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Leer y reflexionar

APRENDER A LEER CON JULIO VERNE

APRENDER A LEER CON JULIO VERNE

Queridos compañeros y profesora:

Me gustaría recomendaros la lectura de una obra de Almudena Grandes, que imagino que conoceréis... Se trata de El lector de Julio Verne, editada en Barcelona por la editorial Tusquests en el año 2012.

¿Por qué os la recomiendo? Porque encaja estupendamente dentro de nuestra asignatura "Historia de la lectura". Estudiamos la evolución del libro, de la lectura y de las bibliotecas dentro de nuestra sociedad europea a lo largo de los tiempos. Y lo más importante, a mi modo de ver, cómo la lectura puede cambiar el destino de una persona.

En este caso, Nino, el protagonista, es un niño de nueve años en la España de 1947 que vive en un pueblo de la sierra de Jaén. Su padre es guardia civil y viven en la casa cuartel del pueblo. Se inicia en el mundo de la lectura, gracias a una serie de personajes que aparecen en su vida, con los libros de aventuras de Julio Verne. Estas lecturas le descubrirán un mundo nuevo y le convertirán en otra persona distinta a la que estaba destinado a ser.

Espero que disfrutéis del libro como yo lo hice en su día.

Un saludo,

Soledad García Vaquero.

MIL GRACIAS A D. GERMÁN

MIL GRACIAS A D. GERMÁN

En agradecimiento a don Germán Sánchez Ruipérez

El viernes 14 de febrero de 2014 tuve la suerte de visitar junto a mis compañeros de clase la exposición “La Villa de los Papiros”, que ofrece la fundación Germán Sánchez Ruipérez en la madrileña Casa del Lector.

Han sido muchas las sensaciones, todas ellas positivas, que he experimentado y que me hacen escribir estas palabras, que no tienen otra finalidad, que la de agradecer a quienes han hecho posible convertir la mañana de un viernes cualquiera en una mañana especial. Mi primer agradecimiento es para Verónica y Antonio, que han disfrutado junto a nosotros las magistrales palabras del director de la fundación, Antonio Basanta, con quien nos hemos trasladado a la ciudad de Herculano, al día 23 de agosto del año 79. Para él es mi segundo agradecimiento. No solo por la explicación que nos dio, sino por su entusiasmo y su dedicación al proyecto generoso que nos legó don Germán Sánchez Ruipérez.

Él, don Germán, es el destinatario de estas letras de agradecimiento. Extraordinario y singular personaje en el mundo de la cultura de nuestro país y que –muy al estilo de aquellos filantrópicos del siglo XIX- supo impulsar un proyecto dedicado a promover actividades culturales, educativas y formativas dirigidas a la promoción del libro, al fomento de la lectura y a la creación de hábitos lectores. Ha sido especialmente por personajes de su carisma y de su dedicación por lo que la cultura de los pueblos ha sido protegida y difundida, incluso al mismo nivel o más que los propios artistas. No cabe duda que mecenas como Germán Sánchez Ruipérez han sido y serán personas imprescindibles para conservar las grandes joyas del patrimonio de la Humanidad, y la lectura como símbolo y los libros como tesoros son evidentemente un enorme caudal que debemos proteger, y por ello se lo debemos agradecer.

En el año 2006, cuando inauguraba el Centro Internacional de Tecnologías Avanzadas para el Medio Rural, en su pueblo natal, Peñaranda de Bracamonte, decía don Germán:

“Habrá un día en que ya no estaré entre vosotros. […] Pero me gustaría que siempre me sintieseis a vuestro lado. Reconociéndome allá donde exista un proyecto innovador, transformador y valiente. Allá donde brote el esfuerzo como camino, la ilusión como horizonte y el optimismo como bandera. Allá donde haya un grupo de mujeres y de hombres que quieran luchar con decisión por su futuro. Comprometidos con la consecución de un mundo mejor para sí mismos y sus semejantes. Convencidos de que sólo con altura de miras, rectitud moral y trabajo, la Vida alcanza su pleno y definitivo sentido. Junto a ellos, junto a vosotros, estaré yo siempre a través de la Fundación”.

Ese día, durante toda la visita, te sentimos a nuestro lado, nos contagiamos de tu entusiasmo. Por eso, como diría tu admirado Cervantes por boca de  su inmortal Quijote, como más vale una palabra a tiempo que cien a destiempo, ¡gracias, mil gracias, D. Germán!

Bartolomé González Jiménez.

CARTA ABIERTA A D. ANTONIO BASANTA

CARTA ABIERTA A D. ANTONIO BASANTA

Estimado Antonio:

El viernes 14 de febrero de 2014 tuve la enorme suerte y el gran placer de poder asistir, como alumna de la Universidad de Alcalá, a la visita a la exposición “La Villa de los Papiros” en la Casa del Lector de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, de la que Vd. fue nuestro guía.

Desde mi humilde opinión y consciente de que no soy nadie, culturalmente hablando, no he podido resistirme a dirigirle estas palabras. He tenido afortunadamente la posibilidad de ver y asistir a numerosas visitas, exposiciones, conferencias, etc., a lo largo de mi vida, pero sinceramente NUNCA ha habido nadie que me haya emocionado de la forma en que Vd. lo consiguió el otro día. Su dominio del tema, la capacidad de elocuencia que demostró, hizo que la exposición resultase didáctica, sencilla y amena a la vez. Sus propios gestos, cómplices en algunos momentos, me “engancharon” de tal manera que la visita me resultó muy corta.

Mención aparte merece el montaje de la misma, que me pareció magnífico en cuanto a los contenidos, tanto físicos (por las piezas que allí se exponen) como a nivel visual y espacial. No es fácil conseguir una atmósfera tan envolvente que permite sumergir al visitante en la historia que se nos presenta, y esta exposición lo consigue, nos traslada hasta allí.

Finalmente, y aunque pueda parecerle excesiva en los elogios, pienso que personas como Vd. son las que hacen grande nuestra vida porque la enriquecen en muchos aspectos quizá olvidados o no descubiertos todavía.

Termino... Muchas, muchas gracias por dedicarnos un poco de su escaso tiempo y a partir de este momento cuente con una nueva admiradora.

Asunción Cobo Gómez.

¿QUÉ MEJOR QUE UN BUEN LIBRO?

¿QUÉ MEJOR QUE UN BUEN LIBRO?

Ahora que estamos iniciando un nuevo cuatrimestre corto, pero estoy convencido que muy intenso, recomiendo una receta que a mí me da siempre buenos resultados. Cuando las fuerzas se resientan, hacer un paréntesis, coger un buen libro y empezar a leer. Veréis cómo se cargan de nuevo las pilas. Voy a compartir con vosotros algunas de mis lecturas a través de este blog. Y me gustaría que también vosotros me propongáis algo tentador que leer. Estoy abierto a cualquier género, autor, época... Tan solo pongo una condición: que sea un buen libro.

¿Qué os parece para empezar una novela corta de la autora norteamericana Edith Wharton titulada El día del entierro, publicada por la editorial Rey Lear en su colección “Breviarios de Rey Lear”?  Durante algo menos de una hora disfrutaréis de esta auténtica joya. La autora, nacida en Nueva York en el año 1862, fue una de las escritoras americanas más populares de principios del siglo XX. En el año 1921 ganó el Premio Pulitzer por su obra La edad de la inocencia, que quizás conozcáis por la versión cinematográfica dirigida por Martín Scorsese en el año 1993 y que protagonizó  la actriz Michelle Pfeiffer. Su extensa obra literaria incluye numerosos relatos y novelas cortas como la que os recomiendo. Edith, mujer especialmente moderna para el tiempo que le tocó vivir, de carácter fuerte, feminista y de vocación solidaria, tuvo una vida bastante interesante que merece la pena conocer (pero, esta tarea os la dejo ya a vosotros).

El día del entierro trascurre durante el día en el que entierran a la esposa del protagonista. Ambrose siente remordimientos por la muerte de su esposa, pero en lugar de asumir su responsabilidad culpa de ella a su amante y decide dejarla, aunque en el momento del encuentro con ella, la historia tomará una dirección distinta que no voy a desvelar aquí. Edith Wharton nos introduce con maestría en la mente del prototipo de hombre americano, infiel, machista y patriarcal que conoció muy de cerca en la persona de su marido.

Creedme. Merece la pena deleitarse con esta breve novela. Pero, si yo no os he convencido escribiendo estas líneas, seguro que sí lo hará su comienzo: Su esposa había dicho: “Si no la dejas, me tiro por el balcón”. Él no la dejó y su esposa se tiró por el balcón.

Bartolomé González Jiménez.

EL TÍO STEVE Y YO (PARTE 1)

EL TÍO STEVE Y YO (PARTE 1)

Mi relación con Stephen King nació de una cita horrible allá en mayo de 2013. Yo me encontraba sentado frente a alguien, digamos Mr. Bored, cuando el mayor interés que sentía por la cita eran las burbujas que hacía la coca-cola al caer de la botella al vaso, cuando él en un alarde de imaginación mientras me hablaba de su aburridísima vida soltó que había sido aconsejado a leer "La Cúpula" de Stephen King. Por alguna extraña razón captó mi atención lo suficiente como para dejar a un lado las burbujas y centrarme en lo que decía. Al parecer, a varios amigos suyos les había enganchado totalmente el libro y hablaban maravillas sobre él. Yo únicamente pude decir que había visto las típicas películas basadas en sus libros ("El Resplandor", "Misery" y la mini serie de "IT").

Una vez que conseguí librarme, al terminar la comida, me fui paseando hacia el centro en busca de una librería pensando en Stephen King y en esa supuesta maravilla de libro. Recordaba a mi padre en sus lecturas veraniegas con un libro de bolsillo del autor bajo la sombrilla en la playa, pero personalmente nunca me había fascinado. Para mí el terror únicamente existía en formato de DVD, con películas con las que pasar miedo y ver la sangre. Nada de imaginarme a un hombre escondido en el armario, sino ver el armario y la típica rubia universitaria abriéndolo, desnuda.

Pese a todo entré en la tienda de libros y busqué por las estanterías hasta que llegué a la sección de “Terror y Ciencia-Ficción”. Todos los libros tenían sus lomos de color negro, salvo unos cuantos en blanco, y fueron justamente esos los del tito Steve. Pese a que había grandes ediciones preciosas de distintos libros sobre la llamada "Torre Oscura", la misma "Cúpula" o la novela con el asesinato de Kennedy de fondo, el gastar treinta euros en una novela duele bastante, por lo que únicamente decidí fijarme en los tomos de bolsillo.

Sopesé el hecho del precio de la subida del IVA meses antes, buscando el equivalente de la típica calidad/precio de la comida con la cantidad/precio de los libros. ¿Gastarme ocho euros en un libro de doscientas o trescientas páginas? ¿Un libro que ni siquiera sé si me iba a gustar? Así que ahí me encontraba yo, con dos libros del tito Steve: en una manos el "Resplandor" con sus diez euros y sus correspondientes quinientas páginas frente a "IT", con sus once euros y sus más de mil páginas. La decisión fue fácil: más del doble de páginas por un euro más. Quizá también influyera en mí que existe un elevado porcentaje de la población que siente fobia a los payasos, quizá era el momento de odiarles yo también.

Me dio miedo, no la elección en sí, sino el hecho de comprar un libro de una temática que no había leído nunca, y que seguramente lo acabaría dejando tras unas cien páginas, pues si algo sé es que cuando un libro no engancha o no te hace disfrutar lo mejor es dejarlo cogiendo polvo sobre la estantería. Pero no. Tardé justamente tres días de un fin de semana para devorarlo de principio a fin. El domingo por la noche mis ojos inyectados en sangre no sabían diferenciar entre la "o" y la "u". ¿Mereció la pena? Sí. Aunque posiblemente fuera la peor cita de toda mi vida, saqué algo bueno y fue esa relación extraña con el tito Steve, cuyo extraño arte desde mayo de 2013 y tras unas veinte obras suyas leídas he aprendido a descubrir.

Es posible que el género de Terror y Ciencia-Ficción no esté bien mirado, y que únicamente en los libros de texto se tengan en cuenta a Poe, Frankenstein y Lovecraft. Quizá sea porque el Terror no sea igual de bueno que las obras de carácter romántico o histórico, pero no podemos quitar mérito a alguien como el tito Steve, con una larga lista de obras publicadas, con varios cuentos y con una de las sagas más vendidas de la Historia de la literatura. Quizá nunca gane un gran premio literario, seguramente no vuelva a estar ninguna vez más en la lista de libros más vendidos del "New York Times" (únicamente estuvo entre los diez mejor libros del año con su obra el 22 de noviembre de 1963). Seguramente Oprah nunca ponga alguno de sus libros como lectura veraniega. Pero el tito Steve tiene magia en sus manos.

"IT" resultó ser interesante, adictivo casi al noventa por cien. ¿Fallos? Quizá uno que recuerde tras un año de la lectura: sobraban algunas páginas. Quizá sobraban unas cien, algo de paja que en algún capítulo se hacía ligeramente espeso. ¿Lo mejor? Que no le importa matar a quien se ponga en el camino, las vueltas de tuerca y la imaginación al desarrollar ciertos planos. Los personajes de los niños eran realmente maravillosos, cada uno puedes recordarlo como alguien de tu grupo de amigos del colegio. Los valores de la amistad y ese famoso "creer es ver" se hacía latente y te hacía sentir un gran cariño por ellos.

Así que ese mismo domingo, y tras mi total aprobación, me metí en Amazon e hice una compra que contenía: "El cementerio de animales", "El misterio de Salems Lot", "El Resplandor", "La Cúpula" y "Misery". Porque si algo podemos adjudicarle al tito Steve es que tiene una amplia colección de best sellers a sus espaldas.

Carlos Yebra Castillo.

"SI MUERO, DEJAD EL BALCÓN ABIERTO"

"SI MUERO, DEJAD EL BALCÓN ABIERTO"

Dicen que una de las cosas que se deben hacer antes de morir es escribir un libro. Puede ser por el hecho de sentirse realizado o simplemente por tachar esa tarea de la “lista de cosas que hay que hacer en la vida”. Aunque yo siempre he pensado que va mucho más allá. Con un libro puedes dejar marcadas tus inquietudes, educar al lector y entretenerlo, pero, sobre todo, ser recordado. Los libros marcan, dejan huella o incluso pueden señalar el antes, el después o el fin de la existencia. Y si no que se lo digan a nuestro más recordado poeta, dramaturgo y prosista español de la Generación del 27, Federico García Lorca. Hoy estas palabras van dedicadas a él, un maestro del lenguaje cuya inquietud era ésa, ser recordado, aunque a su vez fuese la causa de su muerte, ya que por sus ideas políticas fue asesinado durante la Guerra Civil española. Un 19 de agosto de 1936. En Granada, su Granada.

Pero, la razón por la que quiero hablar de Lorca no es contar su historia, sino porque quiero destacar que pocos poetas escriben versos dedicados a amigos para que los lectores puedan tener constancia de esas personas. Y eso es algo que Lorca sí que hizo, pasar a un segundo plano y centrarse en su buen amigo y torero de profesión Ignacio Sánchez Mejías, a quien dedicó los siguientes versos que tanto he escuchado en boca de Enrique Morente y que nos podrían enseñar a todos un poco de solidaridad y humildad, máxime en estos tiempos que corren, en la que ambas cosas hacen tanta falta.

 "No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.

Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.

No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca.

La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos".

Federico García Lorca, Alma ausente (1935).

 

Gemma Soldevilla Jiménez.

UNA NUEVA COMEDIA DE LOPE

UNA NUEVA COMEDIA DE LOPE

¡Magnífica noticia! El investigador y profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona Alejandro García-Reidy ha encontrado una obra de Lope de Vega que estaba perdida, según he podido saber hace unos días por distintos artículos de prensa que han difundido la buena nueva. Este fantástico hallazgo es una comedia de enredo escrita por Lope entre los años 1613 y 1614, titulada Mujeres y Criados. Ambientada en Madrid, sus protagonistas son dos hermanas y sus galanes, cuya historia acaba desembocando en un juego de identidades confundidas con las que Lope vuelve a poner en jaque a las jerarquías sociales y el honor de su tiempo.

Aunque la autoría no siembra duda alguna, la letra del manuscrito encontrado no pertenece realmente a Lope de Vega, sino al director de la Compañía Teatral que compró la obra, Pedro Valdés, gracias a quien la misma se estrenó en el siglo XVII. Parece ser que era habitual que los directores hicieran copias de las obras para emplearlas en los ensayos y en las representaciones, según explica el profesor García-Raidy.

Se tenía noticia de que esta obra existió porque se conservan dos páginas sin firmar en la Biblioteca Nacional de España, pero se desconocía la obra completa, que es la que ahora se ha “desenterrado”. La obra completo ha aportado nuevos matices sobre la vida y obra del escritor. Y, como no podía de ser de otra manera, en ella vuelve a aparecer el gran Lope, el maestro de los maestros, demostrando una vez más su buen hacer como dramaturgo, ya que es una comedia madura y vivaz en la que ponen en juego de forma magistral todos los recursos teatrales propios de la época. Se trata de una obra que, además de poseer una gran calidad poética, rebosa de enredos amorosos, burlas, equívocos y todo el repertorio característico de las comedias del momento.

Para mí, que soy amante del teatro, opinar sobre un “monstruo del teatro” como es Lope de Vega resulta una tarea complicada, pero sí he de decir algo llamativo de sus obras. Entre otras muchas cualidades, hay dos aspectos que me llaman poderosamente la atención: por un lado, comprobar su gran capacidad para resolver las enrevesadas tramas que poseen muchas de sus comedias, llevándonos al desenlace final de las mismas de una forma natural, sin buscar ningún tipo de artificio, conectando mediante la palabra y el gesto la continuidad de la obra; y, por otro lado, transmitir a los espectadores, de una forma sutil, un mensaje social sin que nadie pueda darse por aludido o pueda sentirse ofendido. Conseguir esto solo es posible cuando se tiene una pluma como la de Lope de Vega.

Transcribo un fragmento de esta genial comedia recién descubierta, que publicará la editorial Gredos la próxima primavera:

Don Pedro

- "Amor, que nunca das lo que prometes

y como niño pides lo que has dado,

que no hay segura edad, que no hay estado

que no turbes, derribes y inquietes.

Amor, que no hay libranza que no acetes

y al tiempo de pagarla ya has quebrado,

aunque luego te rindes despreciado

y siempre a los cobardes acometes.

Amor, vestido de incostantes lunas,

hijo de la esperanza y del desprecio,

necio mil veces y discreto algunas,

¿quién de discreto te ha de dar el precio,

pues donde descansas más, más importunas?

Importunar es condición de necio".

Aunción Cobo Gómez.

OFICIO DE LECTOR. JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD, PREMIO CERVANTES 2012

OFICIO DE LECTOR. JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD, PREMIO CERVANTES 2012

Con motivo de la concesión del Premio Cervantes a D. José Manuel Caballero Bonald en noviembre de 2012, que le fue entregado en nuestra Universidad el pasado 23 de abril de 2013, se ha escrito mucho. Se ha hablado infinitamente tanto de su obra como de su persona en todos los medios, incluida la prensa digital, por lo que no es mi intención abundar aquí en análisis y comentarios que otros más eruditos ya han realizado y expuesto con maestría. Lo que quiero tan sólo es señalar el interés de su último libro publicado, Oficio de lector, que tiene un título tan significativo para nosotros, inmersos en esta asignatura de "Historia de la Lectura" que ya toca a su fin. Podría ser un buen libro, sin duda, para iniciar las lecturas vacacionales y tal vez rolasen a vocacionales.

En este libro, el Sr. Caballero Bonald escribe sobre la obra de escritores que ha leído y a los que contempla desde su mirada especial, lúcida e irónica, con el virtuoso dominio del lenguaje que lo caracteriza. La crítica ha dicho que es "un enriquecedor manual de literatura escrito desde la pasión lectora" (Vicente Alberto Serrano, DiariodeAlcalá.es, 1-3-2013). Su título, Oficio de lector, no es gratuito, sino clarificador y definitorio. La palabra “oficio” tiene múltiples significados y usos  y entre ellos aparece un término que se utiliza para hacer referencia "a aquella actividad laboral que no requiere de estudios formales". Es desde esta atalaya donde analizó el paisaje de lecturas que quería contemplar. Me gustan sus miradas, su percepción desde las orillas, y me congratulo por ello, pues siempre me parecieron esenciales las orillas.

Isabel García Conde.

GUIÑO CORTAZARIANO

GUIÑO CORTAZARIANO

Con esto del encargo de escribir aquellas cartas, inopinadamente comencé a recordar libros en los que aparece correspondencia diversa. Debe ser que la mente recién se ajustó a esos parámetros. Es algo que me parece de fábula, porque no más vas leyendo una y otra y otra, que casi percibes en tamaña cuarta dimensión a la persona en la que, de pronto, te colás en su vida.

Eso me vino a suceder con Cartas a los Jonquiéres, de este escritor tan celebrado y tan prolífico, tan creativo y con tantos mundos posibles por los que se paseaba a diario... Y reconozco que ya me leí tantísismo suyo que, como viste, hasta se me pegó su forma de decir parrafadas. Así que te podrás hacer una idea de que me interesa profundo pero, recorriendo tanta misiva que aparece en el libro, me vino a sorprender con matices nuevos, con ternuras murmurantes, con complicidades silogísticas.

También me contó inesperadamente discursos cadenciosos, curiosidades humorísticas, asuntos de arte, de literatura... , coyunturas privadas que, con tanta generosidad, otros decidieron regalarme; bueno, mejor no me paso y recapitulo con salto ágil de innegable atractivo y reconozco cabal que nos regalaron a todos.

En fin, no más quise escribir las cuatro lineas por mi devota admiración a tal cronopio.

Isabel García Conde.

LIBRO IMPRESO VERSUS LIBRO DIGITAL

LIBRO IMPRESO VERSUS LIBRO DIGITAL

¿Hasta qué punto merece la pena renunciar a lo "auténtico" por "comodidad"?

Decimos que los libros electrónicos son mejores que los impresos porque son más manejables, porque contienen una infinidad de opciones a pesar de lo poco que "abultan"; también decimos que en un libro electrónico podemos hacer todo lo que se puede hacer en un impreso: subrayar, marcar la página, hacer anotaciones, etc. 

Me he bajado al móvil una aplicación para pintar. Es una competente aplicación que simula bastante bien el trazo y los colores. Diría que es bastante cómodo, no me gasto dinero en materiales para pintar, no mancho ni ocupo espacio efectivo y puedo hacerlo en cualquier momento. Es cómodo, sí. Pero no siento apenas nada al pintar. No siento inspiración creativa alguna, no me absorbe, no me apasiona... y, sin embargo, es más cómodo y más económico.

Vamos a una tienda y en cuanto nos acercamos a las vitrinas sentimos la necesidad de tocar lo expuesto -y ya si hay un cartelito tipo "no tocar", la necesidad se vuelve imperiosa- aunque no vayamos a comprar nada, aunque no seamos unos expertos en texturas. Podríamos decir que es una característica nuestra como seres humanos: necesitamos tocar, sentir las cosas. Existe una relación directamente proporcional entre tocar -tocar "de verdad"- y sentir.

Llevamos más de una década en la que nuestras relaciones pasan de ser "de carne y hueso" a ser virtuales -chats, redes sociales, videoconferencias, etc.-. "Es más cómodo, más rápido, más económico". Sí, y no obstante, nuestras relaciones son cada vez menos profundas, sacrificadas o duraderas. Somos más individualistas y estamos menos dispuestos a hacer favores, porque eso nos fastidia nuestra comodidad, nuestro hábito de tomar atajos ante la vida. Sufrimos "la insoportable levedad del ser" porque la carga, que nos llevaría a vivir la vida a ras del suelo, a experimentar vivencias auténticas, de claroscuro, de costes de oportunidad, no es cómoda ni es económica. Será por eso que las relaciones más tormentosas son las que calan hasta los huesos...

Alexandra Ignat Macsutovici.

LOS LIBROS Y EL CINE

LOS LIBROS Y EL CINE

Como sabemos, un gran número de guiones de cine están basados en libros que tuvieron un gran éxito editorial; en otras ocasiones, el libro adquiere fama tras una película taquillera; y demasiadas veces se ignora que la película que estamos presenciando es una historia elaborada a partir de una novela. Las uvas de la ira (John Ford), Al este del Edén (Elia Kazan) o De ratones y de hombres (Lewis Milestone), por ejemplo, son películas famosas y galardonadas, cuyos guiones se basaron en novelas de John Steinbeck, escritor norteamericano y Premio Nobel de Literatura en 1962. Más cercanas y, éstas sí, mucho más conocidas por todos, son las películas de Harry Potter, Millennium o El código da Vinci, desbordados éxitos editoriales que no entraré a enjuiciar.

Pero no es este el motivo de que escriba hoy en este blog, mi intención es otra. ¿Os habéis fijado alguna vez en los libros que aparecen en alguna secuencia de una película? Alguien con un libro en las manos: Alicia en el país de las maravillas de Walt Disney; un montón de libros en una mesa: Pierrot, le fou de Jean Luc Godard; libros ardiendo en una hoguera: Fahrenheit 451 de Françoise Truffaut; el protagonista leyendo versos y grabando sonidos de fondo: El cartero y Pablo Neruda de Michael Radford; y muchos más en situaciones diferentes, en tantas y tantas de películas.

La mayoría de las veces que aparece un libro en una escena, sobre todo si el tema de la película no gira entorno a los libros, la cámara enfoca o se acerca al ejemplar para que se pueda ver su título. El director tiene un interés especial en mostrarlo, bien porque forma parte de una idea, porque es importante para él, porque resulta esencial para entender mejor a un personaje... Indudablemente no es causal, el libro aparece y se nos muestra con una intención concreta. Es un guiño que nos hacen desde el otro lado del objetivo.

A veces, estos detalles hacen entender mejor ciertos argumentos o se capta en otra dimensión lo que se nos enseña, o una historia anodina, por un momento, tiene un rasgo de genialidad. Pero, en una película, estas complicidades librarias no son las únicas, también vienen envueltas en música, pintura, carteles... Todo forma parte de una intención premeditada que espera ser comprendida y celebrada.

¿Recuerdas alguna película cuyo argumento no sea sobre libros pero aparecen libros?

Isabel García Conde.

EL RASTRO DE LOS LIBROS EN BORGES. 2 PASIONES 2

EL RASTRO DE LOS LIBROS EN BORGES. 2 PASIONES 2

ÉL, que no podía verlos y tanto los amó.

Habla de ellos, constantemente, en sus poemas, en sus pequeños escritos, en sus narraciones. Siempre aparece el libro, los libros, y cuando no los nombra explícitamente entonces utiliza, desliza otros términos que los relacionan, que los envuelven, que los recuerda o que fueron sus antecesores. Es así que surgen en sus poemas otras palabras relacionadas directa o indirectamente con ellos, como Biblioteca, volúmenes, epitafios, inscripciones rúnicas, páginas, leer, lectura, versos, papiro o, secillamente, el deslizar de sus manos cóncavas por el canto...

ÉL, que no podía leer, ni disfrutar con sus ojos..., pero los quiso tanto.

Estos son extractos de algunos poemas de Borges en los que aparecen los libros o sus allegados. Algunos son especialmente largos y yo sólo quería mostrar un breve ejemplo de su pasión, que también es la mía, pero aparecen en decenas y decenas de sus trabajos. Seguir su rastro puede ser un juego interesante. Solamente el primer poema y el último escrito están completos.

MIS LIBROS

Mis libros que no saben que yo existo

son tan parte de mí como este rostro

de sienes grises y de grises ojos

que vanamente busco en los cristales

y que recorro con la mano cóncava.

No sin alguna lógica amargura

pienso que las palabras esenciales

que me expresan están en esas hojas

que no saben quién soy, no en las que he escrito.

Mejor así. Las voces de los muertos

me dirán para siempre.

 

AL RUISEÑOR

Un espíritu errante fue tu símbolo

en un libro de enigmas.

 

YO

Soy el que ve las proas desde el puerto;

soy los contados libros, los contados

grabados por el tiempo fatigados;

soy el que envidia a los que ya se han muerto.

 

ALL OUR YESTERDAYS

¿Es de aquel niño que buscó en la entera

biblioteca del padre de los puntales

curvaturas del mapa y las ferales

formas que son el tigre y la pantera?

 

A MANUEL MÚJICA LAINEZ

Isaac Luria declara que la eterna Escritura

tiene tantos sentidos como lectores. Cada

versión es verdadera y ha sido prefijada

por Quien es el lector, el libro y la lectura.

 

LA CLEPSIDRA

.... aquel instante

en que Virgilio da con el hexámetro,

el agua de la sed, el pan del hambre,

en el aire la delicada nieve,

el tacto del volumen que buscamos

en la desidia de los anaqueles...

 

ALEJANDRÍA, 641 a.C.

Desde el primer Adán, que vio la noche

y el día y la figura de su mano,

fabularon los hombres y fijaron

en piedra o en metal o en pergamino

cuanto ciñe la tierra o plasma el sueño.

Aquí está su labor: la Biblioteca.

Dicen que los volúmenes que abarca

dejan atrás la cifra de los astros

o la arena del desierto.

 

METÁFORA DE LAS MIL Y UNA NOCHES

Dicen los árabes que nadie puede

leer hasta el fin el Libro de las Noches.

La Noches son el Tiempo, el que no duerme.

Sigue leyendo mientras muere el día

y Shahrazad te contará tu historia.

 

EL ACTO DEL LIBRO

Entre los libros de la biblioteca había uno, escrito en lengua arábiga, que un soldado adquirió por unas monedas en el Alcaná de Toledo y que los orientalistas ignoran, salvo en la versión castellana. Ese libro era mágico y registraba de manera profética los hechos y palabras de un hombre desde la edad de cincuenta años hasta el día de su muerte, que ocurriría en 1614. Nadie dará con aquel libro, que pereció en la famosa conflagración que ordenaron un cura y un barbero, amigo personal del soldado, como se lee en el sexto capítulo. El hombre tuvo el libro en las manos y no lo leyó nunca, pero cumplió minuciosamente el destino que había soñado el árabe y seguirá cumpliéndolo siempre, porque su aventura ya es parte de la larga memoria de los pueblos. ¿Acaso es más extraña esta fantasía que la predestinación del Islam que postula un Dios, o que el libre albedrío, que nos da la terrible potestad de elegir el infierno?

M. Isabel García Conde

LA CIUDAD DE LAS DAMAS

LA CIUDAD DE LAS DAMAS

Christine de Pizan nació en Venecia en 1364 y murió en el Monasterio de Poissy en 1430. Fue una poetisa medieval y ha sido considerada “el primer autor profesional” de la literatura francesa. Hija del astrólogo del rey Carlos V de Francia, se casó con el secretario de la Corte, Étienne du Castel, quedando viuda a la edad de 25 años. Madre de tres hijos, consiguió mantenerlos gracias a sus escritos. Sus primeros poemas transmitían la tristeza de su prematura viudedad y se hicieron populares de inmediato. Denunció la misoginia de su época, frente a las calumnias de Jean de Meun en el Roman de la Rose, protagonizando una de las primeras querellas feministas. Logró publicar numerosos libros, más de una treintena, entre los que destacan la Epístola al Dios del amor (1399), una crítica feroz al amor cortesano, y La ciudad de las damas (1405), una relación de hazañas heroicas de mujeres. Su autobiografía, La visión de Christine (1405), la escribió como réplica a sus detractores. Una de sus últimas obras fue Canción en Honor de Juana de Arco.

La ciudad de las damas, el libro que nos interesa, donde propone la construcción de una ciudadela con este nombre, surge al preguntarse por qué los hombres vituperan a las mujeres. No es una obra didáctica, es una historia de las mujeres y un alegato en su defensa. Es la lucha por unos derechos, el convencimiento de los valores intrínsecos de capacidad y de autoestima, una legítima defensa de las mujeres, un verdadero credo capaz de convencer a cada mujer de que puede hacer frente a todo aquello que se encuentre en su camino, porque todo aquello que es posible hacer y aprender, afirma, "podemos hacerlo nosotras". Y puntualiza (no perdamos de vista que estamos em el siglo XIV): "no olvidemos que los libros los escribieron los hombres". La ciudad de las damas es así todo un símbolo: sus cimientos son las convicciones firmes y seguras, sus murallas significan el respaldo, la ayuda de unas mujeres a otras, y sus edificios simbolizan ese sentir femenino general. Las damas que habitan la ciudad, todas y cada una de ellas, son mujeres únicas. Resumiendo, lo que Pizan nos dice es: “Cada mujer, valiosa en todos los aspectos, forma parte, pertenece, a un sentir femenino general que la apoya y secunda para que se sienta protegida y segura, respaldada por infinitas razones y con profundas convicciones que la mantengan firme hasta el fin de los tiempos".

M. Isabel García Conde.

MULTUM LEGENDUM, SED NON MULTA

MULTUM LEGENDUM, SED NON MULTA


Libros, quién os conoce y os entiende,

¿cómo puede llamarse desdichado?

Si bien la protección que le ha faltado

el templo de la fama le defiende.

 

Aquí su libertad el alma entiende

y el ingenio se alienta dilatado,

que, del profano vulgo retirado,

en sólo amor de la virtud se enciende.

 

Ame, pretenda, viva el que prefiere

el gusto, el oro, el ocio al bien que sigo,

pues todo muere, si el sujeto muere.

 

¡Oh estudio liberal, discreto amigo,

que sólo hablas lo que un hombre quiere,

por ti he vivido, moriré contigo!

Lope de Vega

 

Un abrazo a todos,

Juan Jesús G. C.

La lectura y el derecho al divorcio

La lectura y el derecho al divorcio

Esta es una reproducción en madera de la obra Se acabó el hogar (1909) del pintor chileno Juan Harris, donde aparece representado el momento justo en el que se rompe un matrimonio en el seno de una familia burguesa del siglo XIX. Pero fijémonos bien en los detalles, porque hay muchos que pueden relacionarse con cuestiones tratadas en las clases de la asignatura Historia de la Lectura.

En primer lugar, la escena se desarrolla en el espacio privado por excelencia de la mujer en el hogar, su propia habitación: el hombre aparece en ella como un extraño, con actitud altiva y curiosa. Mira desde la entrada, pero no llega a entrar. Ella llora recostada en su silla. Probablemente, antes de empezar a llorar, tenía la pose típica de las lectoras burguesas que podemos ver en tantas pinturas del siglo XIX, donde aparecen habitualmente mujeres rodeadas de flores frescas, lujosos muebles, sus bebés dormidos en la cuna... y libros. Éstos son el elemento clave de nuestro cuadro: vemos un libro abierto frente a ella, lo que nos muestra que se encontraba, sin duda, leyendo, y que el marido interrumpe su lectura. Pero parece incluso que el autor de esta representación pictórica quería transmitirnos el papel esencial que la lectura tuvo en el proceso de emancipación de la mujer: ella no sólo estaba leyendo, sino que da la espalda al marido (lo extraño, lo amenazante) y mira hacia su bebé y su libro (su vida, su mundo). Las mujeres burguesas eran entonces uno de los nuevos colectivos lectores que aparecen en la Historia de la lectura contemporánea. A escondidas o no, las mujeres habían empezado a leer, a ampliar sus horizontes gracias a la lectura, frecuentemente para disgusto de sus maridos (no hay más que ver la cara de él..., que parece, más que triste -como ella-, molesto, contrariado y orgulloso).

En España, el derecho al divorcio se reconoció por primera vez en la Constitución de 1931, durante la Segunda República. ¿Tuvieron los libros algo que ver?

¡Yo creo que sí!

¡Un abrazo a todos!

Marta Escobedo Cobera

Los fantásticos libros voladores del Sr. Morris Lessmore

Los fantásticos libros voladores del Sr. Morris Lessmore

Un precioso corto animado sobre el poder curativo de la lectura y muchas cosas más. Está inspirado en el Huracán Katrina, en la pasión por la lectura, en el amor... Es el ganador del Óscar de este año al Mejor Corto Animado. Atención al apellido del protagonista... Os va a gustar.

 

Marta Escobedo Cobera

Leer y bailar

Leer y bailar

He querido escribir esta entrada bajo un título que es una frase del escritor Manuel Rivas. En realidad, quiero mencionar un artículo que leí en El País hace tiempo sobre las virtudes de leer.

Hay tantas clases de lectores como clases de libros. Y no creo que haya mejores o peores lectores. Siempre y cuando la obra en cuestión resulte placentera, como dijo Borges, "sólo se puede leer por placer". 

Placer...

"Leer bien es participar en una reciprocidad responsable con el libro que se lee, es embarcarse en un intercambio total", afirmó George Steiner.

Placer, reciprocidad...

Cuando leí esta cita de Steiner se me vino a la cabeza una idea: leer es como bailar con alguien. Leer por placer es igual que bailar con ritmo y alegría, sincronizados, dos que son uno. Al principio empiezas suave con tu pareja, tanteando, sobre todo si no la conoces, y un poco más confiado y suelto si ya has bailado antes con ella. Luego, dejas que el ritmo de la música entre en ti y te vaya llevando solo por la pista, cambiando de paso, llevando el ritmo y ajustándolo institivamente al tipo de música que suena.

Con un libro, como pareja de baile, las palabras con las que se van formando una sus páginas marcan el paso, y uno lo que debe hacer es tratar de cogerlo, descubrir el swin y  dejarse llevar. Cuando ya se conoce al autor, la lectura fluye sola, entusiasta. Claro está que no hace falta comprometerse con la pareja o el libro para toda la vida... Lo importante es saber bailar y estar dispuesto a disfrutar con la música y con la lectura. 

Placer, reciprocidad, entrega, instinto...

Al fin y al cabo, como dijera André Maurois, "El arte de leer es, en gran parte, el arte de volver a encontrar la vida en los libros y, gracias a ellos, de comprenderla mejor".

Placer, reciprocidad, entrega, instinto, independencia, libertad, gusto, autonomía, intimidad, querer, belleza, comprensión... Vivir.

Giovanni Papini también nos muestra otro mandamiento u otra virtud de la lectura: "Cuando era joven leía casi siempre para aprender; hoy, a veces, leo para olvidar". ¡Sí! También. La vida...

Juan Jesús G.C

Fuente: http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2011/04/dia-del-libro-mandamientos-para-leer.html#comments

La Futura, una letra con mucha historia

La Futura, una letra con mucha historia

Desde el 31 de marzo de 2012 y hasta el 16 de septiembre el Museo de la Imprenta Municipal-Artes del Libro de Madrid acoge la exposición "Futura", basada en el libro Futura: una gloria tipográfica, de Alexandre Dumas de Rauly y Michel Wlassikoff. La Futura es uno de los carac­te­res tipo­grá­fi­cos más céle­bres del siglo XX. La expo­si­ción reco­rre su his­to­ria desde su crea­ción hasta nues­tros días. Asociada al Movimiento Moderno en la década de 1930, la Futura está desde enton­ces pre­sente en múl­ti­ples iden­ti­da­des de gran­des empre­sas e ins­ti­tu­cio­nes, y con­tri­buye a las más inno­va­do­ras inves­ti­ga­cio­nes gráficas.

Marta Escobedo Cobera

 

Y hablando de mujeres...

Y hablando de mujeres...

Y hablando de mujeres, investigando para mi proyecto de Literatura Española sobre la literatura contemporánea en Madrid, encontré a Pepita Jiménez en el Paseo de Recoletos gracias a este artículo. Muy estético y emotivo. Espero que os guste.

http://madridafondo.blogspot.com.es/2012/04/pepita-jimenez-en-el-paseo-de-recoletos.html 

Marta Escobedo Cobera

Biblioteca Nacional de España: trescientos años haciendo historia

Biblioteca Nacional de España: trescientos años haciendo historia

La institución cultural más antigua de España, la Biblioteca Nacional, celebra su tricentenario con un completo programa de actividades, de entre las que destaca una exposición realizada con los fondos más importantes que se conservan en esta institución. Aún se puede visitar (de forma gratuita) hasta el día 29 de abril de 2012, así que esta noticia tiene como fin animaros a ello. Muchas de las obras expuestas suelen estar en las vitrinas del Museo, en la exposición permanente, que constituyó la gran novedad museística de Madrid en 2007, que desde una concepción pedagógica y participativa trata de acercar al gran público los tesoros que albergan las colecciones de la Biblioteca. En él, la exhibición de esos originales, facsímiles y curiosidades relacionados con los casi tres siglos de existencia de la Biblioteca se combinan, como pudimos comprobar en la visita que realizamos en el marco de la asignatura, con el empleo de la última tecnología audiovisual e informática para explicar de un modo ameno y a la vez espectacular la labor de conservación del patrimonio bibliográfico y artístico que las Bibliotecas Nacionales realizan.

Marta Escobedo Cobera