tecnología. Al pensar en nuestra vida y en nuestros recuerdos, debemos pensar desde nuestro corazón y desde nuestra memoria. Sobre todo, en lo que respecta a los libros. Es importante conservar los libros que, dentro de cinco, diez o veinte años, al abrirlos, nos generarán, al igual que lo han hecho hasta ahora, esa poderosa sensación mágica. Hay que permitir que, de cuando en cuando, nuestros libros nos trasladen a otros mundos y a otras épocas.

Carmen Cañabate Álvarez.