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A través de mis libros

A través de mis libros

* Fragmento de la actividad académica "Mi biblioteca personal", en el marco de la asignatura Historia de la Lectura. Los alumnos/as debía escoger 50 libros de su biblioteca personal, inventariarlos y reflexionar sobre en qué medida estos hablan de las personas que son.

Mi biblioteca personal constituye un reflejo de mi identidad como lectora y como persona. Entre mis libros existe un claro predominio del género romántico, lo cual evidencia mi inclinación hacia este tipo de lecturas. Me considero una persona romántica no solo en el ámbito de la pareja, sino también en la forma en que me relaciono con quienes me rodean. Además, este género fue el punto de partida de mi trayectoria lectora, por lo que mantiene un valor significativo y emocional dentro de mi biblioteca.

Para mí, la lectura no es únicamente una actividad de ocio o formación, sino también un espacio personal de tranquilidad. Leer se ha convertido en una especie de refugio o “lugar seguro”, un momento de desconexión en el que puedo aislarme del entorno y encontrar calma. En este sentido, los libros funcionan como un espacio íntimo al que recurro cuando necesito estabilidad o paz, lo que refuerza el valor personal que tienen dentro de mi vida cotidiana.

Por otro lado, la organización de mis libros pone de manifiesto la importancia que tiene el orden en mi vida cotidiana. No se trata únicamente de una cuestión estética dentro de la estantería, sino de una forma de estructurar mi entorno que refleja una personalidad metódica y organizada. Asimismo, la presencia de numerosos libros pertenecientes a sagas, muchas de ellas completas, muestra una tendencia a la continuidad y al compromiso con la lectura, ya que no suelo dejar historias a medias y siento la necesidad de completar aquello que comienzo.

Del mismo modo, la inclusión de obras relacionadas con la historia responde no solo a mi formación académica, sino también a un interés personal por comprender el pasado y la evolución de la sociedad. Aunque este tipo de libros es menos numeroso dentro de mi biblioteca, disfruto de su lectura y forman una parte importante de mi desarrollo intelectual, lo que refleja una combinación entre lectura de ocio y lectura formativa, similar a la dualidad propia del lector humanista.

Por otro lado, el uso de posits en muchos de mis libros, especialmente en los de género romántico, constituye una forma de interacción directa con la lectura. Estos elementos no solo me permiten señalar fragmentos relevantes o significativos, sino que también reflejan una evolución en mi manera de leer, ya que su disposición y cantidad han ido cambiando con el tiempo. De este modo, los posits funcionan como una huella material de mi experiencia lectora, evidenciando qué partes me han marcado más en cada etapa y cómo ha ido transformándose mi relación con los textos.

Si alguien observara mi biblioteca en el futuro, probablemente podría reconstruir ciertos aspectos de mi trayectoria vital y lectora. La disposición de los libros, el uso de elementos como los posits y los cambios en la organización a lo largo del tiempo evidencian una evolución tanto en mis gustos como en mi forma de relacionarme con la lectura. En este sentido, mi biblioteca no solo actúa como un espacio de almacenamiento, sino como una representación material de mis intereses, mi personalidad y mi desarrollo personal a lo largo del tiempo.

Ainoha Pinar Prados

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