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LA MUJER LECTORA

LA MUJER LECTORA

Pensar la Historia de la lectura desde una perspectiva de género es algo relativamente reciente. Las mujeres antaño es cierto que leían poco y en menor medida que los hombres, pero todo ello se debe a distintos factores de índole social y cultural.

Gracias a diferentes fuentes iconográficas, podemos saber que las prácticas de la mujer lectora eran mucho más ricas de lo que otras fuentes, como libros o testimonios nos hacen pensar. En un libro tan famoso como es Don Quijote de la Mancha, aparecen mujeres que además de leer sabían escribir, y que se interesaban especialmente por la novela de ficción. Incluso podemos hablar de que las mujeres leían bajo cierto criterio femenino; en la obra de Juan de la Cueva titulada El Infamador (1582) aparecen dos mujeres que queman libros de carácter misógino. Las mujeres eran conscientes de la situación de inferioridad en la que estaban y de la dominación patriarcal, es por ello que utilizaban la lectura como un acto de rebeldía para combatir ese sistema de control y represión.

Si atendemos solo a la información de ciertas fuentes, tradicionalmente escritas por hombres, la mujer aparece como poco alfabetizada, inculta, limitada, pero eso no es así. Si por el contrario nos disponemos a observar las distintas fuentes iconográficas, el tópico de la mujer como inculta y poco alfabetizada parece perder credibilidad: hay imágenes en las que aparecen representadas mujeres leyendo desde el siglo XIII, y que irá in crescendo a partir del siglo XV.

Esta estrecha relación de la mujer con el libro fue bien asentada, hasta que la mujer empezó a leer el género de ficción a partir del siglo XVI, donde la mujer lectora empezó a considerarse como un peligro. Este miedo hacia la mujer lectora queda plasmado en las obras pictóricas: si nos atenemos al ejemplo de la Anunciación, se puede observar como desde el siglo XIV, la mujer lectora en esos cuadros aparece como el elemento que domina la obra, sin embargo, a partir del siglo XV, esta imagen de la mujer poderosa desaparece.

Pero el querer ocultar a la mujer culta, formada y lectora no es solo cuestión del Siglo de Oro, sino que también ocurría durante la Antigüedad, como ocurrió por ejemplo con Aspasia de Mileto. Aspasia era milesia, hija de Axíoco. Fue profesora de retórica y tuvo una relevante posición en el círculo de Pericles, su marido, con quien tuvo a su hijo Pericles II, aunque fue sometida a un proceso de impiedad. Cuando falleció su esposo y quedó viuda se casó con Lisicles, del que tuvo un segundo hijo llamado Poristes, aunque es un hecho que no se ha determinado con exactitud. Lo más llamativo de todo es que, si tenemos datos hoy en día de lo que fue una gran mujer, es gracias a los escritos de hombres, ya que de su obra quedó nada. Cuando falleció su segundo esposo hay un vacío en su biografía, por lo que no hay información de Aspasia de su vida anterior al matrimonio de Pericles ni posterior al fallecimiento de Lisicles, es decir, la biografía de Aspasia es conocida en función de su relación con hombres.

Este tipo de situaciones se han dado en numerosas ocasiones a lo largo de la Historia de la lectura, en la que la mujer ha sido completamente silenciada; es por ello que no debemos de fiarnos completamente de las fuentes, sino que hay que llevar a cabo un estudio más en profundidad para conocer realmente la situación de la mujer y de la lectura a lo largo de la historia. Como se suele decir, la historia la escribe el que vence, y como no, la historia la escribió el patriarcado.

Referencias:

BERNÁRDEZ, Asunción: «Pintando la lectura: mujeres, libros y representación en el Siglo de Oro», Edad de Oro, 26, 2007, pp. 67-89.

Sobre el cuadro: La Ciudad de las Damas de Christine de Pizan (1410).

Astrid Castro Vergara

THOT, EL MAESTRO DEL HOMBRE

THOT, EL MAESTRO DEL HOMBRE

Se encontraba Thot navegando por el Nilo, una lluviosa tarde en período de precipitaciones. Se contemplaba desde su barca un grupo de jóvenes muchachos que se encontraban refugiados dentro de una improvisada cabaña a la orilla del río. Éstos, estaban mirando hacia el lado oeste de la ribera del Nilo con evidentes signos de aburrimiento.

Apiadándose de estos jóvenes, Thot comenzó a pensar que debía de ayudarlos, debía crear algo para que los seres humanos pudieran pasar estos días de lluvia de manera más amena y distraída. Contactó con su compañera Uadyet, diosa de la tierra fértil y del papiro, y le pidió que hiciese crecer al lado de esos jóvenes una inmensa planta de papiro y que a cambio de esto, Thot (hasta el momento dios de la música y el tiempo) le compusiera la más bella canción jamás escuchada. La canción fue:

“Que llueva, que llueva,

la diosa de la cueva,

los pajaritos cantan,

las nubes se levantan.

¡Que sí! ¡Que no!

¡Que caiga un chaparrón!”

En honor al poder de fertilidad de Uadyet.

Se acercó entonces el dios Thot a los ociosos jóvenes y les dijo:

−       Cortad esta planta que acaba de brotar, secadla, y entrelazad las hebras. Por último, dejad secar el producto final.

A lo que éstos preguntaron:

−       ¿Y qué hacemos con el resultado de esa elaboración, dios Thot?

Thot se acercó al niño que le acababa de realizar la pregunta, y con un simple gesto, tocándole la frente con el dedo, le transfirió la capacidad de escribir sus pensamientos, con el objetivo de que pudiera plasmar historias en la hoja de papiro y después contárselas a sus amigos, para que, en días como aquel, gris y lluvioso, pudiera entretenerlos contándoles sus maravillosas historias.

Este gesto no era gratuito, el dios Thot les había legado la escritura a cambio de que a partir de ese momento, se le comenzara a venerar como el dios de la escritura junto a sus anteriores atribuciones divinas, y debían de transmitir ese regalo al resto de seres humanos a lo largo del tiempo.

Tras esto, se subió a su barca y navegando desapareció por el horizonte.

Irene Mansilla.

EL MANIFIESTO OBRERO

EL MANIFIESTO OBRERO

Carlos se despertó por la mañana y como todos los días se vistió y caminó dos manzanas hasta la fábrica de Adolfo. Carlos tenía como oficio el de soldador en una empresa dedicada a la producción de máquinas de vapor. Cuando llegó a la fábrica, preguntó por su camarada Federico, ya que, tras su llegada al trabajo, no se lo había encontrado por el camino.

José, un joven aprendiz, que hacía pocas semanas que había comenzado a trabajar en la fábrica, le comentó que había sido despedido a causa de haber sido visto en compañía de radicales socialistas y sindicalistas. Esta noticia provocó que Carlos comenzara a sudar, por haber sido él mismo quien le había introducido en estos círculos. Pero a su vez, le inundó una sensación de rabia hacia Adolfo. ¿Cuál es el problema de pedir una jornada más reducida para poderla conciliar con la crianza de sus hijos?

A la salida del trabajo fue a casa de su amigo para ver cómo estaba. La sorpresa fue que, al verlo, no estaba decaído por haber perdido el trabajo, sino todo lo contrario, se le veía con muestras de esperanza entremezcladas con muestras de coraje. Le habían ofrecido un puesto de trabajo mejor como periodista en el periódico obrero de la ciudad, y había una plaza más, en la cual había recomendado a su amigo Carlos. Así, ambos podrían continuar dentro del partido, sin miedo a represalias por parte de ningún patrón.

En muy poco tiempo los dos amigos se convirtieron en los periodistas más prestigiosos de todo el periódico gracias a sus artículos sobre la situación de los obreros en la actualidad. Con motivo de la publicación centésima del periódico, encargaron a Carlos y a Federico la escritura de una pequeña obra que describiera la situación histórica de las clases desfavorecidas y dar unas pequeñas putas sobre cómo poder salir de la situación de explotación en la que vivían. Esta obra tuvo un gran éxito y sirvió como inspiración a cientos de personas entre las que se encuentran Vladimiro, Ernesto, su antiguo compañero José y muchos más.

Luis Barrio.

LECTURA ANALÓGICA VS. LECTURA DIGITAL

LECTURA ANALÓGICA VS. LECTURA DIGITAL

El presente artículo es un resumen del artículo de Jose Antonio Cordón García y A. Olivia Jarvio Fernández: “¿Se está transformando la lectura y la escritura en la era digital?”, Revista Interamericana de Bibliotecología, 38(2), 2015, pp. 137-145. Disponible en: https://www.redalyc.org/html/1790/179038631005/

Con los progresos tecnológicos que se han dado en los últimos años y que siguen avanzando a una velocidad cada vez mayor, la lectura y la escritura han experimentado ciertos cambios que hacen que se diferencien de la lectura y la escritura tal y como la entendíamos tradicionalmente. Alberto Manguel en Una historia de la lectura (2005) describe la lectura tradicional como “lenta, profunda, individual, exige reflexión”, a diferencia de la lectura digital, que es superficial, pero sin embargo muy eficaz para la búsqueda. Los textos digitales presentan una gran facilidad tanto para ser adquiridos como para ser eliminados, un problema que nos hace cuestionarnos la perdurabilidad del texto digital en un futuro.  Por el contrario, el libro impreso es una obra integral que reúne la estética y la apariencia con el objeto en sí, y la posibilidad de ser manipulado.

Tras esta comparación, el libro impreso parece tener un mayor y mejor porvenir que el texto digital si pensamos en mantener la información relevante del mismo en el tiempo, sin embargo, en cuanto a accesibilidad y facilidad de obtención y circulación, el texto digital se posiciona por encima del impreso. Por otro lado, el texto digital no motiva una lectura meditada como sí lo hace la lectura tradicional, sino que es una lectura rápida, con distintos estímulos como sonidos, enlaces e imágenes que van construyendo una telaraña en la que el usuario lector queda atrapado. El texto tradicional no requiere de ninguna “capacidad extra” para su lectura, simplemente basta con saber leer, sin embargo, la lectura digital exige un conocimiento de las nuevas tecnologías y un desarrollo de diversas formas de lectura, así como la búsqueda de información. Esta forma de lectura viene motivada por el “hipertexto”, que permite la conjunción de varios documentos dentro de un mismo texto.

El nuevo lector de la era tecnológica desarrolla de forma natural una participación en el texto más dinámica, donde el lector es capaz de elegir el orden de lectura creando una secuencia textual en función de sus propios intereses. Cassany, en Tras las líneas sobre la lectura contemporánea (2006) afirma que el discurso electrónico ofrece al usuario la opción de construir su significado, lo que le da aún más fuerza a la idea de los múltiples sentidos del nuevo texto, un mismo texto podrá interpretarse tantas veces como el lector desee.

Al igual que se va conformando una nueva forma de lectura, la escritura irá siguiendo los mismos pasos, esta nueva escritura permite al lector una comunicación mucho más cercana, que se aproxima casi a lo oral, aunque la “conversación” se lleva a cabo frente a la pantalla y no cara a cara. Los chats o los foros son el mejor ejemplo; cuando hablamos con una persona sin una pantalla de por medio no planificamos lo que queremos decir, igual pasa cuando nos escribimos con alguien en un chat o red social: cometemos errores, realizamos intervenciones inmediatas, errores, pausas e incluso autocorrecciones.

De la misma forma que se va construyendo una nueva forma de lectura y escritura, todo ello irá acompañado de un nuevo público lector, más afin a las nuevas tecnologías. Este nuevo público lector lo conformarán en su mayoría los jóvenes, quienes ya han nacido con esta nueva forma de lectura y escritura emergente, y que, por lo tanto, tendrán mayor facilidad para desarrollarlo. Prensky acuña un nuevo término para referirse a este grupo de jóvenes: nativos digitales.

 “Los nativos digitales son multitarea, con estructuras neuronales específicas que los convierte en pensadores sofisticados […]” (Martínez, E.: “La comunicación digital: nuevas formas de lectura-escritura”, 2010).

Puede haber cierta preocupación de aquellos que optan y han optado por una lectura tradicional, al pensar la imposibilidad de adaptarse tan rápido a esta nueva forma de lectura y escritura, sin embargo, el cerebro humano tiene una gran capacidad para cambiar y adaptarse, incluso para “reprogramarse”. Su plasticidad permite incluso adaptaciones a nivel biológico. La lectura no es algo que sepamos de forma instintiva, sino que aprendemos a leer, y la forma en cómo se va desarrollando a través de medios o tecnologías ayuda a conformar los circuitos neuronales.

Astrid Castro Vergara

 

LEER SERÁ EN EL FUTURO UN ACTO DE REBELDÍA

LEER SERÁ EN EL FUTURO UN ACTO DE REBELDÍA

La frase que conforma el título de este artículo es una cita de Alberto Manguel, escritor, traductor y editor argentino-canadiense. Una de sus obras más aclamadas es Una historia de la lectura (Buenos Aires, 1948), en la que recrea el mundo del libro, la lectura y de los grandes autores que han protagonizado la Historia de la Lectura. En una entrevista para el diario nacional español El País, Manguel afirma que el ser humano podría ser definido como un animal lector: “Creemos que el mundo natural hay que descifrarlo. Vivimos en esa paradoja: saber por un lado que este mundo no tiene ningún sentido y preguntarnos el porqué de las cosas".

Sin duda, para él la respuesta a cualquier duda está en los libros, y lamenta profundamente que el libro haya perdido el prestigio que tenía hace décadas: "Las calidades que tiene la tecnología, por razones económicas, son las que nuestra sociedad pone por delante. Hace cincuenta años la biblioteca estaba en el centro de la sociedad, nadie discutía que leer era importante, pero el capitalismo salvaje actual no puede permitirse un consumidor lento. La literatura, en cambio, requiere lentitud, requiere que te detengas, que reflexiones, que nunca alcances una conclusión. Nunca puedes saber si Don Quijote está loco o no. Como sociedad tenemos que decir que el acto intelectual es importante. No puedes pedir a un adolescente que lea cuando le estás diciendo que toda actividad que no te dé una ganancia inmediata y visible es inútil. Creo que no existen seres humanos no lectores. En la sociedad actual es como si fuésemos misioneros de una religión en la que la iglesia central ya no cree".

Los libros no han sido precisamente una de las herramientas que el poder haya requerido, más bien lo contrario, y de haber estado en el poder se han utilizado como medio de control de la población (Bibliotecas de la Roma Imperial). El hecho de que haya existido la censura –que, en parte, sigue presente hoy en día- es lo que le otorga al libro ese carácter de libertad de expresión, de conocimiento, algo que no ha sido precisamente de buen gusto para aquellos que gustan de una sociedad sumisa. Como alega Manguel, para un político siempre será más fácil gobernar ante un “pueblo idiota”, que no razone, que no piense en lo que le están diciendo. Y aunque la palabra “censura” respecto al libro nos suene a tiempos remotos, Manguel aclara que aún en la actualidad, la censura sigue presente: "El editor cuya vocación era la literatura ya no puede trabajar de la misma manera porque tiene que conseguir un provecho financiero, y eso elimina el 90% de la literatura. Si Borges se presentase hoy con un nuevo libro no podría publicarlo. Ahora un editor se fija en las ventas anteriores de ese autor y si el anterior no se ha vendido, no se publica. Esta situación se complica porque ahora también son los compradores para las grandes superficies los que deciden. En el mundo anglosajón, a la mesa del editor se sienta el crítico, el gerente y ese comprador que opina sobre el libro, y si aceptan sus condiciones compra 50.000 ejemplares, que, además, puede devolver. Estamos en esa situación y las consecuencias serán catastróficas".

Es entonces cuando Alberto Manguel habla de la lectura como un “acto de rebeldía”: "Siempre lo ha sido. Primero porque se valora la acción y no la inacción y porque conduce a la reflexión, y eso siempre es peligroso. Y porque a través de la lectura empezamos a conocer quiénes somos. En el futuro, leer será no sólo un acto de rebeldía, sino también un acto de supervivencia. Si como lectores nos resignamos a que nos impidan leer la buena literatura nos vamos a condenar a ser menos humanos. Es un riesgo que, por supuesto, no podemos correr. Ya estamos al borde de la catástrofe porque hemos destruido el mundo natural y ahora estamos haciendo todo lo posible para destruir el mundo intelectual. Hay que actuar ahora. Pero ahora quiere decir hoy".

Enlace a la entrevista: 

https://elpais.com/diario/2007/01/13/cultura/1168642803_850215.html

 

Astrid Castro.

MI CAJÓN DE LOS LIBROS INTOCABLES

MI CAJÓN DE LOS LIBROS INTOCABLES

Dicen que hay libros cuya historia te absorbe y otros que simplemente te limitas a leer.

Cuando era pequeña nunca me gustaba leer. Mi tiempo libre no lo dedicaba a ello, a no ser que me obligaran en el colegio. Tal vez por ello le cogí manía a la lectura, pues lo que leía no me gustaba, era géneros que personalmente consideraba “aburridos”, hasta que un día encontré el género indicado para mí, el género que de verdad me enganchó y me marcó la vida.  Descubrí que podía pasar horas y horas leyendo el mismo libro y que leer no era tan aburrido como creía. Ahí entendí el verdadero valor de los libros, cuando una cosa te gusta mucho no quieres que nada lo dañe ni que nadie lo toque, es lo que me pasa ahora con mis libros. Mi cajón contiene un total de 17 libros, pero no están en un cajón cualquiera si no, en el “cajón de los libros intocables”. El nombre viene dado porque me cuesta prestarlos o simplemente no quiero que nadie los toque, son mi pequeño tesoro. Dicen que hay libros que te marcan la vida… es verdad, cada uno tenemos nuestros libros intocables, los que de verdad nos han llegado al corazón o simplemente nos han hecho ver la vida con otros ojos.

Patricia Tejedor Santos

ALLÍ DONDE HABITA EL OLVIDO

ALLÍ DONDE HABITA EL OLVIDO

Con este título y de la mano de Luis Cernuda y Joaquín Sabina trasladémonos a un rincón olvidado, a un lugar escondido o mejor dicho enterrado, donde absolutamente nadie quiere estar: allí donde habita el olvido. Viajemos a la prisión de Soto Del Real, de Aranjuez, de Estremera, de Alcalá Meco. Imaginemos por un momento estar allí, encarceladas, dentro de cuatro paredes grises que nos arrebatan con agresividad la libertad, el aire y hasta la vida. Pensemos cómo sería ocupar el lugar que nadie quiere ocupar y caer en el paraje más sombrío del mundo. Creamos estar allí, en la cárcel, y que esta vez no sea un juego como el de «la oca» o el «Monopoly», que ahora verdaderamente estemos allí escuchando cómo las mismas presas llaman a su hogar el «cementerio de los vivos» ...

No hace falta imaginar mucho más allá para que se nos erice el corazón, ni tampoco para encontrar en esa franca metáfora una gran verdad, porque la muerte no llega con la vejez sino con el olvido. Y es que ellas están olvidadas, ellas ya no están, ellas ya no son. Allí no hay ni tan siquiera sitio para la atazagorafobia, porque incluso el derecho a tener miedo les han quitado. Para muchos no son más que una piedra sepultada merecidamente entre las malas hierbas de la vida. Y es así, en medio de este paisaje sobrecogedor donde brota la iniciativa solidaria: «A las olvidadas» de la mano de Teta&Teta. Un espacio de coworking apoya este original proyecto feminista, cultural y poético que pretende rescatar los recuerdos y aliviar las condenas de cada una de las reclusas.

Para no desentonar con nuestra «fascinante» sociedad machista, el sistema penitenciario está diseñado para los hombres y los módulos de mujeres mezclan, por falta de espacio, a las mismas sin distinción de condena, situación o edad. Y aunque ya bastante tiene una con lo que no tiene, como diría María José Martin, no son únicamente esclavas por su falta de libertad, sino que también se someten al incesante remordimiento de abandonar todas las cargas familiares que sobre su espalda se ciernen por ser mujer.

La morfina que permite mitigar el abandono que invade el corazón de las presas son los libros. A cada centro las voluntarias acuden con cientos de obras literarias, colmadas de dedicatorias que buscan ser el abrazo de quien a extramuros se acuerda de su existencia, las valora como persona y cree en su inclusión. Las palabras dedicadas no solo humanizan a la lectora de dentro, sino que también posibilitan que las de fuera reflexionen y empaticen con la iniciativa, desbloqueando encuentros con uno mismo que suelen permanecer encerrados por ser incómodos o despertar sentimientos no convenientes para nuestro rol dentro de esta sociedad individualista. Los libros les devuelven las alas que el sistema les cortó y les permite viajar más allá del horizonte que desde las rejas pueden otear. La magia de la lectura les permite escapar y soñar con un mundo distinto, un mundo más justo y, en definitiva, mejor.

Existen las mujeres valientes, existe el talento y existe la sororidad, solo hace falta apoyarla para que las semillas germinen y esta iniciativa siga creciendo. Cada libro regalado supone subir un escalón más en este apasionante proyecto y cada dedicatoria un intenso latido en el corazón del futuro. Gracias a quien lucha por que esta idea salga adelante y ánimo a quien sienta la inquietud de colaborar con la causa, porque el camino es más fácil si lo recorremos juntas.

Para saber más sobre el proyecto Teta&Teta: http://www.tetaandteta.com/

Aurora Martínez

 

LECTURA DIGITAL Y EN PAPEL

LECTURA DIGITAL Y EN PAPEL

En las últimas décadas hemos podido comprobar la evolución de uno de los grandes fenómenos en la historia de la humanidad, el desarrollo digital, que ha derivado en la digitalización de muchos otros aspectos, como la lectura.

Como comenta José Antonio Cordón en su articulo «La lectura digital: una progresión constante» (2015), nos encontramos ante un fenómeno que permite llevar la lectura a cualquier ámbito de nuestra vida. Gracias al desarrollo de aplicaciones, dispositivos electrónicos, etc., que fomentan una lectura más accesible, rápida y cómoda para los lectores. Si deseamos buscar información sobre un tema, con apenas unos clics, podemos encontrar el libro en Internet y leerlo sin tener la necesidad de acudir a una Biblioteca. Además, los sistemas digitales de préstamo son un punto a favor de la comodidad del lector, pues puede gozar de la tranquilidad de descargarse el libro en casa y no tener que acudir a la Biblioteca. Por otro lado, podemos ver cómo la lectura ha modificado su soporte en gran medida, pues se comienza a dejar de lado los libros y el papel, dando paso a dispositivos electrónicos como tablets, ordenadores y móviles.

Sin embargo, los formatos digitales no han eclipsado totalmente al formato tradicional (de momento), pues sigue habiendo un público de carácter más tradicional que prefiere los libros físicos a las pantallas. María Chueca nos cuenta en su articulo «Los lectores españoles no abandonan el papel» (2019) que, en nuestro país, todavía el 59% de los lectores opta por una lectura en libro y no en digital.

A lo largo de la historia, los géneros y soportes se han ido adaptando a los gustos, necesidades y demandas de la población, y la lectura digital forma parte de esa adaptación a los nuevos tiempos, en la que trata de llegar al mayor número de lectores posibles al margen de si se trata de un dispositivo físico o digital. Ambas opciones aportan experiencias de lectura distintas y cada lector elige una u otra en función de sus gustos y necesidades, por lo que no podríamos hablar de cuál sería mejor opción, sino de cuál es la elección más apta para cada lector.

Marta Navas Ajenjo.

BIBLIOTECA DE ALEJANDRÍA

BIBLIOTECA DE ALEJANDRÍA

De entre todas las etapas que estamos estudiando este año en la asignatura de «Historia de la lectura», una de las que más ha llamado mi atención ha sido la de Grecia. El punto que me ha despertado más curiosidad e interés ha sido la Biblioteca de Alejandría.

En el periodo Ptolemaico, antes de construir esta famosa y grandiosa biblioteca, Ptolomeo I convirtió Alejandría en la capital de la cultura del helenismo y a continuación fundó la biblioteca; sin embargo, no acabó él dicho proyecto, si no que lo finalizó y amplió Ptolomeo II. Ptolomeo I, fue uno de los mayores hombres de confianza de Alejandro Magno durante su vida, tenía cargos como el de general dentro del Imperio. Nacido en Macedonia, al morir el emperador se nombró rey, estableciendo por primera vez la dinastía Ptolemaica durante el periodo helenístico. Alejandría fue nombrada capital de este nuevo reino.

En primer lugar, antes de la biblioteca, Ptolomeo mandó construir en la ciudad un gran palacio colosal que albergaría a toda la dinastía Ptolemaica. Sin embargo, al lado de este gran edificio se encontraría otro edificio conocido por el nombre de Museo. Este nombre se debía a que querían relacionarlo con el arte y la inspiración de las musas a los artistas, que además eran las diosas del arte y la sabiduría. A lo largo del tiempo, una parte de este Museo se convirtió en biblioteca, pero no una cualquiera si no la más importante y reconocida en su momento. La dinastía Ptolemaica, conservaba todo aquello que tuviera que ver con ella con gran cuidado, respeto y cariño. Para ellos era un atributo a su poder y reconocimiento. Pero no solo se limitaban al almacenamiento y conservación de libros en ella, también realizaban labores filológicas de corrección y fijación textual.

La Biblioteca de Alejandría fue reconocida y valorada como la mejor del momento por numerosas características por las que destacaba. Fue la primera biblioteca conocida como racional, esto quiere decir que tenía un orden y una organización para la lectura en su recinto. Por otro lado, no solo albergaba historias, libros e información de su zona; si no que estaba destinada a la conservación de numerosos ejemplares de todo el mundo y lo más importante, de todos los tiempos (de aquellos que hasta la fecha eran reconocidos y conocidos). Como he mencionado anteriormente, para la dinastía Ptolemaica era un gran símbolo de poder y de reconocimiento. La gran mayoría de las bibliotecas helenísticas, mas que querer tener un reconocimiento por ser un gran espacio de lectura querían que los demás se quedaran atónitos ante la grandeza y el poder de dicho Imperio.

Debido al gran interés que me ha producido este culto a los libros y a la lectura, como es la biblioteca de Alejandría, he reunido una serie de datos y curiosidades que me han parecido muy interesantes y que han agravado mi interés hacía la misma. Según muchos estudios y artículos, muchos expertos cuentan que actualmente no existe ninguna biblioteca equiparable a la de Alejandría. Su grandeza, y su gran aspiración a guardar ejemplares de todo el mundo y de todos los tiempos la diferencian. En este lugar, también se concentraban numerosos sabios para reflexionar e impregnarse de sabiduría, y no solo lo hacían por una obligación de estudios o algo similar; realmente iban porque se encontraban bien allí y realizaban un gran número de actividades de culto, arte y sabiduría en ella. Sería fascinante que a día de hoy en nuestro mundo actual encontráramos sitios así. En último lugar, cabe destacar algo muy curioso e importante sobre la misma, a día de hoy el motivo de su destrucción es completamente incierto. En ocasiones se relaciona con un incendio producido en la época de César, en otras ocasiones se cree que fue obra de la hostilidad que sentían los cristianos hacia ella y otras veces se piensa que fue culpa de los conquistadores musulmanes. Sin embargo, lo que sí aseguran es que parte de este gran edificio de culto al saber fue destruido en la época de César durante un incendio.

Me ha parecido fascinante conocer la historia de esta biblioteca y que podamos darnos cuenta de que hace siglos, el culto al saber y al arte ocupaban un lugar fundamental en la sociedad y en la vida cotidiana de los ciudadanos, por lo que me es muy difícil de comprender cómo a día de hoy todos estos valores los hemos perdido o al menos los que aún los conservan son una gran minoría.

Isabel Cubillos

DESDE PEQUEÑOS CON LA LECTURA

DESDE PEQUEÑOS CON LA LECTURA

Recuerdo bien el día en el que me enteré en la Universidad de que, debido a nuestro doble grado, debíamos hacer dos trabajos de fin de grado. En ese momento pensé que cada uno de ellos tendrían que significar algo para mí y que debía de ser algo que me hubiera acompañado en experiencias diarias o a lo largo de mi vida.

Aún me quedan casi dos años para decidirme, pero también recuerdo perfectamente el día que se me vino a la cabeza uno de los posibles temas. Cuando yo era pequeña adoraba leer, siempre estaba encerrada en mi habitación en mis ratos libres leyendo libros como Harry Potter o Las crónicas de Narnia. Por medio de estos libros conseguía trasladarme a otros mundos de imaginación y fantasía que no existían a mi alrededor, y también experimenté un montón de sentimientos y emociones que en algunas ocasiones compartía con un gran número de amigos.

Entre todas las noticias que he leído sobre lecturas infantiles o la educación de la lectura, siempre me ha llamado la atención que los niños apenas tengan este pasatiempo como hobbie. En enero de este año leí una noticia en El País que me hizo pensar aun más sobre este tema: «Mejor el móvil que un libro: Así muere la lectura a los 15» (PEIO H. RIAÑO, 2019). En ella, entre otros factores a los que culpaban de este fracaso de la lectura infantil y juvenil, señalaban directamente a la política. Sin embargo, desde mi punto de vista es un problema social que se encuentra tanto en las aulas de los colegios o institutos hasta en casa con nuestros hermanos pequeños, hijos, primos o amigos. 

Me parece fundamental que en muchos aspectos los niños relacionen la lectura con la diversión y el entretenimiento y no con el aburrimiento y los deberes del colegio. Creo que debemos partir de esta base, es decir, proponer temas o proyectos en las aulas o en casa, para que los niños puedan poner en una balanza la lectura frente a las nuevas tecnologías; de esta forma, los libros podrán tener alguna oportunidad. Mientras estemos mandando lecturas obligatorias en la escuela o los padres en casa fuercen la lectura como castigo o tarea a realizar, no podremos ayudar a este pasatiempo y medio de sabiduría que durante tantos siglos nos ha acompañado.

Me da una pena inmensa observar cómo los niños en las escuelas o en la calle se ríen de los que cogen un libro en vez de una pelota, sin entender que ninguna actividad está por encima de la otra, ni el deporte sobre la lectura, ni la lectura sobre un juego digital. Simplemente debemos abrir nuestra mente y transmitirle esto a los más pequeños. De esta manera, los niños podrán conocer las maravillas que les puede ofrecer la lectura en sus vidas, que podrán aprender y divertirse al mismo tiempo y también fomentaremos este medio de aprendizaje.

Me encantaría el día de mañana, cuando sea profesora, poder llevar a cabo proyectos educativos relacionados con la lectura y llevar a cabo mis ideas. Por este mismo motivo, noticias como estas me hacen posicionar este tema en uno de los primeros en mi lista de temas cuando vaya a realizar el trabajo de fin de grado. Espero poder llevarlo a cabo y transmitir en un futuro todas estas ideas y cambios a las personas desde que la infancia.

Enlace a la noticia:

https://elpais.com/cultura/2019/01/26/actualidad/1548514109_568316.html

Isabel Cubillos.

ENTREVISTA A JESÚS MARUGÁN, DUEÑO DE AKIRA COMICS

ENTREVISTA A JESÚS MARUGÁN, DUEÑO DE AKIRA COMICS

En la entrevista realizada para el periódico El País, este propietario de una tienda de comics nos cuenta la evolución de su negocio a lo largo del tiempo. Desde que abrió la tienda con su hermano y sus padres en 1993 a la actualidad, siendo una de las librerías especializadas más importantes de nuestro país sino la más importante. Principalmente, en la entrevista se tratan dos temas muy relevantes dentro de la industria actual del libro: la venta online, por un lado, y cómo ha evolucionado la visión con respecto del mundo de los comics desde el franquismo a la actualidad, por otro.

En primer lugar, trata la venta online, siendo ellos de los pioneros en España. Y son preguntados acerca de cómo es posible competir contra grandes empresas como Amazon y Aliexpress. La reflexión que hace Jesús es muy interesante en cuanto a que no pretende rivalizar con ellas en ningún caso, sabe que no puede competir en cantidad de productos ni inmediatez con Amazon y tampoco puede ni acercarse a los precios que tiene Aliexpress. Por lo tanto, ha optado por tratar de buscarse un hueco, bajando los precios al mínimo y tratando de que sus productos lleguen a su destinatario con la mayor brevedad posible. Pero lo que los diferencia de otros es el diseño web y su atención al cliente, se trata de un diseño atractivo y sencillo que atraiga a los clientes y que les sea lo más fácil posible realizar sus compras y, por supuesto, la gran atención al cliente, pues todos sus empleados son expertos en lo que venden y se les puede contactar si se tiene cualquier duda, desde qué comprar si se es un desconocedor total del comic a cuál es su opinión de la última serie que acaba de salir en Japón.

Bajo mi punto de vista, es la mejor forma que hay para que en una empresa pequeña se pueda instalar dentro de un mercado con unos competidores tan desmesuradamente gigantescos, apostar por ofrecer el mejor servicio para el cliente, y centrarse en un mercado muy específico sobre el cual se pueda especializar mucho a los empleados para que conozcan muchísimo del tema y ayudar en todo lo posible a los clientes.

El segundo tema más relevante del que habla es sobre la visión de la sociedad con respecto al mundo del comic o más bien el cambio de visión por parte de los lectores respecto del mundo del comic. En esta parte habla de que por culpa de la utilización que le dio el franquismo al comic, este género es visto en nuestro país como algo exclusivo de niños y que quien lo lea es un inmaduro. También dice que, por suerte, las nuevas generaciones no lo ven así y que los principales compradores para su tienda son gente joven para consumir ellos mismos el producto, no como era antiguamente que solía ir gente mayor y preguntaba por recomendaciones para sus hijos. Durante mucho tiempo la gente mayor sólo leía novela gráfica que trataba temas más “adultos”, pero sobretodo dice que por las películas de Marvel mucha gente empieza a ver el género de superhéroes como un género más y no sólo como algo exclusivamente para niños pequeños o adultos inmaduros.

Luis Barrio.

 

ES NECESARIO CONOCERLA

ES NECESARIO CONOCERLA

No recuerdo exactamente cuándo descubrí a la que a día de hoy puedo calificar como la cantante y poetisa que más me ha marcado en mi vida personal y en mi día a día, lo que sí que recuerdo es lo que sentí cuando la escuché por vez primera, fue algo así como encontrar lo que llevaba tiempo buscando sin siquiera saberlo. Hablo de Ana Isabel García Llorente, más conocida como Gata Cattana o Ana Sforza.  Creo que España ha carecido de cantantes que, como ella, a la vez sean escritoras, y que consiga hacer de sus dos pasiones un todo, porque sus canciones no han de concebirse como un mero tema de rap. Sus canciones son más bien una poesía recitada empoderada y reforzada por bases de rap. Ella sabía lo que hacía y, sobre todo, sabía lo que decía y a lo que se enfrentaba, y es por ello que se encargó de transmitirnos su mensaje hasta el trágico día de su fallecimiento a los 26 años. En su poemario La escala de Mohs Gata ordena la dureza de diez minerales en función de la capacidad que cada uno de ellos posee para rayar o ser rayado. Esta escala está en orden ascendente, en el número uno sitúa al yeso y en último lugar al diamante, el mineral más duro y apreciado de todos. Gata Cattana tenía grandes dotes como escritora. A continuación, adjunto un fragmento de un poema que no está incluido en el poemario mencionado pero que define muy bien los sentimientos que afloran en ella a la hora de escribir poesía:

Fragmento del poema «Tu oficio: Poeta»:

(...) Que el conocimiento

no sea una amenaza.

Tu oficio, poeta,

es dignificar la especie.

Escoger las palabras

que pondrías en tu lápida.

Decir, por ejemplo:

«No todos eran prescindibles».

Merecerte la vida

hasta tal punto

que tu muerte

parezca una injusticia.

Y dejarte ir,

como si nada, como todos

(poetas o no)

hacia la larga

y aburrida

eternidad.

Creo que es uno de sus poemas que más me han marcado, y que dice mucho con muy pocas palabras. A mi parecer, es magistral su uso de las metáforas, así como su concepción de la realidad y de la no realidad.

Otro de sus poemas, este sí incluido en La escala de Mohs, es un fragmento en el que nos deja entrever su conocimiento sobre la literatura, especialmente española, y su forma de enlazar todos sus saberes con sus sentimientos, y con ello crear poesía:

Fragmento extraído del poemario La escala de Mohs:

Yo siempre lo supe:

cuando me dieron a elegir

entre la gloria o la paz,

yo ya lo sabía,

hubiera elegido lo segundo.

no soy de cantares de gesta

Los cantares de gesta pertenecientes a la Edad Media eran una manifestación literaria de carácter épico donde se glorificaban las hazañas de un héroe de la época, estos héroes servían como modelo de la sociedad de entonces, ya que en él se recreaban todos los valores del pueblo. Para Gata, prevalece la paz en uno mismo sobre el tener que demostrar algo y a costa de ello tener que desatar la ira, porque un héroe es un héroe por llevar a cabo acciones no muy pacíficas. La paz por encima de la fama, eso es lo que hacía que su música y sus poemas fuesen especiales. Ella no escribía por complacer, escribía para complacer-se.

Creo que es necesario conocer a Gata Cattana porque es un claro ejemplo de lucha, de rebeldía y de grandiosidad en cuanto a conocimientos y cultura hoy en día. De nuevo adjunto unos versos, pero esta vez extraídos de una de sus canciones.

Versos de Ferguson, Gata Cattana:

Tengo la cabeza como Ferguson, la boca como percusión,

las manos de herramientas y los pies como anclas,

los ojos como platos y vacía la panza,

torcida la columna y perdida la esperanza.

El pelo tan largo como Elizabeth de Austria,

yla memoria medio en ruinas como el Partenón de Grecia

Con los aires de reina de Samotracia,

la cartera sin papeles, la escopeta sin licencia.

 

Astrid Castro Vergara.

 

CARTA A IAGO DE LA CAMPA

CARTA A IAGO DE LA CAMPA

27 de febrero, 2019.

Querido Iago de la Campa,

Te escribo para contarte mi viaje a través de tus libros. Así pues, comencemos por el principio, te descubrí hace dos años, una etapa de mi vida complicada en la que necesitaba leer, sentirme identificada con algo o alguien, comprendida y acompañada. Twitter al principio era una opción, ahí te descubrí a ti, pero fue más tarde cuando empecé a hacer tus frases y textos un poco más míos, cuando me descubrí a mí. Entonces me di cuenta de lo que realmente necesitaba, un golpe de realidad, y así fue.

Viajes a Kerguelen fue el comienzo, en seguida cuando leí la contraportada supe que este iba a ser mi refugio, pero, además, hizo que me diese cuenta de que como bien dices “la vida hay que compartirla para que nos den más perspectivas, para ver el mundo a través de otros ojos, para que nos encuentren salidas cuando no tenemos ni puta idea de adónde ir”. No podía seguir cargando una mochila que cada vez era más grande pero que iba tocando fondo y decidí apoyarme en tu prosa, y es de lo mejor que he hecho en tiempo. Porque los cambios son necesarios y equivocarse también, y como con cada texto aprendí algo, con Cambios me animaste a elegir, a vencer ese miedo a la incertidumbre y a dejar a un lado la ignorancia. Que a veces dejarse llevar no es tan bueno y cometer errores sí que lo es. Y sí, los mejores cambios son aquellos que suceden sin que te des cuenta. Y sucedieron, aunque también me equivoqué, pero gracias, porque yo también tuve un mejor acierto por equivocación. Y al final, comencé a confiar en mí misma, porque merecemos todo lo bueno que nos pase, merecemos todo aquello que un día no tuvimos o que quizá nos quitaron. De forma resumida, así fue como sentí este libro, como una evolución en mí. No se trató de una lectura de seguido, sino de momentos, noches de domingo en las que necesitas fuerza para comenzar una nueva semana, pero también noches de sábados en las que cambié las fiestas con amigos por momentos conmigo.

Corazón y tiempo, la segunda parte, no podía esperar para leerlo, mis expectativas eran grandes y lo fueron aún más cuando lo acabé, aunque estos libros nunca acaban, es lo bueno. Su eternidad es lo que hace que tengan esa magia, la de cualquier tarde tonta en la que siempre puedes volver a ellos, porque sí, porque tú cuando escribes te sientes en casa, pero yo también cuando te leo. Este libro ha sido fundamental para valorar el tiempo, para saber con quién no perderlo y a quién regalárselo, para darme cuenta de que yo también necesito que me lo regalen, pero no cualquiera, porque hay quien no debería de irse nunca y lo hacen, pero para ello está el corazón, para retenerlos un poco más hasta que estemos preparados para soltarlos. Pero ahí está, la Problemática del corazón, porque no todo es positivo, siempre hay trabas en el camino, pero Que nadie nos saque del camino, y esto se me quedó grabado: “que nadie te estropee los sueños, nadie tiene derecho a hacerlo, ni siquiera tú mismo”. Y que idílico suena, eso dije cuando lo leí, la verdad, pero qué razón tienes y que pocas veces somos generosos con nosotros mismos.

Y te preguntarás a qué viene ahora toda esta reflexión tan repentina. La verdad, es algo que siempre había sentido desde que comencé a leerte, pero a veces surgen oportunidades y debemos lanzarnos a ellas, y yo tengo la oportunidad de escribirte, así que, aquí estoy.  Basta de perder oportunidades, porque quién sabe, hay trenes que no pasan dos veces. Llegados a este punto, solo puedo darte las gracias, por saber reflejar todo lo que llevamos dentro. Y a pesar de que no te conozco, siento que sí, pues entre esas líneas también me veo a mí.  Finalmente, necesito terminar con una de tus frases que quizá resume lo dicho:

Y aún así vamos a llevar este barco a casa,

vamos a arriesgarnos a intentar salvarnos,

vamos a arriesgarnos a ser felices todo el rato.

Vamos, vamos, voy.


Nos vemos pronto en Casi todo lo que tienes que saber (tú).


Sandra Jiménez.

 

COMENTARIO SOBRE LA ENTREVISTA DE EUROPA PRESS A ANNA CABALLÉ

COMENTARIO SOBRE LA ENTREVISTA DE EUROPA PRESS A ANNA CABALLÉ

En esta entrevista, la autora Anna Caballé ha sido preguntada sobre la situación de la mujer en la actualidad y los avances de ésta a lo largo de la historia, ya que es considerada una experta en la materia por su obra Historia de la misoginia.

En este libro, Anna nos cuenta cuál ha sido la situación de las mujeres en las distintas épocas de la historia, sobre todo centrándose en las mujeres de nuestro país (desde la pésima situación en la Edad Media, pasando por los avances en la Ilustración, los movimientos feministas de principios del siglo XX, la vuelta al pasado tras la Guerra Civil y la recuperación de los derechos llegada la transición).

La entrevista quiere tratar los asuntos más actuales, en cuanto a los temas del avance del feminismo, con motivo de la reciente publicación del libro de Arturo Pérez-Reverte, Los perros duros no bailan. Este último consiste en una crítica al feminismo moderno, en el cual representa a una feminista como una «amargada y una resentida». Esto es lo que la autora califica como un estereotipo mantenido más de 150 años y se plantea cuál es el verdadero problema que tiene Pérez-Reverte con el ascenso de las mujeres.

En la parte final de la entrevista, principalmente se centran en la situación de la mujer en el mundo cultural. Anna declara que éstas han estado bajo la supremacía de los hombres, como en cualquier otro ámbito de la vida. El problema es que es el mundo de la cultura el que más alcance tiene, y muchas mujeres toman como referente lo que ven en el cine, en las novelas, en obras de teatro… y si en estos ámbitos se muestra como algo bueno que las mujeres tengan una situación de inferioridad en temas como la pareja, la sexualidad, la política, lo laboral, el deporte, etc., lo más fácil es que traten de imitarlas, lo que tiene como consecuencia que se sigan considerando inferiores a los hombres.

También enuncia a las autoras y artistas que en muchas ocasiones han sido apartadas por el simple hecho de ser mujeres, pero no todo en la entrevista es una visión negativa porque movimientos como el «#MeToo» visibilizan a todas aquellas que han sufrido discriminación por su género. Especial relevancia ha tenido este movimiento dentro del mundo artístico mostrando al público muchas situaciones de acoso por parte de editores, directores, productores, etc.

A pesar de que hay que admitir que la situación parece que ha mejorado mucho, en los últimos dos o tres años, han aparecido numerosos grupos y organizaciones que tratan de destruir todos esos logros y transportarnos a una época más oscura.

Enlace a la entrevista: https://www.europapress.es/cultura/libros-00132/noticia-anna-caballe-recupera-historia-misoginia-quizas-perez-reverte-le-convendria-enfrentarse-fantasmas-20190318140307.html

Irene Mansilla

CARTA A GLORIA FUERTES

CARTA A GLORIA FUERTES

Madrid, 19 de febrero de 2019

 

Querida Gloria, Gloria Fuertes:

Me aventuro a empezar esta carta con un «buenos días», porque imagino que allí arriba, en el cielo, siempre serán buenos. Acto seguido me presento, ya que mi nombre, a diferencia del tuyo, no es tan conocido por aquí abajo.

Me llamo Aurora Martínez y estudio segundo curso de la carrera de Humanidades y Magisterio en la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), y soy, y lo digo de todo corazón, una gran admiradora.

Igual has podido ir trazando ya las líneas de convergencia entre tu y yo, o quizá todavía no; por ello hago eco de tan lindas e importantes palabras a las que regresaré más adelante: Humanidades, Magisterio, Madrid…

Empezaré pues por la primera, las Humanidades. La solución y a la vez el problema de todo y para todo. Tu único refugio, mi gran amor. La máxima expresión de tu arte, la vida en sí misma, las entrañas y el corazón del mundo; la más poderosa herramienta de disputa y de reconciliación. Las palabras, más concretamente tus palabras, esas que siempre supiste utilizar como llamamiento a la paz. Tus frases que acarician la retina de quien las lee. Tus rimas que abrazan. Tus poemas que abrasan. Tus libros que enamoran. Y efectivamente esto es una carta de amor. Una declaración por entero hacia tus letras, hacia la vida que con ellas aun das.

Incluso cuando todavía no sabía leer ya te leía, era mi madre quien con su dulce voz canturreaba tus versos y seguía con mi dedito la lectura de tus cuentos. Ahora que soy yo quien lee, me tomo la licencia de volver a empezar cada verso cuando siento no haberlo saboreado lo suficiente, haciendo así de tus poemas una interminable aventura.

Hay quien dice que tu poesía no rima, pero obviamente es porque no entienden de poetas. Tu métrica es de latidos, tú rima de emociones y es por eso que el alma de cualquier niño te entiende mejor que el más experimentado de los lectores. Aquí es cuando entra la segunda convergencia: el magisterio. La vida entendida como vocación, como pasión por las personas más pequeñas del planeta, por quien llora cuando le hieren y canta cuando no tiene razón alguna para llorar; por quien no se achanta ante lo desconocido y hace de tripas corazón cuando una situación le sobrepasa. Ese amor gigante por la infancia que impregna tantas de tus creaciones, esa ilusión por esconder lo que a simple vista se reconoce y por jugar y divertirte con las palabras. Gracias por enseñarme sin darte cuenta que no está mal sentir, que no es un delito jugar y que para nada la emoción es únicamente cosa de niños.

Ahora buceemos en el lugar, en esas seis letras que encierran tanto y ocupan tan poco: Madrid. Musa del artista, escenario de mil vidas y hogar de tantos gatos; ciudad eterna, ciudad que habito, que habitaste, que nos habita… Laberinto de infinitos rincones dormidos que piden a gritos ser despertados y revelar cada secreto guardado. Ese paisaje tan cosmopolita que como el fénix resurge siempre de sus cenizas, ese lugar que viste renacer y convertirse en capital de la gloria y del desastre. Ese Madrid con esas calles, que te prometo, que todavía lloran por ti. Esos árboles de Lavapiés que ya no saben a quién inspirar y esas luces de la Gran Vía que no brillan igual desde que no estás. Ese espacio tan amado y tan odiado, tan inmenso y diminuto, tan coherente y alocado. Ese lugar que nos une.

Hoy te escribe la niña que soñaba con tus tres reinas magas cada cinco de enero a la hora de dormir. La adolescente cuya moda fue no ir a la moda y que dudó si subirse al carro o comenzar a tirar de él. La joven a quien le comienzan a brotar las amapolas y que solo quiere tumbarse, mirar y acariciar sus rojas hojas; esa chica que es tan tú, feminista por convicción, luchadora por elección, pacifista y sentidora empedernida. La futura maestra que sin duda alguna leerá tus poemas y adivinanzas en clase para su alumnado y dejará, que décadas después, sigas abrazando los corazones de grandes y pequeños, corazones tranquilos y alborotados, dulces y salados.

Hoy te escribe mi más sincero yo, desde aquí abajo, por si algún día en un susurro del viento te llegasen mis palabras, mi admiración, o al menos una pequeña parte de esta gran pasión.

Aurora Martínez Hernando.

 

CARTA A ELÍSABET BENAVENT

CARTA A ELÍSABET BENAVENT

Madrid, 20 de febrero de 2019.

Elísabet:

Me llamo Claudia. No me conoces, y yo a ti tampoco. Sin embargo, siento que conozco a ocho Elísabet. Conozco a una Elísabet por cada protagonista que has creado. Si me permites, y a riesgo de parecer pesada, me gustaría contarte una cosa.

Hace algunos años pasé por un período de cambio en mi vida. Me sentí un poco como Maggie cuando tuvo que mudarse a una pequeña isla para cambiar de aires y reencontrarse a sí misma. Cuando todo eso pasó, Valeria fue mi referente, siempre luchando por salir adelante y realizar los proyectos que tenía entre manos, aunque tuviera momentos en los que se planteaba si merecían la pena. Conocí a Martina y me identifiqué con ella desde la primera página del libro. Me veía reflejada con cada altibajo de su relación, me sentí identificada con su manera de disfrutar de las cosas que la apasionan, pero sobre todo me vi reflejada en cada frase, en cada sentimiento, porque Martina es eso, sentimiento, al igual que Sofía. Ay Sofía… qué momentos más buenos me has regalado. Qué bonito fue conocerte, porque me abriste los ojos a un mundo de magia hasta entonces desconocido para mí.

Uno de mis libros favoritos tiene una frase que me ayuda mucho a explicar todo lo que estoy diciendo: “si te llevas un libro a un viaje... Sucede algo muy extraño: el libro empezará a atesorar tus recuerdos. Más tarde, te bastará con abrirlo para trasladarte al lugar donde lo leíste por vez primera”. Los libros son una de mis pasiones, y con los tuyos tengo esta sensación de regreso.

Con esta carta, no solo quiero reflejar mi gratitud y mi admiración por ti. Con esta carta quiero decirte que eres magia. Quiero decirte que me parece muy importante reconocer las cosas especiales, y tus libros lo son. Cuando tenía 13 años, escribí una mini novela. Iba sobre unas hadas que vivían en un mundo de fantasía y corrían toda clase de aventuras. Desde ese día, siento que todas mis fantasías, todas las historias de mi cabeza tienen que ser contadas, pero nunca me paré a escribirlas. Nunca, hasta que leí tus libros, y descubrí que la escritura es una forma preciosa de comunicarse que los libros son puertas a otros mundos, a otras mentes. Por ello, cada día intento escribir un poco, aunque sean un par de líneas. Es posible que nunca llegue a encontrar mi cara en los libros de La Casa del Libro, o de Fnac. Es posible que nunca llegue a publicar nada, y que mis historias sigan siendo mías, y de toda la gente que esté dispuesta a gastar un poco de su tiempo en leerme. Pero, lo que es seguro es que, si miro atrás, veo a una niña de 13 años soñando con hadas, con trolls y con príncipes azules que salvaban a la princesa, y estoy segura de que esa niña de 13 años estaría orgullosa de ver que, siete años después, no le he puerto barreras a mi imaginación.

Hace unos días, dijiste que vivíamos en un mundo de tecnología y es cierto, por eso, supongo que, si lees esta carta, te parecerá raro que te llegue un sobre, con sello y al buzón. Esta carta surge a raíz un taller de una asignatura de la Universidad, pero yo no la siento como tal. Siento que esta carta no es un taller, es una oportunidad. Una oportunidad a mí misma, porque me la merezco. Una oportunidad a la literatura juvenil, infantil, romántica o de terror. Una oportunidad a todas las personas, hombres y mujeres que quieren escribir, que quieren contar sus historias y que quieren compartirlas con la gente.

No quiero terminar esta carta sin darte las gracias por abrirme los ojos y sin decirte que eres inspiración.

“Los libros amaban a todo aquel que los abría, dispensaban recogimiento y amistad sin exigir nada a cambio, nunca se marchaban, nunca, aunque los tratasen mal”

Sigue desprendiendo magia, como Sofía.

                        Con muchísimo cariño, Claudia.

LA VERDAD SOBRE LA TITANOMAQUIA

LA VERDAD SOBRE LA TITANOMAQUIA

Corría el siglo III d. C. en Nimes, una localidad situada en la zona de la Galia que pertenecía por aquel entonces al Imperio Romano. Allí vivía Admes, un joven estudioso y pensador de unos veinte años de edad. Toda su vida y su carrera estudiantil se regía por el legado religioso que procedía de la Antigua Grecia. El Imperio Romano no sólo adoptó su religión, sino también su literatura, intentado emular su forma de hacer escritura.

Admes, sin embargo, siempre sintió gran admiración por el conocimiento y el origen de la religión politeísta que reinaba en el Imperio, y sobre el cómo el dios dominante sobre todas las cosas, Zeus, había llegado al poder. Hasta aquel entonces se sabía, gracias a los escritos, que Cronos (hijo de Urano y Gea) destronó a su padre para lograr el poder absoluto sobre el Universo. Pero, ¿entonces cómo llegó Zeus al poder? Se sabía que tuvo lugar la Titanomaquia, cuando los dioses olímpicos y los titanes se enfrentaron en dos bandos por el control total. La historia que Admes y el resto de la civilización latina sabían era que, en la batalla, ambos bandos se lanzaban rocas y trozos de montañas hasta que finalmente Zeus logró el poder con la ayuda del resto de dioses.

Sin embargo, Admes no estaba satisfecho con esa información, pues creía que faltaban datos, que algo más ocurrió en la Titanomaquia para que Zeus lograra dicho poder. Es por ello que comenzó a investigar. Rastreó bibliotecas y bibliotecas, pero nada de información, por lo que decidió acudir al “Templo de Cronos” situado a unos 700 km de Nimes, ya que creía que allí encontraría más información sobre su derrota. Tras un largo camino, una vez allí consigue hablar con el Sacerdote mayor del Templo, que se negó en rotundo a ayudar al joven. Pero tras una larga insistencia y tras hacer ver al Sacerdote mayor que sus intenciones eran buenas, fue llevado a una sala oscura y profunda del templo, donde nadie más podía pasar a excepción de dicho Sacerdote. Allí fue guiado hasta una estantería, vieja y roñosa con una serie de códices. El Sacerdote denominó a la estantería como “la estantería de los libros prohibidos”, y dio total libertad a Admes para leerlos. Tras más de 12 horas buscando y leyendo, no encontró nada. A punto de tirar la toalla y agotado por la situación, se incorporó para volver a colocar todos los libros que había cogido. Ahí fue cuando encontró uno, llamado Τιτανομαχία. En ese momento y sin pensárselo dos veces decidió leerlo, pues estaba seguro que podría encontrar más información de la que se sabía por todo el Imperio Romano.

Al acabar su lectura, pudo confirmar sus sospechas, Zeus logró el poder gracias a la astucia de su madre, Rea. El libro decía que Rea, ante la situación en la que se encontraba el mundo y decidida a que su hijo Zeus ganara, decidió intentar pactar con alguien partidista de Cronos, por lo que acudió a negociar con Gea. En un primer momento Gea sospechaba de las intenciones de su hija, pues deseaba que Cronos siguiese en el poder. Pero Rea, con gran astucia y labia, le propuso un pacto de paz, pues consideraba que aquella batalla solo traería desgracias para todos. Gea estaba de acuerdo en eso, pero sin embargo no iba a dar su brazo a torcer para que su nieto Zeus llegase al poder. Rea, astuta y consciente del pensamiento de Gea, le propuso que la guerra acabase si Zeus y Cronos compartiesen el poder del universo entre ambos. Gea y Rea quedaron en convencer a ambas partes de que la mejor opción para el universo era la unión de los dioses olímpicos con los titanes y así conseguir parar de alguna forma la batalla.

Pero lo que Gea no sabía eran las intenciones de Rea, pues su único objetivo era que Zeus llegase al poder y destronara a su padre. Si recordamos la profecía que le mencionó Urano a Cronos era que “sus propios hijos, se aliarían con el enemigo, para así destronarle”. Y ¿Quién era el enemigo de dioses y titanes? Pues unas criaturas inmortales y por tanto imperfectas, que solo traían a las divinidades dolores de cabeza, es decir, los seres humanos.

Mientras Gea hablaba con su hijo, el cual se negó en rotundo a una negociación con los olímpicos, pero su madre le convenció de que seguramente la mejor opción para preservar el poder sería compartirlo con Zeus, pues ella estaba segura de que la profecía se cumpliría. Cronos habló con sus hermanos, los cuales, cansados de luchar, accedieron al pacto. Por lo que Cronos estaba dispuesto a hablar con Zeus y así mantenerse en el poder.

Sin embargo, Rea bajó a escondidas de nuevo al mundo de los mortales, y allí comenzó a hablar con Corintio, el rey de una civilización griega. Ella le convenció para que sus habitantes les ayudaran en el destronamiento de Cronos, y a cambio, si Zeus ganaba, obtendrían algo. No fue nada difícil, pues los hombres y mujeres del mundo vivían descontentos con los titanes, pues abusaban de su poder sobre ellos. La labor de estos hombres y mujeres era conseguir distraer la atención de los titanes, pues ellos seguían estando bajo su poder. Una vez que estuviesen distraídos, los dioses olímpicos aprovecharían el momento para ganar terreno en la batalla.

Tras las negociaciones con Gea y Corintio, Rea acudió a su hijo Zeus para comentarle lo sucedido. Ante esto, Zeus se sorprendió por la astucia y la valentía de su madre por acudir a dichos encuentros. Por lo que ese mismo amanecer, los hombres y mujeres, siguiendo el plan establecido por Rea, distrajeron a los Titanes simulando una batalla en la que masacraban los templos y estatuas dedicados a ellos. Ante esta situación, Cronos y el resto de Titanes que lo apoyaban cesaron en su batalla de lanzar piedras y observaron cómo los hombres destrozaban todo. Esto produjo gran enfado en ellos, hasta tal punto que desviaron toda su atención hacia los mortales mientras que planificaban cómo castigarles por tal hecho.

Este fue el instante en el que los dioses olímpicos aprovecharon para lanzar a la vez todo el monte Tirano sobre los titanes. Ante tal impacto, todos ellos quedaron sepultados bajo los escombros del monte haciendo que ninguno de ellos pudiese salir. Por lo que los dioses olímpicos lograron ganar la Titanomaquia y Zeus se proclamó como el dueño y señor del Universo. Tras esto, Zeus les prometió a los hombres y mujeres que no abusaría de su poder por haberle ayudado, haciendo que así mejoraran sus condiciones en la tierra.

Por lo que, tras esta lectura, Admes verificó que no solo la Historia de su religión estaba incompleta, sino que la sociedad o los eruditos conocedores de la historia real no quisieron hacer saber la gran importancia que tuvo Rea en la victoria de los dioses. Algo totalmente esperado, pues por aquel entonces la figura de la mujer se encontraba en un segundo plano tras el hombre. Por lo que no era digno decir que el dios supremo del Olimpo había logrado todo su poder gracias a una mujer. Tras esto, Admes decidió hacer pública toda la información que había recogido en la Biblioteca prohibida del Templo de Cronos.  Ante tal hallazgo, Admes se convirtió en uno de los eruditos más importantes de su época, fundando así una biblioteca en Nimes con más de mil libros que le habían donado de la Biblioteca prohibida de Cronos, para que así toda la sociedad romana pudiese leer dichos textos.

Marta Navas Ajenjo

DANIELLE

DANIELLE

Montmartre, París, 17 de enero de 1941. Gran parte de la zona norte de Francia se encontraba ocupada por el ejército alemán. En este barrio bohemio de París vivía una joven de 15 años de origen judío. Creo que todos podemos imaginar la vida de cualquier persona durante la Segunda Guerra Mundial. Danielle, era una niña que durante toda su vida había creído ciegamente en su posibilidad de cambiar el mundo y las injusticias a través de la cultura y la educación. Sin embargo, llevaba un año sin poder ir a la escuela o simplemente realizar cualquier tipo de lectura personal. Danielle no aguantaba más esta situación. Cerca de su casa, o más bien cerca del refugio en el que ella y toda su familia se encontraban, había una librería abandonada que había pertenecido a una familia judía que había sido arrestada por los alemanes. Danielle adoraba esa librería, recordaba cómo se pasaba horas y horas en el patio interior con Lía, la hija de los dueños, leyendo cuentos y libros de todo tipo. Una mañana, Eva, la madre de Danielle decidió salir a buscar comida ya que todo parecía muy tranquilo y pensó que no sería peligroso salir. ¡Esta era la oportunidad perfecta para poder ir a la librería abandonada y poder coger unos cuantos libros! Al llegar, Danielle quedó petrificada, realmente parecía que un huracán había arrasado con todo… Continuó por el pasillo central y a mano derecha observó la mesa donde los dueños de la tienda cobraban y atendían a los clientes, realmente parecía que seguían allí… Con los ojos llenos de lágrimas, Danielle avanzó hasta el último pasillo de la librería, hacia su sección favorita: Fantasía. El pasillo se encontraba iluminado completamente por la luz del patio interior de la librería, donde Danielle solía pasar día tras día leyendo con Lía. De pronto, observó cómo un pequeño rayo de luz iluminaba un libro de la estantería, algo dentro de ella le dijo que debía coger ese libro… ¡¡¡¡¡PUMMMMM!!!!! Danielle escuchó un gran estruendo. Asustada, se metió el libro en el abrigo y salió corriendo hacia su casa. Dos soldados del ejército alemán sostenían a su madre y a su hermana Emma mientras ellas gritaban desconsoladas, al otro lado de la acera, tres alemanes habían logrado capturar a su padre y meterlo en un camión. La capturaron. Los cuatro miembros de la familia Paradis fueron capturados y llevados a Auschwitz. Nada más bajarse del tren, Danielle sintió que algo le aprisionaba con fuerza el pecho… ¡Lo había olvidado! Llevaba con ella el libro de la librería de Montmartre. Corriendo echó un vistazo para ver que todos los capturados se ponían en fila para ser registrados y separados por sexo, raza y edad. No perdió la oportunidad y corrió hacia una esquina en la que había un pozo tapado por unas piedras y unos matorrales, y escondió allí el libro. Al día siguiente, Danielle fue al pozo y se percató de que a primera vista era imposible ver el libro. No era un pozo, descubrió que era un túnel sin salida que los nazis habían tapado por posibles fugas. Danielle cogió su libro y comenzó a leer día tras día, el libro relataba miles de historias donde los seres humanos, seres mitológicos, fantásticos, en diferentes lugares de la tierra vivían aventuras luchando contra el mal, o aquello que para ojos de Danielle eran injusticias. La vida en el campo de concentración era muy dura, Danielle apenas tenía tiempo de escaparse para leer o para poder descansar, había sido separada de su madre y de su padre. Sin embargo, aún contaba con la compañía de su hermana Lía. La lectura era lo único que conseguía distraerla de todo aquel horror, se llevaba todos los días a su hermana pequeña al túnel, una leía y la otra escuchaba asombrada la historia que tocaba ese día. Esto las mantenía vivas, y en muchas ocasiones conseguían comparar historias con la realidad que estaban viviendo. Realmente se metían en todas sus lecturas, y ambas se dejaban transportar a aquellas historias y lugares lejanos. Danielle soñaba con salir de Polonia, conocer otros países y otras personas a las que poder ayudar y leer esas historias para enseñarles la belleza y la libertad interna que significaba para ella leer. Además, al final de cada historia que leía, anotaba una moraleja o un recordatorio de cómo se podría mejorar el mundo con algún punto positivo sacado del cuento. Día tras día Danielle fue leyendo estas historias que la ayudaron a sobrevivir psicológicamente y hasta físicamente en el campo de concentración y sobre todo ayudó a Lía a nunca sentirse sola y a tener esperanza. Lo más importante comenzó cuando, poco a poco, más niños, niñas y adolescentes del lugar, comenzaron a reunirse con ellas para las lecturas en las que todos se olvidaban por un rato de su presente en Auschwitz, cerraban los ojos y se imaginaban cómo podrían cambiar el mundo y ayudar poco a poco a la humanidad a mejorar como seres humanos. Entre todos, cada día que pasaba apuntaban una solución para cada historia, y esta fue la gran misión de Danielle durante su estancia en el campo de concentración hasta que fue liberada. Más tarde se convirtió en maestra. Una maestra que nunca olvidó su experiencia y ni cómo los libros pueden ser una gran vía de escape y de ayuda en momentos insoportables.

M ª ISABEL CUBILLOS DE ARCOS

LOS LIBROS MÁS INFLUYENTES DE LA HISTORIA

LOS LIBROS MÁS INFLUYENTES DE LA HISTORIA

A lo largo de la historia, el ser humano ha utilizado la escritura como medio de difusión de sus conocimientos y sus anhelos, así como para entretenerse en sus tiempos de ocio. En esta entrada me gustaría exponer las que para mí son las obras más importantes a lo largo de la historia del ser humano.

El primero que he de destacar son los Diálogos de Platón. Estos textos son la base del pensamiento occidental tal y como lo conocemos. Estos Diálogos se presentan, no como el pensamiento del propio Platón, sino como los de su maestro Sócrates. Este último estaba en contra de que el pensamiento se transmitiera de manera escrita, y por ello, su discípulo Platón, no los dio a conocer hasta la muerte de su mentor.

Tras éste, nos encontramos con la obra más vendida de toda la historia, más de 6.000 millones de copias, La Biblia. No hace falta decir que seguramente, ésta sea una de las obras más importantes que se han publicado en la historia y que ha guiado una gran parte del pensamiento durante casi dos milenios, además de que, actualmente, una gran parte de la humanidad lo sigue considerando como la obra más importante jamás escrita.

A continuación, quisiera resaltar no una obra, sino a su autor, William Shakespeare, uno de los dramaturgos más importante de la historia.

En cuanto a literatura científica, destaco Principios matemáticos de filosofía natural, escrita por Isaac Newton. En ella encontramos los principios de la física moderna y, en mi opinión, uno y otro son la obra científica más importante y el científico más importante de la historia.

Ahora enunciaré la obra de Adam Smith, La riqueza de las naciones, la cual sienta las bases del liberalismo moderno, sistema económico en el que nos encontramos actualmente.

En el ámbito filosófico me quedo con La crítica de la razón pura de Immanuel Kant. Esta obra pretende dar respuesta a la cuestión de si la metafísica puede considerarse una ciencia.

Como crítica al pensamiento de Smith, nos encontramos a Karl Marx y a Friedrich Engels con su obra El Manifiesto Comunista. Esta obra supone el establecimiento de un nuevo sistema económico mediante el cual los trabajadores se liberarían de la opresión. Inspirados en esta obra, se han conseguido gran parte de los derechos laborales que se tienen actualmente.

Diez años después de la anterior obra, el científico Charles Darwin publica El origen de las especies, el libro científico más vendido de la historia, y que rompe las ideas creacionistas imperantes hasta entonces y establece el evolucionismo como nueva corriente.

Otros diez años después, aparece la obra La interpretación de los sueños de Sigmund Freud, que influyó notoriamente en campos como la psicología, la sociología, la pintura, la literatura, el cine, etc.

Por último, querría mencionar El segundo sexo de Simone de Beauvoir. Una de las obras sobre feminismo más influyentes de todos los tiempos. En ella se revisa el papel de la mujer en la historia y en muchos ámbitos sociales.

A modo de conclusión, me gustaría aportar una reflexión personal sobre el mundo de los libros y la lectura: la evolución de la lectura está ligada a la evolución del pensamiento humano, y a medida que aumenta el número de lectores y lectoras, van cambiado los temas sobre lo que se escribe acorde a los nuevos gustos que éstos y éstas aportan.

Irene Mansilla Aguadero

El proceso de alfabetización en la URSS.

El proceso de alfabetización en la URSS.

Me gustaría aprovechar este espacio para indagar en el cambio producido en la primera mitad del siglo XX en la zona este del continente europeo con motivo de la revolución socialista de 1917.

Para contar en qué consistieron esas mejoras cuyo principal objetivo era que todo ciudadano de la URSS independientemente de su sexo, raza, idioma o etnia, pudiera llegar a tener las herramientas que le permitiera conocer sus derechos y obligaciones como obreros y también que desarrollaran una visión crítica ante la sociedad para que esto les permitiera cambiarla.

El contexto en el que se encuentra Rusia antes de 1917 es que en torno al 80% de su población es analfabeta, con una clarísima diferenciación entre sexos, los hombres 60% no sabían ni leer ni escribir y en las mujeres ese porcentaje subía al 88%. La diferencia principal era que las personas ricas eran alfabetizadas y las clases trabajadora no. Rusia era el país de Europa en esa época donde más diferencias se percibían en el tema de alfabetización. Es cierto que, tras la intentona revolucionaria de 1905, el Zar promulgó ciertas leyes en las que hacía concesiones en muchos campos y uno de ellos era el educativo, pero a pesar de ello el futuro gobierno socialista se aseguró de que estas concesiones no tuvieran un impacto real, aunque fuentes cercanas a las posiciones zaristas hablan de que descendió el número de personas analfabetas al 60%.

Tras la revolución, se establece que todo ciudadano de la URSS tiene derecho a adquirir una educación libre y gratuita, y sobre todo se hace hincapié en fomentar la inclusión al sistema educativo a las personas de etnias cuya lengua no era el ruso, dado que en estos casos sus niveles de alfabetización eran inferiores en muchos casos al 5%.

Todas estas mejoras provocaron que en 1926 solo el 57% de las mujeres no supieran leer ni escribir, algo que visto desde el punto de vista actual es un porcentaje muy alto, pero hay que tener en cuenta que diez años antes era el 88%. Este periodo también está marcado por desligar totalmente la educación de la iglesia y por tratar de integrar en el sistema educativo a los niños huérfanos que en esa época eran cientos de miles, esto último se hizo proporcionando alimentos gratuitos en los centros escolares.

Tras la muerte de Lenin y con la llegada de Stalin, se trató de que no simplemente se promulgaran leyes, sino de que se pusieran en práctica, lo que queda claramente reflejado en el establecimiento constitucional de la obligatoriedad de recibir estudios durante 8 años y en que tanto las mujeres como los hombres tenían los mismos derechos. Esto se vio reflejado muy claramente en que en 1939 solo el 16% de mujeres eran analfabetas y menos del 4% de los hombres (es cierto que sigue habiendo una diferencia muy grande principalmente producida por las personas mayores que no accedieron a la educación).

En las épocas posteriores, que son las pertenecientes a la Guerra Fría, los gobiernos soviéticos venideros trataron de superar a EEUU en el plano educativo, por lo que invirtieron hasta un 20% del presupuesto del estado en educación. Esta medida, a pesar de tener un objetivo propagandístico, hizo que por ejemplo el 92% de las mujeres tuviesen estudios secundarios o superiores, un porcentaje superior al de los hombres, y que el 55 de los estudiantes fuesen mujeres.

En definitiva, hay que analizar estos datos en comparación con el resto de potencias del mundo. El gobierno socialista llevó en 30 años al país más atrasado en materia educativa a ser una de las principales potencias mundiales.

Luis Barrio