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De los títulos de los pliegos de cordel al “clickbait”

De los títulos de los pliegos de cordel al “clickbait”

Considerar la literatura de cordel como una de las bases de la actual prensa rosa sería tomarse una licencia casi insultante para la historia de la lectura. Pero si analizamos algunos de sus factores más determinantes en ambos casos ¿seguiríamos considerándolo como tal?

La literatura de cordel es un género popular tanto oral como escrito, realizado en verso, que se difundía mediante el pliego de cordel, nombre que hacía referencia al modo de venderlo expuesto por tenderos en cordeles. A lo largo de la historia tardó mucho en recobrar la importancia necesaria como para ser objeto de estudio, pues era considerado excesivamente vulgar, cuyo contenido eran pequeños romances anunciados por títulos de lo más llamativo que atrapaban a los lectores. Características que, sin duda, nos transportan a lo que actualmente conocemos como prensa del corazón o prensa rosa, un tipo de periodismo que, esta vez en prosa, se dedica a abordar la vida de “la élite” social del momento. Sin embargo, aun que en cuanto a una (imaginaria) escala periodística pueda considerarse vulgar en comparación con el periodismo de guerra, su publico objetivo no diferencia entre cases, pues lo podemos encontrar tanto en la mesita de una peluquería de barrio obrero, como en el salón de una casa cuanto menos acomodada.  

Con la caída de la venta de la prensa escrita en la última década debido al protagonismo adquirido por las nuevas tecnologías, los medios tuvieron que reinventarse y adaptarse al formato online, siendo financiadas en gran parte por las visitas en web, por lo que, atraer lectores, cobra una importancia inmensa, y qué mejor manera que como ya se hacía en el siglo XV: mediante títulos o, en este caso, también imágenes completamente irresistibles, las del fenómeno conocido como clickbait o “ciberanzuelo”. Este fenómeno hace referencia al uso de titulares, en muchos casos ligeramente engañosos, que llevarán al lector a verse obligado a sumar una visita a esa pagina web.  

El cordel, con el tiempo transformado en un cable o unas simples ondas, conecta una literatura y una prensa que quizás no sean objeto de estudio para los intelectuales pero que, sin lugar a dudas, forman parte de nuestra vida cotidiana desde hace siglos.

Elena Sofío López

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